Autor: Apostua, Luis. 
 Semana española. 
 La manía de participar     
 
 Ya.    15/04/1973.  Página: 15. Páginas: 1. Párrafos: 15. 

LA MANÍA DE PARTICIPAR

Importancia de unos textos de 1956.

Las "tendencias diferenciales" en el pensamiento del señor Arrese. Representatividad democrática de todos los afiliados al Movimiento Nacional. Papel reivindicativo de los Sindicatos españoles.

SEMANA ESPAÑOLA

El Gobierno trabaja, con actividad en las mas diversas esferas de su competencia, las Cortes discuten cada palabra de los textos que serán leyes, e1 Consejo Nacional elabora con pausada mecánica un programa político y el sindicalismo ha cerrado con ovaciones su V Congreso. Nos disponemos a atravesar este paréntesis de la Semana Santa, durante la cual, además de las manifestaciones religiosas, medio país se toma un respiro. En estas condiciones generales, ¿merece la pena molestarse en pensar? ¿No es más relajante sentarse a que todo lo den resuelto? Además, ¿no es cierto qué, excepto en el problema de los precios, la economía española atraviesa una época cenital, impredecible no hace más de diez años? Más o menos, con formulaciones que dependen de las característica» personales, pero con fondo Idéntico, los portavoces del Gobierno repiten eso cada día tres veces.

El único punto oscuro del panorama es la manía que les ha entrado a los españoles de participar; quieren sentirse agentes de su propio progreso, autores de sus propias líneas maestras de la política social y económica-, copartícipes con las instituciones del protagonismo de futuro.

Lo notable de esta procesión es que lleva muchos años tratando en vano de salir a. la luz pública sin conseguirlo.

A mediados de la década cincuenta, España sintió la necesidad de arquitecturar su propia fisonomía política, que hasta el momento había sido levantada por medidas de emergencia en torno al caudillaje, excepcional ´por la persona y por la circunstancia, del Jefe del Estado. En tal situación, varios grupos bien definidos política y doctrinalmente elaboraron una serle de proyectos que tendían a la institucionalización del Estado.

Entre los solicitados se hallaba don José Luis de Arrese, ministro secretario general y falangista total.

Prepararon en. su. departamento varios proyectos qué ahora pueden tener actualidad porque en el protagonista ha recaído la presidencia de la Secíción Primera del Consejo Nacional, a la que ha sido confiado el estudio del próximo desarrollo político.

El Movimiento Nacional, en el pensamiento de dichos proyectos, se caracterizaba por estas dos notas:

Para entrar en él sólo se exige la aceptación de los principios fundamentales, y estos principios, referidos únicamente a lo esencial e indeclinable, son tan amplios que de antemano se puede decir que el que no quiera entrar en él y desde fuera se queje de su postura Inhibicionista, esconda algo como matute político.

Para. las posturas circunstanciales o discutibles el Movimiento deba aceptar no sólo la discusión, sino, además, la diferenciación matizada de sus componentes, sin que ello le preocupa más que para advertir previamente que todos estos grupos deben estar acordes en lo esencial.

En resumen, decía, "debe ser tan amplio (el Movimiento) que en él quepan todos los españoles, y tan elástico que dentro de él puedan formar tendencias secundarlas sin miedo a perder la unidad, porque—al fin y al cabo—una sola es la meta y muchos los caminos".

Esta concepción del Movimiento como "órgano de representación de la voluntad política de los españoles", y como esta función política no se puede realizar tumultuariamente, "debe haber un órgano que represente democráticamente a todos sus afiliados, incluso agrupándolos por sus tendencias diferenciales".

Estos escritos están firmados por don Jose Luis de Arrese en diciembre de 1956, poco antes de cesar como ministro secretarlo general para fundar el Ministerio de la Vivienda, del cual fue primer titular. O sea que hace diecisiete años seguimos reelaborando doctrina sobre las mismas palabras.

Es cierto que en todo el mundo los sindicatos afirman BU perfil Institucional frente a la tarea meramente reivindicativa en la que tuvieron su nacimiento. En nuestro país también se da esa circunstancia tanto por efecto de las corrientes mundiales como por el perfil destacadísímo que dentro de la organización general del Estado se atribuye a nuestros Sindicatos.

En consecuencia, este V Congreso Sindical tomó acuerdo» importantes para los. más diversos aspectos de la vida nacional, desde la organización futura de la empresa hasta la Imagen exterior.

Pero frente a ese panorama surge la pregunta de si la labor rivindicativa debe ser atendida; en otras palabras: ¿se ha llegado en España a una situación -general que haga Innecesario el trabajo reivindicativo de los órganos sindicales?

Esta pregunta, según las informaciones publicadas de los debates, ha tenido dos respuestas.

La primera procede de don Rafael Bernardo Santos, presidente del Consejo P. de Trabajadores de Segovia. Para el señor Bernardo, "lo que importa, enormemente es que no se dificulte, sino que se favorezca la Imagen reivindicativa natural de los dirigentes obreros responsables. En una visión política Inteligente debería incluso estimularse, porque no hay nada más pernicioso que poner cortapisas, recelos y dificultades a la sinceridad de los que plantean los problemas por los cauces legales".

La segunda respuesta está implícita en la resolución décima, sobre los conflictos colectivos. "El análisis exhaustivo de sus causas, la instrumentalización del diálogo y su práctica auténtica y sincera..., junto a la tajante actitud de que no admitiremos ni represalias ni afanaos de quienes pretendan desviar nuestra trayectoria, serán los factores que la Organización Sindical pueda aportar a la solución de los conflictos."

Luis APOSTÜA

 

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