Imposición de la medalla del trabajo a nuestro compañero don Virgilio Muro  :   
 Hizo la entrega y pronunció un discurso D. Fermín Sanz Orrio, y dió las gracias el marqués de Luca de Tena. 
 ABC.    10/07/1960.  Página: 73-74. Páginas: 2. Párrafos: 12. 

ABC. DOMINGO, 10 DE JULIO DE 1960. EDICIÓN DE LA MAÑANA. PAG. 73

IMPOSICIÓN DE LA MEDALLA DE TRABAJO A NUESTRO COMPAÑERO DON VIRGILIO MURO.

Hizo la entrega y pronunció un discurso D. Fermín Sanz Orrio, y dio las gracias

el marqués de Lúca

dé Tena.

Ayer por la tarde, en el salón-biblioteca de "Prensa Española", el ministro de

Trabajo, D. Fermín Sanz Orrio, impuso al redactor gráfico de A B C don Virgilio

Muro la Medalla al Mérito en el Trabajo.

Asistieron al acto el presidente del Consejo de Administración de"Prensa

Española", don Juan Ignacio Lúca de Tena, marques de Luca de Tena; consejeros

doña María del Pilar Lúca de Tena, don Torcuato Lúca dé Tena, director de

"Blanco y Negro" ; don Fernando y don Luis Lúca de Tena, don Andrés Fagalde y

don Rogelio González Ubeda.

También se hallaban presentes el director de A B C, don Luis Calvo:

vicesecretario general técnico del Ministerio de Trabajo señor Celia; redactores

de A B C y "Blanco y Negro" y representantes de todas las dependencias de

"Prensa Española"´.

DISCURSO DEL MARQUES DE LUCA DE TENA

Inició el acto el marqués de Luca de Tena, quien pronunció el siguiente

discurso:

"Muy pocas palabras; las precisas nada más, y sean las primeras para agradecer

muy sinceramente al excelentísimo señor ministro de Trabajo el honor que hoy

hace a esta casa . de "Prensa Española", viniendo personalmente a imponer la

Medalla del Trabajo en el pecho de uno de los trabajadores.de A B C y "Blanco y

Negro" «más antiguo, más querido y más prestigioso: nuestro redactor gráfico don

Virgilio Muró, que durante tantos años,. casi tantos como los que cuerta de vida

nuestro, diario, ha dejado en sus páginas pruebas gráficas de su talento, de su

capacidad profesional y de su amor al trabajo. Y al felicitarle muy

cordialmente, muy efusivamente, y al agradecer al señor ministre el honor que le

hace y que "Prensa Española" considera, como propio, permitidme que con una

profunda emoción recuerde a un hombre de su sangre, a otro allegado suyo

cercano, cuyo recuerdo estará siempre entre estas paredes: don Rómulo Muro,

interventor general de "Prensa Española", que fue el brazo derecho de mi padre,

a cuyo lado trabajó siempre con inteligencia, celo y lealtad, y cuyo ahinco e

interés en defender a "Prensa Española" se prueba en el hecho de una anécdota.

Mi padre, que entonces era el único accionista de la sociedad, le pidió por

teléfono que le enviara mil pesetas. Sin titubear, le replicó don Roíanlo Muro:

"¿No tendría usted bastante con quinientas ?"

El otro pariente, aunque más lejano, de don Virgilio Muro, fue nuestro

inolvidable y queridísimo Alfredo González, jefe de nuestros talleres mecánicos,

asesinado por los rojos por su lealtad a "Prensa Española" y cuyo, nombre figura

a la cabeza de la lápida que tenemos en nuestra nave de máquinas con los

nombres, de todos los productores de A B C y ´´Blanco y Negro" asesinados por

los marxístas éntre 1936 y 1939

Señor ministro: yo quiero tener el orgullo de recordar que "Prensa Española" fue

uno de los primeros talleres de España donde se implantó la jornada de ocho

horas antes de que lo hiciera obligatorio el Gobierno. Posteriormente, en

nuestro Reglamento de trabajo, señalamos la participación del personal en los

beneficios, las pensiones para la vejez, los ascensos por quinquenios y otras

mejoras que el Régimen de Franco ha incorporado a su legislación laboral.

Tambien me cabe el orgullo de proclamar que desde 1936 todas las disposiciones

que desde entonces han salido del Ministerio da su dignísima regencia han sido,

acogidas en esta Casa con alegría, queriendo contribuir con ello a la justicia

laboral y social que es uno de los postulados del régimen.

Y nada más sino agradecer a vuestra excelencia el honor que nos hace, y para

Virgilio Muro la felicitación efusiva y cordial de todos los trabajadores de

"Prensa Española"."

DISCURSO DEL MINISTRO

A continuación hizo uso de la palabra el señor Sanz Orrio. Dijo que le había

complacido extraordinariamente acceder a la concesión de la Medalla del Trabajo

"a un colaborador tan antiguo de "Prensa Española". A esta satisfacción—dijo— se

añadió la de venir yo personalmente a esta Casa a imponer a Virgilio Muro esta

condecoración. A la gente noble y bien nacida le gusta agradecer las cosas sin

ponerse a analizar si es o no un compromiso, y acepté encantado. Os aseguro que

en este caso, si pusiéramos en los platillos de la balanza el peso de la

gratitud, me correspondería el reconocimiento, primero porque la Empresa de

"Prensa Española", al solicitar la concesión de esta Medalla para Virgilio Muro

me ha puesto en la texitura y me ha dado el medio de hacer un acto de justicia.

Y esto es hermosísimo. Es una de las pocas satisfacciones que se pueden sentir

cuando ´ sé ejerce un cargo de autoridad. Es muy hermoso también tener la

ocasión de llevar a cabo algo que une a un trabajador con sus jefes.

, Y en cuanto al hecho de venir a esta Casa, para mí no tiene sino,

circunstancias y motivos dé satisfacción y de bien estar; por muchas

circunstancias, pero, sobré todo, por lo dicho,por el marqués de Lúca de Tena

con legitimó orgullo. Esta Empresa siempre ha sido una. Empresa que ha tenido un

alto sentido de la justicia social, dé sus deberes´ hacia los trabajadores que

en ella colaboran y tiene una espléndida historia como órgano de información,

como órgano político. Os aseguro que no creo que muchos días, especialmente

durante la República, haya dejado de leerlo de arriba a abajo.´ De manera que

venir a esta Casa donde se labora este .periódico siempre fiel, a sus ideales,

es plenamente satisfactorio, máxime para premiar a un trabajador como el señor

Muro, que va a recibir un título, una, condecoración que es la demostración

pública en que se le reconocen sus méritos contraídos durante una larga vida

ejemplar de honradez- constante. Para mí es un placer especial condecorarle con

ésta Medalla que lleva envuelta la adhesión y el afecto de sus jefes y de sus

compañeros de trabajo. Le deseo a don Virgilio Muro, de corazón, que la luzca

muchos años y que no olvide este acto con todo lo mucho que significa la

concesión otorgada."

Entre grandes aplausos de los concurrentes, el ministro impuso a nuestro querido

compañero la preciada condecoración.

 

< Volver