Homenaje a don José Yanguas Messía con motivo de su jubilación  :   
 El Sr. Castiella le impuso la Gran Cruz de Carlos III. 
 ABC.    26/02/1960.  Página: 32. Páginas: 1. Párrafos: 10. 

ABC. VIERNES 26 DE FEBRERO DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA.

PAG. 32

HOMENAJE A DON JOSÉ YANGUAS MESSIA CON MOTIVO DE SU JUBILACIÓN.

El Sr. Castiella le impuso la Gran Cruz de Carlos III.

Ayer, a las doce y. inedia, en el Salón de Grados de la Facultad de Derecho de

las Universidad de Madrid, tuvo lugar un acto académico, con motivo de

celebrarse la jubilación, del catedrático de Derecho Internacional Privado, D.

José de Yanguas Messía, vizconde de Santa Clára de Avedillo. Presidieron el

decano de la Facultad de Derecho, Sr. Prieto Castro; catedráticos, señores

Aguilar Navarro, "de ¡a Universidad de Sevilla; Truyol Serra y De Luna García,

de 3a de Madrid; D. Joaquín CalvoSotelo, y otras destacadas personalidades

universitarias. Asistieron, además, el ex ministro D, Blas Pérez González;

presidente de 5a Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, Sr. Gascón y

Marín; profesor Barcia Trelles; secretario del Tribunal de Derechos del Hombre,

del Consejo de Europa, Sr. Modinos; D. Femando Martín Sánchez-Julia, numerosos

estudiantes de la Facultad y antiguos alumnos del Sr. Yanguas Messía. En el

transcurso de dicho acto hablaron los señores Prieto Castro, Aguilar Navarro,

Truyol Serra y De Luna, quienes examinaron, detenidamente la obra ingente del

ilustre ex ministro de la Monarquía y ex embajador de España en el Vaticano,

como catedrático y experto en cuestiones de Derecho Internacional.

EL BANQUETE

A las dos y media de la tarde le fue ofrecida ana comida en un céntrico hotel, a

la que asistieron más de doscientos comensales: Ocupaban la mesa presidencial,

además del homenajeado, el ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Castiella;

subsecretario de Educación Nacional, Sr. Maldonado; rector de 3a Universidad,

Central, señor Royo Villanova; presidente de la Real Academia de Ciencias

Morales y Políticas, señor Gascón y Marín; presidente del Tribunal Supremo, Sr.

Gastan Tobeñas; decano de la Facultad de Derecho, Sr. Prieto Castro, y las

señoras de Yanguas Messía y Royo Villanova. Asistieren también los ex ministros

D. Blas Pérez González y don Raimundo Fernández Cuesta; director general de

Asuntos Consulares, Sr. Iturriaga, y de Bellas Aries, Sr. Gallego Burín; duque

de Aveiro; marqués de Valdeiglesias; D. Joaquín Calvo-Sotelo; señor Fraga

Inferné; alcalde de Linares, señor Valenzuela;, numerosos catedráticos,

profesores de Universidad y personalidades de 3a politica, la aristocracia y

sociedad madrileña, así como distinguidas damas.

ADHESIÓN DE S, A.R EL CONDE DÉ BARCELONA

Finalizado el almuerzo, el .Sr; Azcárraga. leyó numerosos telegramas y cartas de

distintas personalidades que se adherían a estos actos de homenaje. Fue leído en

primer lugar un telegrama de S. A. S. el Conde de Barcelona, Otros testimonios

de adhesión se recibieron del presidente de las Cortes Españolas y del Consejo

del Reino, D. Esteban, Bilbao;, ministros de Educación Nacional y secretario

general del Movimiento, señores Rubio y Solís, respectivamente; presidente del

Consejo de Estado, conde de Vallellano; D. Ramón Serrano Súñer; D. José Félix

de. Lequerica; presidente del. Tribunal de Cuentas, Sr. Aunós; duque de la

Torre; presidente de la Diputación Provincial, marqués de la Valdavia;

secretario ge-

neral del Consejo de Estado, Sr. Martín Artajo; conde de los Andes; D. Juan

Zaragüeta; Sr. Cuello Calón; rector de la Universidad de Granada; Asociación

Española de Cooperación Europea; decano de la Facultad de Derecho de Granada;

secretario general técnico de la Presidencia del Gobierno, señor López Rodó;

Ayuntamiento de Linares, gobernador civil de Jaén y otros muchos.

OFRECIMIENTO DEL HOMENAJE A los postres, habló. en primer lugar el catedrático

Sr. De Luna, quien manifestó que se habían reunido allí los alumnos y amigos

del Sr. Yanguas Messía, en torno al que fue "nuestro maestro y amigo", para

rendirle homenaje cuando aún se encuentra en pleno vigor físico y menta!. A

continua- • ción el Sr. De Luna y todos los comensales brindaron por el ilustre

hombre político.

Después, el académico D. Joaquín Calvo Sotelo se sumó al acto coa la lectura de

unas cuartillas. Hizo notar que, por encima de las críticas a la Administración,

no puede negarse a ésta una virtud: la memoria. Ella le hace prescindir de

nuestros servicios a Jos setenta años, con la misma precisión y rigor con que, a

los veintiuno, nos enroja en el Ejército. "Si la Administración no estuviese

asistida de esa implacable memoria —añadió—, los setenta años de José Yanguas

habrían pasado inadvertidos." En términos elocuentes, destacó la juventud

espiritual del homenajeado, "con setenta años oficiales y nada más que

veinticinco funcionales". En otros párrafos, el orador se refirió a la

continuidad de la cátedra, como lenitivo de la melancolía que el Sr. Yanguas ha

de sentir por su jubilación: "el parentesco que, como el , del ´magisterio,.

liga igual que el de ,1a sangre a tantos y tantos profesores y catedráticos

ilustres que aprendieron en su aula y de su voz". "¿ Cuántos millares de alumnos

no habrán pasado bajo la férula de Yanguas Messía? Empequeñeceríamos el

significado de su vida si supiéramos que sólo son deudores de sus enseñanzas

aquellos que ocuparon los pupitres de sus clases." Puntualizó luego la eficacia,

limpieza, dignidad y lealtad de la labor del Sr. Yanguas, y glosando la última

cualidad citada, recordó en términos emocionados la amistad que unió a su

hermano don José con el ilustre catedrático.

Terminó sus palabras el Sr. Calvo Sotelo exaltando la figura de la señora de

Yanguas Messía.

IMPOSICIÓN DE LA CRUZ DE CARLOS III

Tras unas breves palabras del decano de la Facultad, de Derecho, quien hizo

entrega, además, de unas flores a la esposa del señor Yanguas Messía, se levantó

el ministro de Asuntos Exteriores, Sr. Castiella, el cual dijo, entre otras

cosas, que se sumaba al homenaje rendido por la Universidad de Madrid al

vizconde de Santa Clara de Avedillo, un espejo de caballeros. Acto seguido Se

impuso, entre grandes aplausos, la Gran Cruz de Carlos III, condecoración

otorgada ai Sr. Yanguas por, el Jefe del Estado.

Por último habló el homenajeado, quien agradeció, en primer, lugar, las

consideraciones, de afecto tanto de S. A. R. el Conde de Barcelona, como del

Jefe del Estado. Agradeció también la asistencia al banquete del Sr. Castiella,

con quien le une una vieja, y verdadera amistad—dijo—, y del subsecretario de

Educación Nacional. "La cátedra y la Universidad—manifestó—fueron siempre para

mí el centro de mi vida. Deseo decir, además, que agradezco sus colaboraciones a

profesores adjuntos y ayudantes. Mis impresiones al dejar la cátedra se refieren

a la pérdida, de contacto con los compañeros del claustro y con los estudiantes,

porque el contacto con la juventud mantiene la ilusión del espíritu´ y la

alegría de la vida. Puse a lo largo de mi vida docente todo cuanto pude pero

sobre todo corazón."

Al terminar ´sus palabras, el Sr. Yanguas Messía fue ovacionado largamente y

recibió saludos, y abrazos de amigos y compañeros cátedra.

 

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