Autor: Llansá, Jaume de. 
   Guerrillas urbanas en Barcelona  :   
 Organizadas por activistas de todos los partidos comunistas. 
 El Alcázar.    15/03/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 10. 

GUERRILLAS URBANAS EN BARCELONA

• Organizadas por activistas de todos los partidos comunistas.

BARCELONA, 14, (Una colaboración especial de JAUME DE LLANSA, por teléfono).— Mientras

continúa la flexión enfrentadora y negociadora entre los partidos catalanistas extremos, los comunistas y

socialistas de distintas apelaciones, en lo que afecta al no-nato "Organisme Consultiu", del "presidente"

Tarradellas y al propuesto para crear un "Gobierno Provisional de Catalunya", que es la idea del

secretario de la sucursal comunista, el PSUC, López Raimundo, propuesta que ha sido un "bombazo" para

los "tarradellistas"; en tanto va en aumento la actividad de dirigentes y líderes de unos y otros para tratar

de urdir "emparentamientos" cara a las próximas elecciones, y se busca afanosamente por unos y otros la

captación de los votos de los catalanes no-catalanes para evitar el renacimiento del neo-lerrouxismo"; al

tiempo que poblaciones y comarcas estratégicas de las cuatro provincias eran invadidas y aturdidas por la

invasión de mítines de todas las tendencias, algunos de ellos suspendidos por la autoridad gobernativa por

ser de las CC.OO., o de la ORT o del PTE, el mismo domingo tenía lugar en San Clemente Sasebas, en

pleno Ampurdán gerundense, en el Campamento del CIR-9, uno de líis más modélicos Centros de

Instrucción del Ejército español, Una solemne ceremonia del Juramento de Bandera de 3.600 jóvenes

nuevos soldados de España, procedentes del primer llamamiento del reemplazo de 1976 y de todas las

Regiones Militares, con asistencia de cerca de cuatro mil personas civiles, familiares y amigos de los

juramentandos, y de una distinguida comisiqn de jefes y oficiales del Ejército francés, todos bajo la

presidelicia del ilustre militar don Francisco Colonia Gallegos, capitán general de Cataluña y ex-ministro

del Ejército.

Pero en tanto ^nían lugar aquellos mítines y, dominando la actualidad patriótica, de sentido entrañable

catalán y español, la Jura de Bandera citada, sucedían en Barcelona hechos y violencias que estuvieron

organizados y dirigidos, con la estrategia revolucionaria de las guerrillas urbanas, por los dirigentes y

activistas de los partidos comunistas de todas las siglas, que son los que dominan la manipulación de

actos diversos, en locales cerrados —como la reciente asamblea del "colectivo feminista" de Barcelona—

o en manifestaciones callejeras, autorizadas o no, que aprovechan al máximo para provocar situaciones de

violencia insensata y lesiva y para provocar la aóción de las Fuerzas de Orden Público, que actúan en

cumplimiento sacrificado de su deber y de óroenes cpie reciben.

•El domingo, como digo, el "motivo" fue el suspendido acto "pro-amnistia total" que habría de haberse

celebrado en el Palacio Municipal de los Deportes, en las inmediaciones de la Feria y de la fuente

luminosa de Montjuich. El acto, organizado esencialmente por una asociación que dominan comunistas´ y

organizaciones subversivas, así como, públicamente,-por partidos extremistas a-los que ya he

mencionado, fue prohibido por el gobernador civil, señor Sánchez Terán, en virtud de correcta

interpretación de normas legales, así como por entender que el Decreto-Ley y el Decreto complementario

sobre ampliación de la amnistía por el derecho de gracia, quitaba motivaciones a la convocatoria del

mitin.

Organizadores, que públicamente desconvocaban el acto del mitin, pero que, en el modo de condenar la

suspensión y en la forma que instaban "a los que concurrirían para que se manifestaran pacíficamente y

siguiendo las indicaciones de los servicios de orden de la organización", animaban a la "movilización de

masas para protestar por el nuevo atentado contra la democracia", lo que, como así sucedió, daba "luz

verde" a las algaradas callejeras.

Y así sucedió. Después de reunirse unas dos mil personas, la abrumadora mayoría jóvenes bien

movilizados y dirigidos por los cuadros activos de los repetidos partidos subversivos y revolucionarias,

para escuchar a los oradores que explicaban las "altas motivaciones" del acto y la suspensión del mismo,

entre ellos el "inefable" paseante de la calle Entenza, frente a la cárcel modelo, Xirinachs, se movieron

agresivamente hacia las calles próximas para desembocar en la avenida de José Antonio o Gran Vía,

provocando a la Policía Antidisturbios, enarbolando bans Cuerpos represivos", voceando pareados

provocadores como, por ejemplo, "España, mañana será republicana", causando alarmas y serios

destrozos a su paso por atentar contra establecimientos comerciales, contra automóviles aparcado en la

vía pública con los que, después de romper las cristaleras de sderas republicanas, comunistas y

anarquistas, profiriendo gritos insultantes contra altas instituciones españolas y contra "lous ventanillas,

formaban barricadas en el centro dé las vías interrumpiendo la circulación y provocando tremendos

colapsos.

Por la tarde siguió la misma tónica, con "saltos" de grupos manifestantes que, en estas ocasiones, a más

de atentar también contra establecimientos comerciales y bancarios, se enfrentaron con grupos de la

Policía Antidisturbios, invadiéndolos con lanzamy ahora con mayor radicalismo agresivo, por ser el

nuevo dientos de "cocteles Molotov" ardiendo, lo que obligó a aquellos a responder con energía,

causando sus obligados disparos un hendo de cierta gravedad en el instante que el mismo lanzaba contra

aquellos uno de los ardientes y peligrosos artefactos.

Fue una mañana y una tarde, insisto, de creciente alarma en Barcelona, de constantes y violentos

enfrentamientos con profusión de armas ofensivas que, ciertamente, daban la impresión de una presión

creciente y en escalada de la guerrilla urbana.

Ciertamente, hay que destacar, elogiosamente, la prudencia y la serenidad de las Fuerzas de Orden

Público de Barcelona, que en ningún momento perdieron la compostura y se salieron de las estrictas

órdenes que habían recibido.

Como es natural, irector Tristan la Rosa, nuestro viejo conocido Enric Sopeña, en su sección política de

"Diario de Barcelona" carga a fondo contra la "pacata amnistía" dispuesta por el Gobierno, contra la

suspensión del acto y contra el gobernador civil por haberlo suspendido, no autorizado, con expresiones

periodístico-dialécticas que tienen sólo un "color".

Si no fuese por el acto multitudinario, patriótico y emocionante de la Jura de Bandera en el CIÉ de San

Clemente Sasebas, esta crónica de hoy sería triste, muy triste, alarmista y, en cierto modo, premonitoria.

 

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