Autor: Llansá, Jaume de. 
 Crónica de Cataluña. 
 Indiscriminada campaña de violencia  :   
 Asesinos que reivindican los crímenes como "ajusticiamientos". 
 El Alcázar.    07/06/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 8. 

NACIONAL

CRÓNICA DE CATALUÑA

INDISCRIMINADA CAMPAÑA DE VIOLENCIA

• Asesinos que reivindican ios crímenes como "ajusticiamientos"

BARCELONA. (Una colaboración especial de JAUME DE LLANSA, por teléfono). Tristes,

tristísimos, Jos días sábado y hoy domingo en la Ciudad Condal, con extensión de la tristeza y,

¿por qué no decirlo?, de un cierto temor, al tiempo que fortísima repulsa hacía grupos y

partidos que por sus actuaciones y sus exigencias «democráticas)) sobre «presos políticos»

voceadas verbalmente y en páginas de ciertos periódicos catalanes, por todo el ámbito catalán,

concretamente por los sectores y ciudadanos que están detectando diariamente el constante y

casi asustante deterioro del ejercicio de la autoridad con la debida firmeza para cortar por lo

sano la ola de criminalidad, «política» y común que, cada día más, se extiende por ciudades

grandes y pequeñas de Catalunya.

Al periodista que soy, no le gusta en absoluto tener que enviar crónicas como la de hoy, mezcla

de «crónica negra» de sucesos y de crónica de criminalidad «políti-ca" que mantiene

convulsionados a la mayarla de los sectores ciudadanos barcelonesas, seriamente inquietos

ante las brutales y salvajes acciones de pandillas de financieros en pleno desarrollo de una in-

discriminada campaña de violencia, asaltos, atracos, atentados contra vidas humanas y bienes.

Pero no tengo más remedio que escribir y enviar esta crónica poco después de haber visto en

esta ciudad los. emocionantes y tensos sepelios délos dos caballeros de la Guardia Civil

asesinados con traición y alevosía, con salvajismo de jungla, por dos asesinos que reivindican

los crímenes como «ajusticiamientos en nombre del pueblo perseguido por el fascismo»

BRUTALIDAD Y SALVAJISMO

INHUMANO DE LOS

«EJECUTORES»

Llegaron, como queda dicho y ha sido ampliado en bastantes detalles por las noticias

publicadas, en un automóvil robado; de él descendieron los dos encargados de Ja «ejecución»;

se aproximaron disimuladamente, como si fuesen normales viandantes, al portal donde estaba

don Antonio López, de guardia, con su subfusil colgado al hombro e, inmediatamente, sacaron

sus pistolas, cada una de ellas de calibre distinto, y dispararon casi a bocajarro contra el

desgraciado guardia civil, matándole en el acto. El otro compañero, don Rafael Carrasco, dejó

su pacifica tarea para acudir, desarmado, en auxilio de su compañero, ya muerto en tierra; pero

uno de los asesinos habla cogido el subfusil del señor López y disparó una ráfaga contra el

señor Carrasco, que cayó al suelo gravísimamente herido, pero el asesino del «Grapo» se

aproximó y le disparó, cuando ya estaba en el suela, para rematarlo sañuda e inhumanamente,

procediendo acto seguido a subir al coche en e! que habían llegado, donde les esperaba otro

individuo al volante. Los demás hechos quedan relatados y en ciertos detalles ampliados por

mi.

Los que a sí mismos se llaman «ejecutores», al bajar del cocha averiado por el choque con

otro, amenazaron con las armas que llevaban a los viandantes, quienes, horrorizados y

naturalmente teme-

rosos, no se atrevieron a Impedir la fuga de aquéllos, mientras otros, especialmente mujeres y

niños, se refugiaron en los portales de las casas.

LO QUE NADIE SE ATREVE A DECIR O ESCRIBIR

Dejando aparte a partidos políticos y exponentes de los mismos, ciertaments, responsables

morales del deterioro de la paz social y pública, en Barcelona y otras ciudades neurálgicas de

Catalunya y sus protestas «democráticas» por ios asesinatos, lo que nadie se atreve a decir es

que durante el desarrolló de los graves acontecimientos, en el curso de los rastreos a que

aludo arriba, cuando llegaron a la Casa-Cuartel de la Avenida de Madrid, los féretros, y en esta

mañana del domingo durante los funerales por los dos caballeros de la Guardia Civil,

inmolados, tanto entre los miles de barceloneses que estaban allí piásemos, como entre los

numerosos y muy serios miembros de los dos Cuerpos, se den palabras, frases y condenas

que me resisto a transcribir por no aumentar el dramatismo de la situación; también, para evitar

recibir reclamaciones de «autoridades» que podrían causar molestias a los que dolidos y

airados, dejaban rienda suelta, en tales palabras, frases y condenas, a su carga de dolor y de

impotencia condicionada.

En los rostros del capitán general de Cataluña, teniente general Coloma Gallegos, del director

general de la Guardia Civil, señor Ibáñez Freiré, del gobernador civil, Ortíz Sánchez y del

subdirector general de Seguridad, mientras presidian los funerales en el templo del Parque de

la Ciudadela, después, depositaban sobre los féretros condecoraciones postumas, se veían

claros rictus de dolor, sí, pero también de contenida cólera. Y en grupos de hombres con

honroso uniforme, de todas las graduaciones, se oían bisbíseos de durísimas quejas, y se

velan lágrimas en muchos ojos al contemplar las dramáticas escenas que protagonizaban los

familiares y los más íntimos compañeros de los dos guardias civiles, bestial e inhumanamente

asesinados mientras estaban en pacificas tareas de acto de servicio y . de entretenimiento de

un bien privado,

REPULSA ANTE CIERTOS

EDITORIALES DE CIERTOS

PERIÓDICOS Y PERIODISTAS

Ante un crimen asi, ¿por qué hablar, edítorialmente, de «derechos del pueblo», o de que «a

poco más de una semana, esta democracia está siendo impuesta gracias a la muerte de

ciudadanos y agentes del orden? ¿A qué viene el publicar el bestial, cínico y ciertamente

incendiario «comunicado» y en facsímil destacadamente, mientras «Mundo Diario» no lo hacía

a pesar de haber recogido el dirigido a él con el mismo texto que el publicado por el «Brusi»?

Mucha más dignidad, ajustándose a la auténtica significación del hecho, «La Vanguardia» titula

su editorial «Atentados contra la paz publica», del que transcribo una sola frase: «En su

diabólica provocación, los mercenarios del terror

no dudan en apuntar contra las Instituciones básicas de todo Estado de Derecho, aquellas que

precisamente tienen el sagrado deber de velar por la seguridad del ciudadano, cuando por

experiencia debieran tener por sabido que contra un Cuerpo de élite como la Guardia Civil,

cualquier pretendida acción intermediadora está condenada si fracaso».

Ante esa razón argumental hay que condenar, sin fisuras y con energía, los malabarismos

malintencionados de ciertos editorialistas y de otros periodistas barceloneses que intentan

«desvalorizar» el doble crimen, aludiendo a una pretendida financiación del terrorismo co-

munista extramo y de la ETA «por parte de grupos de ultraderecha».

Y mientras, hay que registrar el asesinato de un cajero que llevaba la nómina de los empleados

de su empresa; el robo a ´mano armada en una entidad de ahorra de Sa-rriá, por valor dé

millón y medio de pesetas; el asalto a mano armada de las oficinas de pago del I.N.P. de

Badalona, llevándose el dinero total de los pagos a trabajadores parados y jubilados; la

colocación de un artefacto explosivo en el Hogar de Jubilados de Granollers. Y todo eso en tan

sólo los tras últimos días da la semana pasada...

 

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