Autor: ;JASA. 
 Blas Piñar, en Oviedo. 
 Rescatar España     
 
 El Alcázar.    18/04/1977.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

Blas Pinar, en Oviedo

RESCATAR ESPAÑA

• Hay que iniciar otra Reconquista frente a la rendición de la Victoria. • Pedimos amnistía para nuestros

Caídos y para las víctimas del terrorismo marxista. • El espíritu del Movimiento y del 18 de julio no ha

muerto, porque no estaba en Alcalá 44

OVIEDO. (De nuestros en-«fe*Ds especiales JASA y F. sordillo).— Blas Piñar, fundador y presidente de

Fuerza Nueva, ha planteado el pasado sábado en el Palacio de los Deportes de Oviedo la mas rotunda

ruptura con la conducta del Gobierno. Su postura, ratificada por los aplausos de cerca de ocho mil

asturianos, ha sido concluyeme: la estrategia política del primer ministro Suarez pone en peligro de

manera flagrante la seguridad, independencia y soberanía de España. «Por eso —dijo— estamos

decididos a combatir, donde sea y como sea, por la defensa de la unidad, grandeza y libertad de ´ la Patria,

que tan alto precio ha costado alcanzar a nuestro pueblo». Un especial y fervoroso aplauso, entre tantos

que jalonaron con entusiasmo el apasionado discurso de Piñar, se produjo cuando mencionó, con especial

oportunidad, la siguiente frase: «Por encuna de la disciplina se encuentran Las Bandera y el honor».

También tuvo el conferenciante su contrapartida a la amnesia que por decreto se pretende inyectar en

España cuando solicitó amnistía para los Caidos, liberación para los presos torturados en las checas

marxistes, derechos humanos y posibilidad de discrepar para quienes murieron sin apelación posible ante

el pelotón de ejecución.

FRENTE NACIONAL

En primer lugar, el presidente de Fuerza Nueva tuvo una rueda de prensa con los informadores de la

capital del Principado. Con tono mesurado y sereno, sin omitir ninguna respuesta ni alterar lo más

mínimo la expresión y el semblante, Pinar expuso la actitud de Fuerza Nueva ante el proceso electoral y

el panorama político. Especialmente se refino a la necesidad de un Frente Nacional que agrupe a todas las

fuerzas del 18 de julio, con el más amplio espíritu integrador, pero sin permitir que se filtre la tibieza de

quienes con su voto posibilitaron la reforma política de Suá-rez y las dolorosos consecuencias que ello

está acarreando a la nación. con referencia » Fraga Iribarne, lo calificó como un hombre capaz y dotado

para el liderazgo político pero mostró su desconcierto sobre $1 ideal que sirve en cada momento. En caso

de que Fraga se pronunciara inequívocamente por el 18 de julio. Pinar se mostró favorable a la

incorporación de Alianza Popular al Frente Nacional. Respondiendo a otra pregunta, señaló que se

mostraba rotundamente opuesto a toda posibilidad de guerra civil, pero subrayando que a una nación le

pueden sobrevenir males mayores, como la dominación extranjera o el caos como sistema. Por eso —

dijo— si a una nación no le queda más recurso para recobrar su personalidad, su dignidad y su honra que

mediante la alternativa de las armas,_ la contienda significará la única posibilidad de un pueblo de redi-

mjrse a sí mismo.

EL ESTADIO AL COMPLETO

Horas antes de dar comienzo el acto de afirmación nacio-

nal en el Palacio de los Deportes, todo Oviedo aparecía cubierto con carteles anunciadores mientras varias

caravanas de vehículos recorrían la ciudad enarbolando banderas nacionales y guiones de F.N. al tiempo

que convocaban al mitin. La respuesta del pueblo asturiano fue entusiasta.

El estadio se encontraba prácticamente completo, ocupado por millares de personas que, enarbolando

pancartas y banderas y luciendo en muchos casos la camisa azul, entonaban canciones y vítores a España

y al Caudillo. _La llegada del presidente de Fuerza Nueva fue acogida con un griterío ensordecedor en-

tremezclado con vivas a España, a Franco y a la Falange seguido de gritos de repulsa al Gobierno y al

comunismo. Una vez hecho el silencio, habló en primer lugar el presidente regional de Fuerza Nueva,

Manuel Campomanes, que subrayó la conducta indeclinable de Blas Pinar en defensa de los principios de

Patria, Paz y Justicia y el permanente legado del Generalísimo, que exige hoy más que nunca una lealtad

rotunda a su testamento y la conservación de su obra.

CUNA DEL RESURGIMIENTO

Después hablaron los representantes de la juventud y de la mujer, iniciando a contiguación Blas Piñar su

discurso. En su enérgica intervención, el fundador de Fuerza Nueva demostró que la gesta del 18 de julio

recobra en estos momentos el enorme caudal de arrojo y valentía de unos soldados y de unos hombres del

pueblo que, unidos,

demostraron al mundo guiados por la espada más limpia de Europa que no puede haber concesiones en la

Salvaguardia de nuestra nacionalidad, de nuestra Tradición, de nuestra legitima idiosincracia. Entre

continuos vítores y aclamaciones, Pinar bosquejó con pasión y con rigor los caracteres que a lo largo de

los .siglos han hecho de Asturias la provincia clave del resurgimiento, de la reanudación, de la

Reconquista.

Desde las sagradas piedras de Covadonga, donde se alberga la vena más lograda de independencia y éalita

rebeldía frente al invasor, hasta la gesta inolvidable y gloriosa de la liberación de Oviedo durante la

revolución de octubre, Pinar desgranó, una a una, las notas distintivas de una provincia que ha infundido

vigor y ejemplaridad a España. Y el carácter de sus hombres, templado y recio, indeleble frente a

cualquier renuncia de un legado secular y generoso en la entrega de no importa cual esfuerzo por la

salvación de España.

ABANDERADOS DE LA SOBERANÍA

Con especial dramatismo refirió el empecinamiento de unos soldados, de unos caballeros del honor, que

con su ejemplo y con su sangre sellaron una senda permanente de combate frente al marxismo, que dejó

su estela de matanzas con un patetismo y un ensañamiento salvaje y criminal. Asturias, entonces, como

ahora, asumió la dura tarea de servir de banderín de enganche, de avanzadilla, de vanguardia frente al

enemigo definitivo de España. E inició

otra reconquista. Como la que es necesario repetir ahora frente a idéntico enemigo, que vuelve ahora

vestido de piel de cordero de manos de quienes más deberían estar empeñados, en desempeño de su

autoridad, de evitar el, retor-fto. Y relató tantas otras anécdotas que, en otros lugares, como el Alcázar de

Toledo, demuestran que es un mismo espíritu el que desde Covadonga impregna la dignidad española. Y

la larga lista, inacabable lista, _ de militares de toda graduación que entregaron su vida como abandera-

QOS dé la soberanía nacional, usurpada y saqueada por una pertinaz dominación marxista que cifra todo

su empeño en repetir otra vez, si cabe con mayor denuedo, la definitiva revancha que le instale perma-

nentemente en nuestro suelo.

PUEBLO Y MILICIA

Entre continuas aclamaciones al Ejército como lección moral permanente de silencio, de cumplimiento

del deber y de servicio a los ideales supremos de España. Con especial emoción evocó dos símbolos de

valor permanente para la milicia: los sitios de Simancas y de Gijón, donde nuestro Ejército dio la medida

exacta, penetrante, singular, de su vocación, de su significado profundo, de su entrega. Y de tantas gestas

más, protagonizadas de manera conjunta entre pueblo y milicia.

EL ÚNICO ROSTRO DEL COMUNISMO

¿Han preguntado —requirió Pinar— a los familiares de las

víctimas del terrorismo, a los hijos de quienes cayeron inmolando su vida por la supervivencia de España,

si desean la amnistía?. Tantos y tantos héroes que desde sus tumbas enlazan una sórdida canción de

repulsa por el sacrilegio de sus gestas habrían dicho no a la rendición, desde la Victoria. Los que piensan

conservar cediendo, los confiados de la nueva retórica liberal, los ingenuos que florecen entre proclamas

y discursos serán las primeras víctimas de la única y definitiva fisonomía del comunismo. Los que han

desau-ciado la Victoria relegando su definitivo sentido misional harán necesario otro 18 de julio. Los que

ofenden impunemente la sagrada memoria del Caudillo enaltecen con la fobia de sus soflamas la vigencia

y el estilo de un militar singular. Quienes piensen que desmontando vergonzosamente los emblemas del

Movimiento liquidan su savia germinal no conocen la capacidad de resurgimiento, de resistencia y de

combate de una nación que no puede caer en almoneda. Ninguna complicidad, ninguna tolerancia,

ninguna concesión puede arrebatar la limpia Bandera cuajada de gloria que insobornablemente recoge to-

da» te pasion y el ardor de un pueblo por su independencia.

GIRÓN Y SUANCES

Blas Pinar terminó con un doble recuerdo, muy afincado en la tierra asturiana, que se resume en dos

nombres: Girón v Suances. Dos capitanes de la paz que al frente de los trabajadores y de la industria

cambiaron la fisonomía entrecortada de España. Pero ni su esfuerzo ni el del Movimiento ha muerto

porque no se encontraba en Alcalá 44 cuando desmontaron el yugo y las flechas. Su obra, la obra del 18

de julio, reside hoy, como entonces, en una sola convocatoria; VAMOS A SALVAR A ESPAÑA.

RESCATAR ESPAÑA.

El Oriamendi y el Cara al Sol, cerraron el acto. Los millares de combatientes, de falangistas, de requetés,

llenaron con sus canciones la noche tibia, entre chubascos a la vera del Naranco. Y con su melodía se

cuajaba una sola estrofa: ESPAÑA.

 

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