Autor: Paso Gil, Alfonso. 
   Vísperas de la charlotada     
 
 El Alcázar.    10/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

"digo yo que..".

VÍSPERAS DE LA CHARLOTADA

SEGÚN se comenta, más del veintisiete por ciento, pongamos un veintiocho de la población votante de

España, está hecha un taco y no sabe a quién votar. Como los partidos se han empeñado en anunciarse por

los alias o las siglas, no me extraña nada que un hombre de buena fe y de tierno corazón se quede estupe-

facto ante las opciones políticas que le ponen en la mano. Yo he sentido una alegría especial al ver una

camioneta llena de banderas de Falange anunciando la candidatura de FE de las JONS mientras se emitía

por unos altavoces el himno de la Legión. Pero quitando a Alianza Popular y el PSOE de Felipillo, la

gente se hace un lio con esto de los partidos políticos. Por cierto que resulta vergonzosa la antipropaganda

que en las revistas de tetofilia y culienrostro se hace del candidato de Alianza Popular, Manuel Fraga

Iribarne. A los rojillos les parece la bestia negra y eso fue porque les corrió en Lugo. Sea como sea, hay

un veintisiete por ciento de españoles que no saben a quien votar, que ignoran cual es la formación del

Congreso, que todavía no saben que funciones tiene el Senado y como consecuencia van a votar a ciegas

influidos, tal vez, por una de las poses cinematográficas —primer plano, plano americano o tres cuartos y

panorámica general con travelling a van tí— del candidato Suárez; porque la realidad es que el candidato

González no ha quedado favorecido en la fotografías de la propaganda electoral. Se le nota el tomillo y la

albahaca y, lo que es peor, se le nota el entrecejo, con lo cual su rostro en vez del de un socialista

depurado parece el de un matón del Oeste o el de un chico

de los Jesuítas recién castigado.

A lo peor ese veintisiete por ciento que no se ha enterado de nada porque el otro setenta y tres se ha

enterado de muy poco, va y le da la victoria at profesor Tierno Galván, el de los viajes a Moscú y el que

se retrata con unas gafas doctorales de abajo a arriba para hacerle ¡a cara más grande. Los políticos de ta

República tenían cierta seriedad para estas cosas de la propaganda electoral. Eran casi todos más feos que

un dolor desde D. Manuel Azaña a Indalecio Prieto, pasando por Marcelino Domingo. Y no digamos nada

de Carrillo que de jovencito era un niño gordo por lo cual mucha gente le llamaba "el gordito de

Paracuellos". Yo espero que como el pueblo español es así, ese veintisiete por ciento que está a oscuras

vote a Franco, con lo cual las elecciones adquirirían su verdadero carácter de cachupinada democrática y

se vería que por lo menos gran parte del pueblo español está echando de menos al autor de la Oprobiosa

y, sobre todo, sus tiempos cuando se podía ir por la calle tranquilamente, porque ahora hasta los coches se

estropean de terror.

Madrid cobra un aire verbenoso, castizo y simplón con esto de las elecciones. Las hacemos a mitad entre

tos rusos que obligan a votar a Breznev a bofetadas, lo que demuestra ta unanimidad democrática del

pueblo bolchevique y las fiestas comiscantes que arman los norteamericanos a los que este año se les ha

ido la mano y han elegido a Cárter a! cual tenemos que tragar los años del mandato si no es que anda por

medio la necesidad de quitárselo de encima, como ocurrió con Kennedy y se lo limpian´ a punta de

metralleta. Que Dios no lo quiera.

Supongo que Giscarb estará encantado de lo que sucede en España. Su vecina del Sur y tradicional

enemiga —no vengamos con cuentos, tradicional enemiga— está hecha una piltrafa, su moneda va a la

deriva y la economía no da ni para cisco del brasero.

¿Pero que se puede esperar de una nación que se gasta diariamente mil millones más de lo que tiene?

¿Que se puede esperar de una nación que para enjugar la deuda exterior no tiene divisas más que al cuarto

o al tercio? Estamos más hipotecados que los alemanes en 1945 con (a diferencia de que ellos habían

perdido una guerra y nosotros se la ganamos al comunismo, cosa que no se ha perdonado todavía ni se

perdonará y que tiene consecuencias, como hemos visto, funestas. Las últimas noticias que me llegan es

que Carrillo no sabe que hacer con "la Pasionaria" porque la pobre mujer, en su ancianidad, se ha

empeñado en ser comunista de verdad y habla excelencias de Rusia, poniendo en un brete los teoremas

eurocomunistas de Carrillo, Tamames y la Brabo. Cosa terrible sería que a esta mujer, para alejarla del

panorama político le hicieran una cura de sueño o la metieran en una clínica psiquiátrica, por disidente y

así ya empezaban a tomarle el gusto a tan infame práctica que es la A y la Z en toda la Rusia roja. Como

en la fiesta de Benavent... En fin, que estamos muy bien.

 

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