Manifiesto doctrinal de Alianza Nacional 18 de julio en Valladolid     
 
 El Alcázar.    31/05/1977.  Página: 8-9. Páginas: 2. Párrafos: 71. 

• Coalición electoral formada por Falange Española de las JONS y Fuerza Nueva

• Tradicionalistas y combatientes incorporados a título personal

• Lealtad a la obra de Franco

• Severos reparos a la actual política

Vallisoletano:

"Alianza Nacional 18 de Julio" ha presentado candidaturas que están integradas por quienes subscribimos

este manifiesto doctrinal, mediante las que pretendemos formar parte de la representación que en el

Congreso y el Senado, corresponden a la provincia de Valladolid.

"Alianza Nacional 18 de Julio" es una coalición electoral formada por Falange Española de las JONS y

Fuerza Nueva, que junto con tradicionalistas y combatientes incorporados a título personal expresamos

con orgullo nuestra lealtad a los principios del 18 de Julio y a la obra de Franco.

Somos fieles a la memoria del Caudillo por entender que durante su mandato, España ha disfrutado de

paz y ha dado el avance más considerable de su historia en el campo económico-social, incrementando en

un cuarenta por ciento su población y multiplicando en más de cinco veces su renta nacional.

En el campo social los resultados también han sido difícilmente superables, el porcentaje de paro se

mantuvo por debajo del 2%; se ha quintuplicado el poder adquisitivo del salario, gracias a que se ha

elevado su participación en la renta lograda, del 51% a más del 60%, y se han más que duplicado los

puestos de trabajo en la industria y en los servicios.

Todos los riesgos que amenazan al ser humano desde el nacimiento, se han cubierto prácticamente, ya

que hace treinta «ritos daban a luz nuestras numeres en condiciones infrahumanas —lo que originaba un

elevadisimo porcentaje de mortandad infantil—, y hoy disponen de Residencias de maternidad que están

abiertas a todas las mujeres españolas, en adecuadas condiciones higiénicas.

En 1936 no existia seguro de enfermedad, y las consecuencias de la pérdida de salud del padre de familia,

eran prácticamente irreparables; hoy, aunque queda camino por recorrer, las Residencias Sanitarias del

Seguro de Enfermedad, atienden a más del 86% de la población española, y cuentan con la colaboración

de los mejores especialistas de cualquier rama de la medicina.

Una vez finalizado el periodo de actividad profesional, se contempla la tercera edad, sin angustia ni

sobresalto, porque las pensiones de jubilación, si bien aún escasas, cubren las necesidades vitales.

La cultura ha alcanzado un gran desarrollo, dando acceso, prácticamente a todos los niveles de enseñanza,

a los hijos de los que viven de las rentas del trabajo.

En el terreno político, es indudable que se había dotado al Estado Español de un válido cuerpo de doctrina

y se avanzaba en el perfeccionamiento de algunas de las Instituciones que componían el sistema político.

Así la Organización Sindical, estructurada por ramas de la producción, había sido aceptada por el pueblo

español, y lo demuestra que más del 90% del censo electoral había participado en sus últimas elecciones;

sin embargo, hemos de reconocer que quienes ocuparon el poder político, especialmente durante los

últimos quince años del Movimiento Nacional, no fueron capaces o no quisieron transferir gran parte de

las facultades atribuidas a la Jefatura del Estado, a las Instituciones que estaban vertebrando política,

social y económicamente a España.

La experiencia adquirida durante treinta y cinco años, debería haber determinado a quienes estaban

instalados en el poder, a otorgar plena autonomía a las instituciones que constituían los auténticos pilares

del sistema, haciéndole así más democrático; y también, a reformar aquellas que lo requerían, ya que esta

adecuación tenía que ser necesariamente fruto y consecuencia inevitable, de los avances logrados en el

campo económico-social.

Quienes tenemos la seguridad de haber creado un sistema político superador del liberalismo capitalista y

del marxismo, entendíamos que el mandato personal de su realizador, tenía que tener un carácter

inevitablemente transitorio, entre otras razones, porque la continuidad que pretendíamos para el mismo,

no podía estar exclusivamente garantizada, por ¡a lealtad a la ideología política, de quienes le pudieran

suceder en la Jefatura del Estado.

A partir de la muerte del Caudillo, que coincidió en el tiempo con la crisis del petróleo, que ha afectado a

la economía mundial, la situación de España se ha ido deteriorando gravemente, en el campo político,

económico y social.

En sólo dieciocho meses, el Patrimonio Nacional se ha depreciado en más de diez billones de pesetas, que

se deducen aplicando a todo él, la continua baja de las cotiza-. ciones de la Bolsa y la merma del poder

adquisitivo de la peseta; ello representa una pérdida media por persona de unas 280.000 pesetas.

Nuestras reservas de divisas que eran superiores a la deuda exterior, no cubren ya ni la tercera parte de lo

que debemos. El paro se ha cuadruplicado en menos de dos años. La elevación de precios, que se

mantenía en una media de un 10% anual, ha rebasado ya el 20% y amenaza en 1977 con llegar al 30%.

El déficit de nuestra balanza comercial, es decir, la diferencia entre lo que compramos y lo que vendemos

anualmente al exterior, ha llegado a ocho mil millones de dólares, doblándose en menos de dos años.

La inseguridad personal gravemente afectada por continuos atracos, secuestros y asesinatos, ha

pulverizado ¡a serenidad y la paz de que disfrutaba el pueblo español, acrecentando la tensión y la

angustia. Las reiteradas amnistías otorgadas en corto plazo de tiempo, que comprenden los más graves

delitos, pueden estimular a los que se les ¡ibera, a vivir marginados de la sociedad y, sobre todo, hacen

mucho más difícil la soberana función de los Tribunales de Justicia y la acción de las Fuerzas del Orden

Público.

El panorama político no es menos desalentador, no se nos ofrece la libertad para que nos entendamos,

sino para que nos enfrentemos y, sobre todo, quienes están dirigiendo el rumbo de la actual política

española, nos demuestran con

múltiples pruebas, su falta de experiencia y madurez política.

Resulta a nuestro juicio incomprensible, que en esta difícil encrucijada que atormenta al mundo libre,

hayamos puesto rumbo a uno de los más viejos sistemas políticos vigentes, la democracia liberal

inorgánica, que si pudo ser válida en su nacimiento, hace cerca de doscientos años para potenciar los

^derechos humanos, oprimidos durante siglos, hoy resulta a todas luces ineficaz, para oponerse con éxito

al avance del marxismo.

"Alianza Nacional 18 de Julio" entiende que, de la misma manera que el comunismo ha sabido adoptar

una inteligente estrategia política, para penetrar pacíficamente en las naciones de Europa de mayor cultura

y nivel de renta, nuestro Continente y, especialmente España, teníamos la obligación de ofrecer al mundo

libre nuevas fórmulas democráticas, capaces de acelerar el desarrollo de su economía a un ritmo que

supere el del marxismo.

La Europa del Mercado Común, tiene por desgracia, actualmente hipotecada su libertad a las Fuerzas

Americanas, y corremos el riesgo de que en plazo breve nos abandonen, si nosotros no somos capaces de

montar y difunda- un nuevo sistema político, superador del capitalismo liberal y del marxismo, que es el

objetivo que pretende la democracia sindical que propugnamos.

¿Cuáles son las características esenciales de la democracia sindical que queremos daros a conocer?

Es una lógica evolución de la democracia inspirada en la

fidelidad a nuestro nacional-sindicalismo, ya que pretendí mos construir una nueva democracia más

eficiente y estable cuya característica esencial es elevar el rango político de lo Sindicatos de Trabajadores,

Federaciones Patronales y Aso daciones de Consumidores, hasta convertirlos al igual qu los partidos

políticos, en cauces de participación del puebl en el órgano legislativo y, como consecuencia en el propi

Gobierno.

Los filósofos que inspiraron la Revolución Francesa, n pudieron pensar en incorporar estos tres grupos de

organiza ciones, a los esquemas de la democracia liberal, porque e aquella fecha no existían.

En nuestra opinión los partidos sólo podrían disfrutar de monopolio de representación popular que ahora

tienen, si mundo entero se rigiera por una economía puramente liberal, donde el Estado no pretende ser

más que un mer espectador de la economía del Mercado.

Ahora bien, como consideramos indispensable para supe rar las realizaciones del marxismo, ordenar la

economía reestructurar cuando se precise las empresas y acelerar e ritmo de crecimiento de la

productividad y, como además, todo ello nos proponemos conseguirlo por cauces puramente

democráticos, tendrán que participar en la elaboración de la Leyes económicas o sociales, representantes

de las Centrales de Trabajadores y las Federaciones Patronales, elegidos por ramas de la producción y por

sufragio universal.

De igual forma, el Pacto Social que debe regula, la distribución de la renta entre las fuerzas de la

producción, sólo será posible ultimarlo y respetarlo pacificamente, si todas ellas, terminan articulándose

por propia iniciativa, en dos grandes Organizaciones, una de trabajadores y otra de empresarios, que

tengan autoridad y preparación para negociar conjuntamente dentro de un esquema más amplió de rango

institucional. También tendrán que elaborar de mutuo acuerdo, criterios científicos plenamente válidos y

objetivos, que sean capaces de medir y cuantificar los evolutivos derechos, que cada una de las fuerzas de

la

producción tienen, a participar en la renta conseguida.

A efectos dialécticos, los hombres de "Alianza Nacional» 18 de Julio" damos por válida, la influencia de

la permanente evolución de los procesos económicos, como realidad histórica y condicionante que, de

alguna manera, comprometen y alteran el futuro de los principios y sistemas políticos que gobiernan los

pueblos.

Sin embargo, hemos superado la parcial visión que proporciona enjuiciar dichos procesos, apoyándose

exclusivamente en el plano que forman la productividad del trabajo y la renta del consumo, como hace el

marxismo, porque a nuestro juicio los avances de la productividad, logrados por la mano de obra, están

estrechamente vinculados a los medios de producción que se ofrecen al trabajador, y a la técnica y

capacidad de organización que aporta el empresario para usarlos.

Por cuanto acabamos de exponer, podemos reconstruir y elaborar cualquier proceso de desarrollo

económico desde su origen hasta el techo de la renta que razonablemente podremos alcanzar en un

determinado plazo de tiempo, a base de contemplar su evolución de forma simultánea, sobre los tres ejes

que definen la economía: el trabajo, el capítol y el consumo.

Esta visión espacial de la economía nos ha proporcionado las técnicas precisas para efectuar una justa

distribución de la renta entre los factores de la producción.

Si el reparto de la renta no obedece a criterios racionales > justos, admitidos por tas partes, no será posible

la paz social, ya que su distribución tendrá que ser como hasta ahora en el mundo liberal, el fruto de un

permanente ensayo de las fuerzas de que disponen cada uno de los factores de la producción, capital y

trabajo, que se la disputan.

Una paz engañosa se puede lograr a través de un abuso de la autoridad, principalmente cuando el propio

Estado se define así mismo como una Dictadura del Proletariado, porque en ese supuesto, el Estado está

en condiciones de imponer, como ocurre en la realidad marxista, una partici pación abusiva de la renta en

favor del capital, porque previamente le ha expropiado en su beneficio.

Cuando el empresario es el Estado, como en el socialismo marxista, ha perdido el trabajador y las

Organizaciones le representan, toda posibilidad de una equilibrada auténtica negociación.

• El pacto social debe regular la distribución de la renta entre las fuerzas de la producción

• Respeto para todos los valores espirituales que enriquecen y potencian los sentimientos regiona-listas

• Juego político y social sin rencores ni odios

• "Aspiramos a una economía libre de mercado, socialmente ordenada"

Como aspiramos a un Pacto Social libremente concertado, !a¡:ipoco podemos admitir que un abusivo

ejercicio del poder, aunque tenga su origen en las urnas, imponga

"rormas de obligado cumplimiento" a cualquiera de las

partes, salvo en circunstancias de excepción.

Fnr último, vale la pena conocer, que el marxismo no tfett dificultad para incrementar su ahorro y, como

consecuencia, sus inversiones, acabando con la suprema libertad del hombre, la de distribuir la renta de

que dispone entre consumo y ahorro, y ello constituye una seria desventaja para el mundo libre y, además,

difícil de superar.

OTRAS CONSIDERACIONES GENERALES

Respetamos todos los valores espirituales que enriquecen y w • ician los sentimientos regionalistas, y por

ello hay que fortalecerlos, pero estamos también convencidos de que existen otros factores menos dignos

de consideración que les ftk -Mían, nos referimos a aquellos que pueden ser al mismo empo causa y

efecto del injusto desequilibrio en la

íribución de la renta a nivel regional. i consecuencia, los conciertos económico-administrativos de

carácter territorial no serán admisibles, si no se generaliza para todas las regiones, ya que pueden

alterar las condiciones de la competencia entre empresas, por razón de (u pfnolowiten´o geográfico y,

como consecuencia, afectar - i ,-nte a ta unidad nacional.

Intimamos que el futuro potenciará aún más la igualdad fk derechos entre el hombre y la mujer, lo que

afectará especialmente a las mayores posibilidades de que ella se realíu- a través de su trabajo profesional

y tome parte más activ: en la vida política.

Sin embargo, ello no ha de alterar que la mujer deba v* .,- siendo el eje sobre el cual ha de continuar

girando la c- vivencia familiar.

Es pura demagogia dialéctica, de quienes sin duda no l´-ict.i suficiente uso de su capacidad de pensar, el

atribuirnos posiciones inmovilistas a los grupos incorporados a la

Alianza Nacional 18 de Julio" ya que no pretendemos un puro retomo al pasado inmediato, aunque hayan

sido muchos los logros de la etapa de transición.

Deseamos simplemente reconstruir, depurar y completar ¡a trayectoria que correspondería, en el

cambiante mundo en que vivimos, a los principios filosóficos y a las Instituciones geniales que inspiraron

a nuestros fundadores, que por el breve y fructífero espacio de tiempo que vivieron, no pudieron elaborar

un acabado cuerpo doctrinal, y menos rtvisar sus planteamientos institucionales, a la luz de una solida

experiencia de más de treinta años, que ellos no pudieron contemplar.

Nuestra Democracia Sindical aspira a ser doctrinalmente, ¡a vanguardia del mundo libre, en un propósito

de entendimiento con quienes pretendan en serio, dar un rostro más humano al mundo socialista.

El enorme respeto y consideración que nos inspiran quienes entran en el juego político y social sin

rencores, odios y sin exclusivos afanes de desquite o venganza, es decir, los que actúan como en una

deportiva olimpiada de ideologías, no la podemos sentir por quienes estrenan su libertad, practicando la

violencia o amenazando con instalarse en el Poder de forma irreversible, cualquiera que sea el resaltado

de la contienda electoral.

Rivudiamos también a quienes desde el Poder pretenden utilizar toda la capacidad de maniobra del

sistema que ellos 7 ":´«w están contribuyendo a liquidar, sobre cuyas ruinas, ahora se proponen conseguir

un populoso y acolchonado centro, amorfo y carente de imaginación e incapaz de encontrar soluciones a

nuestros problemas, y desde el que podrían continuar su clara trayectoria de fracasos.

N´ns parece inexcusable exponer ahora nuestros planteamientos y soluciones a algunos de los graves

problemas nacionales que nos atormentan en la coyuntura actual.

:´ira crear un nuevo puesto de trabajo es necesario que

iV´ífen esté dispuesto a arriesgar cerca de dos millones de

L .-las propias o tomadas a crédito, y si en España existen

..i´talmente próximo a un millón de parados, habría que

´ si-nar exclusivamente a esta finalidad dos billónes A*

voluntario alcanzaba en épocas normales el 24% de la renta y hoy se ha reducido a menos de la mitad, a

causa de la merma continuada del poder adquisitivo de la moneda, a las pérdidas que sufren muchas

empresas y a la creciente inseguridad del patrimonio privado.

En definitiva, para superar la crisis económica, hay que restablecer de forma paulatina una diferencia

suficiente, entre la renta anual producida y la consumida, participando activamente en la operación todos

los que en ella intervienen, es decir, los trabajadores, empresarios y la administración, tanto para

incrementar la producción, como para reducir el consumo.

La defensa de la mediana y pequeña empresa ocupa el primer lugar entre nuestros objetivos económicos,

porque en ellos son más cordiales y humanas las relaciones entre capital y trabajo, y además, corren más

riesgos de desaparecer en cualquier crisis.

En definitiva, aspiramos a una economía libre de mercado, socialmente ordenada, donde el Estado en

auténtica colaboración con las representaciones legítimas de trabajadores, empresarios y consumidores,

programe para cada rama de la producción, la cuota de desarrollo económico, y establezca las señales de

alerta, capaces de prever o detectar en el momento oportuno, las situaciones de pérdidas generalizadas en

alguna rama de la economía, precisamente para corregir de forma inmediata, aquellos factores que

pongan en riesgo a las empresas y que sean extraños a la eficacia con que actúan los que en ellas

colaboran.

Precisamente la agricultura y la ganadería, basada en general en pequeñas explotaciones, sufren como

ningún otro sector, a pesar de los avances que han logrado en la productividad, las consecuencias de una

perturbadora oscilación de cosechas y precios, ya que ambos están afectados por factores climatológicos

de influencia variable, y por la

competencia internacional de importaciones innecesarias, con el agravante de que en muchos casos,

dichas importaciones, perciben subvenciones por parte del propio Gobierno, haciendo así una

competencia desleal a nuestros productores.

Una síntesis del programa que nos proponemos realizar en relación con Valladolid, en el supuesto de

contar con votos suficientes para alcanzar la representación que solicitamos,

sería el siguiente:

2.— Defender los precios de los productos agrícolas ganaderos, para acortar las diferencias de nivel de

renta entre el campo y la ciudad.

3.— Intensificar la labor que anualmente realiza concen-tración parcelaria, para que en breve plazo todos

los pueblos de la provincia se beneficien de este servicio.

4.— Conseguir actualizar y vitalizar el Plan de Tierra c Campos.

5.— Defender la urgente equiparación de la Segunda Social de los trabajadores del campo, con la de los

demás sectores.

6.— Estimular la creación de nuevos Polígonos Industria les en los pueblos que reúnan las circunstancias

de infra-estructura más adecuada.

7.— Intensificar el desarrollo cooperativo de pequeñas empresas en los sectores agrícola e industrial, con

el fin de que logren incrementar su productividad y, como consecuen-cia, resistir la competencia de las

más poderosas.

8— Acelerar la depuración de las aguas sucias que la capital vierte al Duero a través del Pisuerga, ya que

estamos deteriorando gravemente una de las realidades geográficas vitales para la solidaridad regional.

9.— Dotar a los pueblos de todos los servicios públicos que correspondan a la creciente elevación de la

renta.

10.— Elaborar los Planes de urbanismo de la capital, considerando de forma preferente todo cuanto afecte

a la mejora de la calidad de la vida de quienes la habitan.

11.— Gestionar que se monten rutas de interés histórico y turístico provincial.

12.— Especial atención dedicaremos a colaborar en el estudio de la reforma y adaptación de todos los

centros de enseñanza provinciales: universitaria, profesional, media y básica, contando con la deseable

colaboración de la Facultad de Ciencias Empresariales, para tratar de atender las crecientes necesidades

de titulados en el área de influencia de nuestros centros docentes.

13.— Nos sentimos plenamente vinculados al difícil problema de los subnormales, cuya solución

responde más que a la disponibilidad de medios económicos, a las pruebas de permanente solidaridad con

sus familiares.

14.— Sensibilizar la convivencia de cuantos residen y gobiernan la ciudad de Valladolid, para que no

sigamos descendiendo en la escala que registra el número de metros cuadrados de jardía que se dispone

por habitante.

15.— Realizar periódicamente los estudios pertinentes para conocer la inversión media por trabajador que

anualmente se efectúa en la provincia y, hacer las gestiones en el área pública y privada para conseguir

que sea superior a la inversión media nacional por trabajador.

16.— Estimular cuanto pueda significar un incremento de los valores espirituales, culturales y artísticos,

que puedan dignificar a nuestra provincia.

Desearíamos haber encontrado expresiones más simples y diáfanas para transmitiros la profundidad de las

razones que sitúan al pueblo español ante estas elecciones en un momento crucial, que sólo sabrá resolver

con éxito, si acierta a elegir a unos representantes que puedan participar con eficacia, en la elaboración de

las Leyes que deberán regular nuestra pacífica convivencia.

Confiamos en que por cuanto acabamos de exponer, unido a la buena voluntad con que esperamos

juzguéis nuestra trayectoria política, nos honréis con vuestra representación, en la seguridad de que no

defraudaremos las esperanzas que en nosotros depositéis.

CONGRESO

Dionisio Martin Sanz M.a Adela Jurado de Cámpora José María Vázquez de Prada Juárez Francisco

Fernández Menéndez Félix Munido Gañán

SENADORES

 

< Volver