Autor: Marco Linares, Victoria. 
   Maniobra comunista en torno al Sahara     
 
 El Alcázar.    15/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

MANIOBRA COMUNISTA EN TORNO AL PROBLEMA DEL SAHARA

Representantes de varios partidos políticos comunistas y socialistas, celebraron el jueves

último una rueda de prensa en la sede del Psoe y facilitaron una declaración dirigida al

Gobierno y a la opinión pública sobre el problema del Sahara, en la que manifiestan entre otros

extremos, que el Gobierno debe anular todos los acuerdos secretos con Marruecos y

Mauritania y exigir a dichos países la retirada inmediata de todas las tropas y armamento del

Sahara, prestando ademas ayuda al pueblo saharaui.

Afirman que el espíritu de ese documento está respaldado por TODAS las organizaciones de

mocráticas españolas y que los partidos a los que representa incorporarían a sus programas el

derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui, reconocimiento del F. Polisario y

reconocimiento de la República Árabe Saharaui Democrática, resaltando, a preguntas de un

informador, que la asociación de "amigos del Sahara" empezó a organizarse un mes después

de firmarse el acuerdo de Madrid.

UTILIZAR EL SAHARA

Resulta indudable que el futuro del Sahara se orienta ahora con mejores auspicios,

especialmente si hasta la oposición incluye, como un incentivo a sus programas políticos, la

defensa del pueblo saharaui coincidiendo asi de alguna forma, con la línea que siempre

mantuvimos incluso antes de que degenerase en "problema" lo que por el momento era sólo

una "cuestión".

Convendría, no obstante, recordar una vez más que en ese pro-

blema inciden otros dos totalmente independientes. Uno: el que al Sahara se refiere, y otro, el

que atañe a España como maniobra política de ataque y desprestigio. Cómo no sería honesto

utilizar aquel en beneficio de este, sólo voy a referirme ahora al del Sahara.

Porque respecto al Sahara hemos vivido dentro del propio problema según iba surgiendo y ello

nos llevó a servir la verdad hasta quedarnos prácticamente solos en una defensa que nos

parece justa y que nunca ha dependido, por nuestra parte, de ninguna clase de intereses, ni

siquiera políticos, porque no era difícil comprender que nada que fuera infamante podía

beneficiar a España por más empeño que se tuviera en convencernos de ello.

También desde el principio, hemos denunciado la maniobra subversiva que revelaba la

transación del territorio, ante la forma contradictoria en que se fue desarrollando aquel proceso.

Maniobra que tenía por fin transmitir una ´herencia de descrédito aparentemente relacionada

con la etapa que acababa el 20 de Noviembre del 75, y que al mismo tiempo revertía en la que

nacía en esa fecha por haberse consumado ya dentro de ella.

LOS FICHEROS SAHARAUIS A BUEN RECAUDO

En cuanto a la contradicción aludida se pone de manifiesto al ceder por un lado a la política de

presiones externas o de hechos consumados interiormente por aquellos en quienes se había

delegado de cara a las negociaciones; y por otro, a que-en cambio, se mantuvo a toda costa y

en cualquier momento, la mayor posibilidad mantenida firmemente al salir del territorio,

haciendo saber a la ONU que en tales condiciones no podía darse por concluido el proceso

descolonizador al no haberse llevado a efecto de acuerdo con las condiciones que exigen las

Naciones Unidas.

Hay además otro hecho fundamental, p.ero quizá ignorado. Mucho antes de decir adiós oficial-

mente a un puebo que España amó verdaderamente, TODOS LOS FICHEROS RELATIVOS

AL DOCUMENTO NACIONAL Y AL CENSO DE LA POBLACIÓN SAHARAUI FUERON

PUESTOS A BUEN RECAUDO por un funcionario que desde las Palmas se desplazó a tal fin a

Aiún.

FIRME ACTITUD ESPAÑOLA

Ello ha hecho que, incluso publicamente. Marruecos se lamente con reiteración de la negativa

de nuestro gobierno para facilitarle esos documentos, porque comprende que sólo a la vista de

ellos podría ser posible el referéndum.

Al respecto. Marruecos ignora filiaciones y circunstancias, y no puede improvisar un censo

como improvisó un simulacro de población autoctona vistiendo de sa hará u is a unos

marroquíes que acababan de "importar" al Sahara, cuando la visitó en Febrero pasado el

enviado de la ONU.

No hemos creído nunca en la eficacia de exigir a Marruecos la retirada de sus tropas del

territorio que ocupa.

Creemos, sí, que cuando España habló de ceder la administración temporal del territorio, podía

en cambio reclamar la intervención de la ONU para evitar la situación que podría sobrevenir en

el Sanara después de nuestra salida, y que de acuerdo con esa situación la ONU intervendría

con mayor eficacia que lo hizo ante la Marcha Verde, quizá porque entonces le había resultado

más cómodo que nuestro Ejército cumpliera allí lo que hubiera sido de exclusiva incumbencia

de sus Cascos Azules, o quizá porque tampoco imaginaba la consigna de exterminio que

Marruecos realizaría en el Sahara.

EL SAHARA NO ES CUESTIÓN DE POLÍTICA

Creer como creo, que el problema del Sahara es cuestión de justicia y no de política, no me

permite variar mis conceptos sólo por no coincidir ni siquiera en ello con quienes diciendo lo

contrarío aprovechan siempre para hacer bandería política de sus ideologías.

La verdad es que la conclusión que se dio al Sahara sólo ha gustado a quienes puedan haber

encontrado así alguna forma de provecho.

Es por ello que si se pone fin a tal situación y el beneficiado es el pueblo saharaui

compartiremos su satisfacción cuantos hemos mantenido siempre la fe en nuestra mejor

dignidad.

Pero si es así que sea cuanto antes, porque la demora supone la pérdida de más vidas

humanas y fortalecería la pretensión de que sólo la fuerza y la presión habían coaccionado lo

que es solamente espíritu de justicia de quienes están trazando para el fallo de la Historia la

huella de España en el momento actual.

Victoria MARCO LINARES

 

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