Autor: VARELA. 
   Un día en la televisión     
 
 El Alcázar.    06/05/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

UN DÍA EN LA TELEVISIÓN

Ayer, cuenta los televisivos, la centralita telefónica de Prado del Rey fue una fiesta. A media mañana

fueron muchos los militantes del "Partido" que llamaron al "telediario de las tres" para saber si, de verdad

era cierto que iba a hablar don Santiago Carrillo. No se lo creían. E3 follón vino después, porque después

de la intervención de don Santiago, se produjo el bloqueo general. No había clavijas para tantos mensajes,

ni oídos entre los miembros del telediario para tantas metáforas. Entre los miles de espectadores que

asistieron desde sus casas a la alocución del líder del P.C. existía, según parece, división de opiniones:

unos se acordaban de su padre y otros de su madre. La democracia tiene estas cotas que hay que ir

recogiendo con humildad, porque, oiga, un hombre, un voto.

Pero si a los hombres políticos les importa mucho el que dirán, al candidato Suárez, esa minucia le tiene

sin cuidado. Y de esta suerte, convencido de que vale quien sirve, ha puesto el amplio aparato de TVE a

su disposición y a la disposición de los demás miembros del grupo de personas que él mismo patrocina en

el "Centro-Gubernamental". Y así también, las elecciones generales, si llegan a celebrarse, como suele

decir Gil Robles, serán como un referendum: un referéndum a favor del presidente.

Para comprobarlo no hay más que ver cada día el uso que TVE ha decidido hacer del discurso electoral

del señor presidente. Este tipo de persuasión si mis fuentes de información no fallan se realiza de la

siguiente manera: una vez estudiada la estrategia por el equipo presidencial, se trasmite la consigna a los

altos cargos de TVE. Estos llaman a sus respectivos jefes de sección y con ellos hacen un cuadro de las

acciones a realizar, matizando los objetivos y confeccionando una relación de los líderes —eso si, de

todas las tendencias— a entrevistar. (En este caso se trataba de cubrir dos objetivos. 1.—Alabar sin

mesura la intervención electoral del presidente al mismo tiempo que mantener la tensión en el electorado.

2.—Potenciar a los líderes de los partidos inventados por el Gobierno para irles creando una imagen en

provincias). Pues bien; uña vez realizado el cuadro de líderes se llama a los equipos —cámaras y

redactor— para que los visiten en sus domicilios. Los cámaras graban y vuelven a Prado del Rey. Revelan

y entregan. Después, el equipo político de TVE va a la movióla y comprueba si efectivamente hay los

suficientes adjetivos y el suficiente incienso para el homenajeado. Los líderes que están en esta línea

pasan directamente a las redacciones de los espacios para ser emitidos. Las otras grabaciones si son de

líderes de poca monta pasan al cesto de los papeles. Y si, por el contrario, son líderes reconocidos, el

primer equipo político llama al alto Jefe de casa. El alto Jefe de la casa ve la grabación, la estudia, la

medita, la contrasta, mide su efecto. Y finalmente, decide. "Esta sí, que vaya en el medio de estas dos con

incienso que así se queda sin impacto. "De esta manera, diez de incienso contra dos negativas, o 20 contra

,4, consiguen -en opinión de los técnicos— el mismo objetivo y encima con más credibilidad por parte del

telespectador. Esa noche el elector sueña con el discurso y con el candidato Suárez. El objetivo esta

cumplido, han pasado líderes de la derecha, la izquierda y el centro bien seleccionados y todos a favor.

Misión cumplida.

Pero a pesar de todo, si esto es la democracia, modestamente me borro.

VÁRELA

 

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