Imposición de la gran cruz del mérito civil al director general de colonización  :   
 El ministro de Agricultura exalta la obra de don Alejandro de Torrejón. 
 ABC.    27/11/1959.  Página: 56. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

IMPOSICON DE LA GRÁN CRUZ DEL MÉRITO CIVIL AL DE COLONIZACION.

El mínístro de Agricultura exalta la obra efe don Alejandro de Torrejon.

El ministro de Agricultura, D. Cirilo Cánovas, impuso ayer las insignias dé la

Gran Cruz del Mérito Civil a D. Alejandro, de Torrejón y Montero, director

general del Instituto Nacional de Colonización, durante un -acto celebrado en la

sede del Instituto. En la presidencia acompañaban- al Sr. Cánovas el ministro de

Obras Públicas, D. Jorge Vigón; ex ministro de Agricultura D. Carlos Rein, y

subsecretario, de este Departamento, D. Santiago Pardo Canalís. Asistieron todos

los directores generales del Ministerio de Agricultura: señores Moscoso,

Sánchez-Herrera, Campano, Cavero y Martín Sicilia; los directores generales de

Obras Hidráulicas, D. Florentino Briones; de la Vivienda, Sr. García Lomas; de

Concentración Parcelatria, Sr. Beneyto, y todos los directores generales vocales

del Consejo del Instituto de Colonización ,el alcalde de Zaragoza, D. Luis

Gómez, Laguna; así como todo el personal del Instituto, que ha hecho el obsequio

de las insignias al Sr. Torrejón.. Estas fueron ofrecidas, en sentidas y

cariñosas, palabras, en nombre del personal del Instituto, por el secretario

general del mismo, D. José Benito Bárrachina.

DISCURSO DEL SR. CANOVAS

A continuación, el ministro de Agricultura impuso la Gran Cruz al Sr. Torrejón y

pronunció el siguiente discurso:

"Por, la calidad de la persona, por sus muchos merecimientos, y por la relación

de afecto que a el me une, este acto tiene ,que resultar forzosamente emotivo,

para todos, a pesar de su sencillez e intimidad. Como ministro de Agricultura, y

como amigo, de Alejandro Torrejón desde los años, escolares, no se me podía

haber dado mayor alegría que presidir esta ceremonia.

A Alejandro Torrejón le ha tocado desempeñar—añadió—uno de los cometidos más

delicados y trascendentales dentro del mundo complejo de la política agraria.,

puede que su misión aparezca, a primera vista, cómo espectacular y brillante por

el gran impacto que las realizaciones de este Instituto producen en la opinión

pública.´ No niego, sino que afirmo, la brillantez y espectacularidad que la

obra colonizadora lleva consigo. Pero de sobra sabemos que todo resultado

positivo en empresas de tal, naturaleza es producto dé un esfuerzo abnegado,

persistente, tenaz y, muchas veces, oscuro, ya que para llegar a la meta precisa

siempre haber realizado de antemano un trabajo intenso, metódico, casi

científico; en el que todos colaboráis—y ello me consta de modo especial por

proceder de vuestras filas—con un entusiasmo, patriotismo, y lealtad, que yo

reconozco y os ogradézco,, con la confianza dé que siempre continuaréis

manteniendo esa línéa de conducta, conv espíritu de constante superación, ya que

así lo requiere la alta finalidad que perseguimos.

Torrejón, en su condición de director —dijo, después — es por el Ministerio de

Agriculturá, y en colaboración con el de Obras Públicas en las graneles zonas

regables, en gran parte, el realizador material cíe una política ámbicioso y

apasionada, que va quemando etapas, segundo tras segundo, día tras día, año tras

año y que,, al fin, está, reverdeciendo España, transformando los ocres en,

esmeraldas e iluminando las almas de nuestros campesinos con un sol radiante de

justicia social, que en la espada de Francisco Franco es como un fulgor que

deslumbra y barre las viejas y .espesas tinieblas del pasado.

Vosotros y yo sabemos de la actividad incansable de Alejandro Torrejón.

Asistimos a su lucha por el mejor servicio a la Patria, conocemos su entereza y

comprendemos, en suma, que él es, con su alegría jerezana, su gran corazón, su

invariable lealtad, y hasta con Su voz tonante, el ejemplar humano que la

colonización, necesita. Yo, felicito a Alejandro Torrejón por esta honrá que tan

merecidamente le ha concedido nuestro Caudillo, y me complace sobremanera

reiterar en esta ocasión mi satisfacción.por tener a mi lado un colaborador tan

entusiasta y leal, un amiga, tan bueno, abnegado e inteligente.

No quiero terminar mi intervención sin antes expresar mi gratitud a mi querido

compañero el .ministro de Obras Públicas por habernos honrado con su presencia y

la de sus colaboradores. Y ello, por lo que tiene de muestra de afecto y porque

contribuye a dar mayor realcé a este acto (familiar).

En cuanto a vosotros, y para mejor compartir estos momentos de satisfacción que

a todos embarga, he querido venir a este cuartel general del Instituto para,

poner a vuestro director esta Gran Cruz, cuyas insignias vosotros le habéis

ofrecido, poniendo sobre el símbolo de su metal fe huella caliente e imborrable

de Vuestros leales corazones."

PALABRAS DEL HOMENAJEADO

Finalmente, el Sr. Torrejón recordó la gran satisfacción que experimentó,el

casado día de San Isidro cuando. Su Excelencia el ´Jefe del Estado le concedió

la Gran Cruz del Mérito Civil, y rogó al ministro que expresara´su inmensa

gratitud al Caudillo de España y su leal y firme adhesión a su persona.

Agradeció también al ministro el haberte propuesto para esta distinción; al

director general de Obras Hidráulicas y a los ingenieros de Obras Públicas, la

iniciativa de obsequiarle con las insignias, y que hubo de rehusar por ya

habérselas ofrecido anteriormente él personal del Instituto. Hace una

descripción de la obra llevada a cabo durante veinte años por el instituto,, en

sus dos etapas, desde la ley, iniciativa del ministro Sr. Rein, al gran impulso

que bajo el período del Sr. Cavestany—a quien dedica un emocionado recuerdo—,

recibió la obra del Instituto; y finalmente a los planes de urgencia que bajo

la etapa del señor Cánovas se desarrollan, fruto de los cuales es ya el riego

de Las Bárdenas. Tuvo elogios para la colaboración del Ministerio de Obras

Públicas y expuso la obrá del Instituto como fruto de un trabajo de equipo, por

lo que estimaba que, el honor que se le discernía a él corresponde íntegramente

a todo el personal del Instituto de Colonización, a quien dio las gracias por su

colaboración y por la gentileza de obsequiarle con las insignias.

 

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