Sesión en memoria del marqués Guad-El-Jelu en la Escuela Social de Madrid  :   
 Estuvo presidida por el ministro de Trabajo, Sr. Sanz Orrio. 
 ABC.    12/11/1959.  Página: 66. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

ABC. JUEVES 12 DE NOVIEMBRE DE 1959.

Estuvo presidida por el ministro de Trabajo, Sr. Sanz Orrio.

Ayer por la tarde, en el salón biblioteca de la Escuela Social de Madrid, se

celebró una sesión en memoria de D. Pedro Sangro y Ros de Olano, marqués de

Guadel-Jelú, fallecido el pasado mes de julio.

Ocuparon la presidencia el ministro de Trabajo, Sr. Sanz Orrio; subsecretario,

señor Gracia Martínez: presidente de la Real Academia de Ciencias Morales y

Políticas, Sr. .Gascón y Marín; Sr. Polo, director general del ´Ernpleo; D. Luis

Jordana de Pozas, y el director, de la Escuela Social, D. Francisco Aguilar y

Paz.

Inició el acto D. Francisco Aguilar, que en breves frases evocó la figura del

marqués de Guad-el-Jelú, a quien conoció en la madurez. "Era—dijo-- un hombre

autentico, discreto, silencioso, exacto: una de las pocas personas en España que

podrían haber, escrito un tratado del caballero cristiano." Terminó su

intervención alabando su labor en la Escuela Social y sus trabajos sociológicos,

que le equiparan a las importantes figuras del extranjero. A continuación el Sr.

Aguilar leyó unas cuartillas de D. León Martín Granizo, que por enfermedad no

pudo asistir al acto," en las que se glosaba la vida de D. Pedro Sangro y Ros de

Olano desde la intimidad y como sociólogo. "Hombre—escribió el Sr. Martín,

Granizo— minucioso y activo, de inmensa cultura, que sabía perdonar y olvidar

agravios lo mismo a los altos que la los bajos, y que odiaba el ruido, la

mentira, y el desorden."

Después, D. Eugenio Pérez Botija realizó un psicograma de la obra y conductas

sociales de D. Pedro Sangro, cuya conducta y obra, afirmó, debe ser meditada

como inmejorable ejercicio espiritual por todos los que crean, estudian o

aplican el Derecho del Trabajo. Luego estudió la doble vía de su docencia, que

se manifiesta en el magisterio estático del aula y el magisterio dinámico que se

producía al -entrar en contacto directo con la gente. Finalizó con un agudo,

análisis de las tres características que podrían definir al Sr. Sangro y Ros de

Olano: alteza, de miras, bondad y caballerosidad, completadas con cuatro matices

fundamentales: honestidad, humanidad, humildad y humor.

Por último, D. Mariano González Roth-vos se refirió al marqués de Guad-el-Jelú

como funcionario en el Instituto de Reformas Sociales hasta 1924 en que pasó,

como jefe de Administración, al Ministerio de Trabajo por haberse transformado

el citado Instituto en Consejo de Trabajo. En estos años se distinguió siempre

por ser un funcionario eficiente, trabajador, celoso, laborioso, con un

extraordinario espíritu de sacrificio y un compañerismo a ultranza, que se, puso

de manifiesto cuando en. enero de 1930 fue designado ministro de Trabajo en el

Gobierno Berenguer. "Entonces—señaló el Sr. González Rothvos— descubrió un rasgo

más de su compañerismo al elegir entre sus mas inmediatos colaboradores a

quiénes habían trabajado con él en el Instituto de Reformas Sociales."

Finalmente estudió su intensa labor legislativa en el Ministerio y se refirió a

las dos obras que polarizaron siempre su entusiasmo: las Escuelas Sociales y el

Instituto de Reformas Sociales.

Terminó el acto con unas palabras del ministro de Trabajo, que declaró compartir

los juicios emitidos por los oradores sobre la figura del marqués de Guad-el-

Jelú y expresó su conmovido sentir a las parientes de D. Pedro Sangro, presentes

en la sesión.

 

< Volver