Autor: Medina Cruz, Ismael. 
   La España del parcheo     
 
 El Alcázar.    22/03/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

Por Ismael MEDINA

COHERENCIA CD

De can a la preparación de las próximas elecciones, los cabezas de serie del Centro Democrático se

reunieron en Madrid. En la nota informativa facilitada a su final, los reunidos ratificaban "el proyecto

unánime de promover el carácter constituyente del futuro Parlamento para elaborar una Constitución

Democrática del Estado español".

Volvemos a las andadas del siglo XIX, cuando la solución de todos ios males se confiaba a la redacción

de una nueva Constitución o a la restauración y perfeccionamiento de la precedente a la vigente. Mientras

los políticos se entretenían en inaugurar y en disolver Cortes constituyentes, el Estado se convertía en un

pingajo y España en un estercolero.

El utopismo constitucionalista del Centro Democrático tampoco debe sorprender. Su partido guía, et PP,

aprobó en su congreso la legalidad del aborto en casos excepcionales. El del Centro Democrático lo es.

SEXOLOGIA

POLÍTICA

´´Vanguardia socialista" es el título de un panfleto editado por la "Federación Madrid-Region" del P.S.P.,

o Partido Socialista Popular. Innecesario advertir que al frente del PSP figuran los conocidos profesores

don Enrique Tierno Galvan y don Raúl Morodo.

En el número 9 de "Vanguardia socialista", págs. 10 y 11, se incluye un articulo editorial titulado

"Educación sexual", verdaderamente museable.

Gracias a este artículo descubrimos, por ejemplo, que "las autoridades civiles (franquistas) a pesar de sus

evidentes errores estratégicos en otros campos sociológicos, han intuido claramente desde un principio

que´ la manipulación política se multiplica exponencialmente si va acompañada de la represión sexual".

Lo malo del caso para el PSP, es que "desgraciadamente, las estructuras represivas (y su multiplicación

exponencial, por supuesto) han llegado a ser asimiladas incluso por muchos de aquellos que han

defendido contra viento y marea una España socialista, sucumbiendo así que duda cabe, ante las fuertes

presiones autoritarias, a pesar de sus decididos planteamientos políticos".

Resulta de todo ello, que todavía hoy ios españoles, incluso muchos socialistas, no "llegan a plantearse

consecuentemente, hasta sus últimas implicaciones la aplicación lógica de su ideología política a la praxis

familiar, incluyendo la libertad sexual de todos los miembros de sus familias". Y eso es nefasto, puesto

que si todos los miembros de la familia no fornican o cumplen otros ritos sexuales menos espontáneos,

cada cual por su lado, ello es consecuencia de "mantener vigentes las estructuras autoritarias, las cuales, a

su vez, no hacen más que reflejar las impuestas por aquellas minorías que detentan el poder económico en

la sociedad, con objeto de mantener funcionalmente un sistema que les beneficia directamente". ¡Y uno

sin saber que el no holgar con Paquita o Juanita es culpa del señor Botín!

"Vanguardia socialista" nos

ilustra con tan convicentes argumentos sobre la necesidad, explicada magistralmente por sus aderes, de

colegializar las decisiones sexuales de la familia y tiberar a la madre de su condición de animal

doméstico, animal estético y animal de placer al servicio del cabeza de familia, machista y autoritario,

para que pueda convertirse en sujeto libre de placer, para ventura de la comunidad. "El socialismo por el

que luchamos no puede detenerse ante ninguna institución, ni siquiera la familia".

La represión sexual, por otra parte, da origen a vulgares incomodidades, que sólo pueden ser corregidas

mediante la adecuada educación sexual. Por ejemplo: "Mientras que los duros bancos de los parques o los

estrechos automóviles sean los escenarios más frecuentes de las relaciones sexuales, en lugar de una

acogedora cama, el conocimiento de la propia reacción sexual no podrá compensar el desilusionante

influjo de una situación incómoda".

Este espectacular descubrimiento ha sido examinado a efectos electorales por la dirección del PSP,

reunida en sesión extraordinaria bajo la docta presidencia del profesor Tierno y el asesoramiento del

profesor Morodo. Se ha llegado a una conclusión: a los que voten al PSP, en fas próximas elecciones les

será regalada una hermosa cama junto con un manual titulado "De las diversas formas de la fornicación

socialista, sin el influjo desilusionante de una situación incómoda".

Al pueblo, siempre según el PSP, le es indispensable una educación sexual extensiva e intensiva, para que

pueda alcanzar su madurez y su liberación políticas. En efecto, "la práctica sexual está todavía

relacionada con el status social, lo que implica una situación privilegiada para sólo una minoría (...) tiem-

po, tranquilidad, medios económicos y educación son requisitos de los que no todo el mundo dispone y,

mientras no se cumplan, la educación sexual sólo podrá obrar limitadamente en la consecución de una

vida sexual satisfactoria".

Colofón: Los ricos, que tienen de todo y pueden ir a la Universidad sexual, se lo pasan de miedo en

cómodas y amplias camas, mientras que los pobres se mueren sin saber lo que es el placer y temiendo

siempre que los ricos den a las mujeres socialistas todo lo que ellos no pueden por causa de su injusto

analfabetismo sexual. Pero el PSP terminará con la injusticia y garantizará a todos una vida sexual eterna.

Y, naturalmente, cómoda.

PROHIBIDO LLAMAR

A LAS PUERTAS DE LOS CUARTELES

Me encanta leer todas las mañanas a Luis Apostua, después de los editoriales de "El País". Tras el aceite

de ricino, conviene hacer gárgaras.

Además de ello, Apostua suele hacer grandes descubrimientos informativos. Este, por ejemplo: "El

Ejército se dispuso a cumplir con su deber, a las órdenes del Rey, protegiendo eficazmente toda la

operación de reforma constitucional. Pudo oponerse a ella, y muchos han llamado a las puertas de los

cuarteles en un insensato deseo de sacar a los militares a la calle. Pero el Ejército, incluso en el día del

secuestro de un

teniente general, dio una soberbia lección de serenidad y se puso resueltamente al lado del Gobierno",

Me preocupa mucho que mi admirado y dulce Luis Apostua, caiga en el error gubernamental de colgarle

al Rey todas las iniciativas equívocas, dejando en el limbo de los inocentes a su verdadero promotor.

Toda operación de reforma constitucional tiene bastante de salto en el vacío y está expuesta a desarrollos

políticos imprevistos. Por ello debe asumirla siempre un político con agallas y con espíritu de sacrificio,

dispuesto a que el Jefe del Estado, sea Rey. Reina, Regente o Presidente, le destituya si la operación

fracasa o resulta torcida. Transferir al Jefe del Estado la iniciativa, resulta institucionalmente muy

peligroso. Mucho más cuando la operación de reforma constitucional es una especie de ciempiés,

construido a golpe de improvisaciones y huidas de la realidad.

Las Fuerzas Armadas, de otra parte, nunca se han salido de su función de defensa de la integridad y la

soberanía del Estado. Ni tan siquiera el 18 de Julio de 1936. En el momento actual no han protegido la

operación de reforma constitucional sino que se han mantenido en el respeto a la Constitución vigente.

Los miembros de las Fuerzas Armadas son más conscientes que Luis Apostua de las obligaciones que se

derivan del artículo 37 de la Ley Orgánica del Estado y de su correcta interpretación.

Por lo demás, Luis Apostua tiene razón. Durante muchos días, la derecha cerril española hizo cola a la

puerta de los cuarteles. Uno a uno, los derechistas se acercaban al centinela y le pedían que requiriese la

presencia del cabo de guardia, al que suplicaban: "Señor cabo, déjeme llamar a ta puerta". Y el cabo les

recriminaba: "¡Hombre de Dios! No sea usted insensato. ¿No ve que pueden oírle? Y si se entera el señor

Apostua, podemos pringarla". El derechista de turno, insistirá pesadísimo, como todos los derechistas:

"No sea usted rígido, señor cabo. Déjeme sacar el Ejército a la calle, que a nuestras señoras les gustan

mucho los desfiles".

No hay miedo, querido Apostua, que la derecha llame a las puertas de los cuarteles y que saque el Ejército

a la calle. A partir del mirifico decreto-ley sobre la no participación de los miembros de las Fuerzas

Armadas en la política, salvo las oportunas excepciones, en el Ejército sólo se habla de lo concerniente al

servicio y. a la defensa y el honor de España. No; la derecha no sacará el Ejército a la calle.

 

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