Declaraciones de Utrra Molina. 
 Orden vertebrado por la justicia  :   
 Durante el mandato de Franco se creó una conciencia comunitaria y se sentaron las bases imprescindibles para el desarrollo de una convivencia democrática. 
 El Alcázar.    10/06/1977.  Página: 10. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

NACIONAL

Declaraciones de Utrera Molina

ORDEN VERTEBRADO POR LA JUSTICIA

• Durante el mandato de Franco se creó una conciencia comunitaria y se sentaron las bases

imprescindibles para el desarrollo de una convivencia democrática.

«Los pecados históricos de la derecha española han sido el egoísmo y el cerrilismo, del mismo

modo que los pecados de la izquierda han sido el resentimiento y la tendencia a la utopía. Pero

como resulta que España es de todos, sigue siendo necesaria la síntesis. El problema más

arduo de esta difícil hora de España es evitar los típicos movimientos pendulares a los que

propende nuestra manera de entender las cosas públicas. La Historia de España no puede

seguir siendo espasmodica y turbulenta», afirma José Utrera Molina en una entrevista

publicada en el diario malagueño «Sol de España». El antiguo titular de las carteras de

Vivienda y Secretaría General del Movimiento y actual candidato de Alianza Popular al Senado

por Málaga pone de refieve en sus declaraciones que su presentación por A.P. no implica

merma de su identidad politica y que mantiene plenamente su fidelidad joseantoniana.

Asimismo subraya la conciencia comunitaria conseguida bajo el mandato de Franco y las bases

alcanzadas para et desarrollo de una vida democrática. Estas son las afirmaciones más

importantes del Sr. Utrera Molina.

RAZONES POR LAS QUE PARTICIPA EN LAS ELECCIONES

—En la actual situación de España, creo que rehuir la participación en la próxima confrontación

electoral constituiría una prueba evidente de egoísmo y una falta de valor y de galanía. En mi

caso particular, una notoria incongruencia biográfica que habría de interpretárse de forma

inconveniente. Un hombre es el producto de sus ideas y de sus actos. He aspirado siempre a

ser consecuente y creo que ello comporta una actitud ética de la que no quiero separarme

nunca. Acudo a estas elecciones sin ninguna ambición de promoción politica, sin deseo de

ocupar cargos preminentes, sin motivaciones de vanidad, de lucimiento o de orgullo. Me

presento por un imperativo de conciencia, aceptando de antemano riesgos, sin sangre y sacrifi-

cios.

FIDELIDAD AL ORIGEN JOSEANTONIANO

—Le repito que mi fidelidad a mi origen joseantoniano ha de durar toda mi vida. En ocasiones,

el supremo interés de España tiene que primar sobre determinados matices de adscripción

formal y de encuadramiento específico. Yo he servido, durante la etapa histórica acaudillada

por Francisco Franco, en puestos de responsabilidad. Renunciar a ese pasado sería también a

mi propia dignidad. Durante esa etapa tuve también, y lo expuse púnicamente, inconformidades

y rebeldías. Afirmé siempre que el orden por sí sólo, no era precisamente un ideal de plenitud.

Soto ei orden vertebrado por la justicia puede ser razón suficiente para llenar el espíritu de

satisfacción. En ese tiempo, y teniendo en cuenta que la politica es el arte de lo posible, me

esforcé siempre en hacer aquello que yo estimaba más justo y aportar mi voluntad de servicio a

una gran empresa de reconstrucción nacional. Alianza Popular pretende conservar lo válido de

ese tiempo, y, sin caer en un continuismo imposible, reformar lo necesario. Creo que ésta es

una postura racional. Yo afirmé siempre que no se puede incurrir en la pretensión barbara de

partir de cero y más aún de hacer borrón y cuenta nueva. Insisto: un hombre puede cambiar en

lo adjetivo, porque soto las piedras no cambian, pero en to fundamental permanezco fiel a unos

principios que han dado naturaleza y razón a mi propia vida.

LA OBRA DE FRANCO

—Un régimen político es siempre la aspiración en orden a lograr un modelo de convivencia. La

historia juzgará, cuando las pasiones de los hombres se hayan serenado, el balance de esta

reciente etapa de la vida española. Fue una obra hecha por tos hombres, por k> tanto sujeta a

errores y a equivocaciones, pero estimo que el balance es enteramente positivo. De un país

subdesarrollado, que había perdido su memoria y su ambición histórica, pasamos a ser la

novena potencia industrial del mundo y to que es más importante: se creó una conciencia

comunitaria y se sentaron las bases imprescindibles para el desarrollo de una vida

democrática. Muchos de nosotros fuimos herederos de una situación (me refiero, daro está, a

la guerra) en la que no participamos.

Creer que la interpretación política de una etapa histórica Nena de aciertos, y que ha tenido sus

zonas de sombra —como toda gestión humana—, ha de ser enjuiciada desde el silencio o la

injuria, es dejar marginada la verdad, ignorando la realidad viva de una España renacida de su

mudez histórica y de su pobreza interior.

VALORES FUNDAMENTALES

—Primero: la dignidad del hombre. Porque creo que, sin centrarse en el hombre, todo cuanto

pueda ser la acción transformadora de una sociedad, es puro divertimen-

to, cínica actitud, materialización sin base racional. Creo en el hombre y en su dimensión total y

lo comprendo como eje de espiritualidad, no como mera aberración animal. Yo creo que sin

este respeto a la libertad del hombre se rompe la más sólida base constructiva de un

comunismo cristiano.

En segundo lugar, la justicia entendida como el centro de convivencia entre los hombres. La

patria como indiscutible patrimonio común y por último —sin que esto prejuzgue un orden de

prioridades— el sentido cristiano y espiritual de España. Todo esto puede conseguirse a través

de un Estado fuerte que no se pueda poner en

almoneda, ni se pueda desfigurar a tenor de frivolidades e inconfesables motivaciones.

LA FUNCIÓN DEL EJERCITO

—A mi juicio, el Ejército no debe estar implicado formalmente en el entramado político del

Estado. Su función debe concretarse a la defensa de aquellos valores, espirituales y

nacionales, que han constituido ei patrimonio histórico de España. Hace unos años afirmé

públicamente que el Ejército había de representar la conciencia vigilante de las permanencias

supremas y que España podría vivir.

crecer, dialogar y construir, imaginar y luchar, porque, sereno y silencioso, el Ejército cumpliría

siempre, sencillamente, con su deber. Así lo pienso también ahora.

PRINCIPALES PROBLEMAS DE LA SITUACIÓN ACTUAL

—A mí lo que mas me preocupa en este momento es lo social, el desempleo, el

endeudamiento exterior, la situación del campo. He convivido, en la Mancha, en Castilla, en

Andalucía, con las gentes del campo y se que no pueden ser considerados como «la tercera

división» dentro de los equipos que hacen nuestro país. Muchos temas me preocupan: la

definitiva incorporación de la mujer a una ciudadanía responsable, idéntica en derechos y

deberes a la del hombre, el fortalecimiento de la institución familiar, tan resquebrajada en todo

el mundo, la juventud... Si la juventud no encuentra una tarea ilusionante es fácil que su caudal

de generosidades se desvíe y que confunda «lo prohibido» y to que implica más riesgo con su

afán de hacerse un sitio en el mundo. Creo mucho en ia juventud actual, es limpia y sincera.

 

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