Cena política con algo de política y numismática     
 
 El Alcázar.    01/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 7. 

CENA POLÍTICA CON

ALGO DE POLÍTICA Y

NUMISMÁTICA

Que la filatelia está unida a la numismática, lo sabíamos. Pero no al grado que pasamos a ver.

El ilustre colega (aún semanal) "El Socialista" nos informó en su último numero de algunos

incidentes surgidos con motivo de la cena de clausura de la Xa Feria del Sello celebrada el 16

de mayo. Ello ha movido nuestra curiosidad y hemos podido averiguar lo que de verdad

aconteció en ella y por qué acabó como el rosario de la aurora.

Todo discurría cordial y apaciblemente, habiendo habido brindis y halagos para el desarrollo de

la muestra, la espléndida cena y los obsequios hechos a los asistentes, de entre los que ya

hemos de destacar una magnífica medalla de oro conmemorativa, entregada a las autoridades

que ocupaban la presidencia.

Entre ellas, el concejal del Distrito de Centro don Roberto Reyes —muy relacionado con la

filatelia y la plaza Mayor sede de la misma en Madrid— que nuestro colega "El Socialista"

identifica como "conocido franquista" al destacar su supuesta intemperancia en los incidentes

que motivan en su último número, una crónica sobre ellos que titula "Don Roberto Reyes dio la

nota". Nota no musical aunque le atribuye que al hablar, como lo hicieron otras autoridades de

la Presidencia, pronunció "unos improvisados versos lacrimógenos" —conocíamos gases de

esta clase no versos— al tiempo que añade que propugnó "la constitución de un Partido

Político Filatélico" sin parecer el cronista saber distinguir de cuando se habla en serio y cuando

en broma; aunque en verdad con cerca de 200 partidos políticos legalizados y más de 100 de

ellos concurrentes a las próximas elecciones, no se nos antoja demasiado insólita la existencia

de un partido filatélico, que, por ejemplo, sería más normal y lógico que ese de homosexuales

que anda propugnándose por ahí.

Lo que sí es cierto es que terminados los brindis, e iniciado el espectáculo, desde que comenzó

la actuación de un grupo conocido por la tendencia política de su repertorio musical, nada

menos que un relevante filatélico, ex-presidente del gremio en Madrid, tras de escuchar dos o

tres canciones, reclamó a voces que no quería política. Esta protesta fue coreada por gran

parte de los asistentes que conjeturaban haber ido a una cena de clausura de unas jornadas

filatélicas, amenizada con un espectáculo. Pero no a escuchar cómo un conjunto "pseudo-

folklórico" le contase musicalmente la conveniencia de una general legalización de los hijos

naturales

que incluyese los numerosos de éste origen que, según el referido grupo, produce la burguesía;

y tampoco a que le relatase entre bombos y panderetas que en el campo el tractor es el del

rico, y el trabajo del pobre. Menos aún gustó al público, más cuando en la presidencia figuraban

dos ilustres generales, uno de ellos el recientemente secuestrado y liberado teniente general

Villaescusa, que otra cancioncita contara sobre poco más o menos, que la guerra la hacen los

soldados mientras los generales se quedan en la cama o en su casa. Y ya que hablamos de

guerras diremos que esto fue lo que motivó la explosión o traca final. Don Roberto Reyes

inmediatamente a que lo hicieran el Tte. general Villaescusa, el general Cano Portal, y el

coronel de la Armada Loren-te, para ausentarse, se levantó con todos sus regalos, incluida la

medalla de oro y los depositó en la mesa delante del presidente del grupo filatélico, diciéndole,

como lo oyeron varios testigos, que no entendía por qué y para qué le habían invitado, que re-

chazaba todos los obsequios recibidos, y especialmente la medalla que "se la puede Ud. colgar

donde crea conveniente" su ejemplo fue imitado por bastantes comensales. La fiesta se

despanzurró y con o sin "libertad sin ira", que dice "El Socialista", fue la música que acompañó

al desfile, la sala quedó casi vacía.

Y aquí viene lo bueno. Según nos informan fuentes autorizadas la medalla de oro que devolvió

don Roberto Reyes no aparece. Nadie ha vuelto a saber de ella.

En cuanto al concejal Sr. Laviña, parece no ser cierto que continuase presenciando hasta el

final el original festejo montado por los señores dirigentes del gremio filatélico de Madrid.

 

< Volver