Autor: Llansá, Jaume de. 
   Socialistas y comunistas "catalanes"  :   
 En su abrumadora mayoría no pertenecen a esta región. 
 El Alcázar.    28/06/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

CRÓNICA DE CATALUÑA

SOCIALISTAS Y COMUNISTAS "CATALANES"

En su abrumadora mayoría no pertenecen a esta región

BARCELONA. (Una colaboración especial de Jaume de Llansa, por télex).— Necesariamente

esta crónica de hoy ha de ser informativa de opiniones periodísticas, editoriales y firmadas,

relacionadas directamente con la acción, la presencia en La Moncloa y en el Palacio Real de

los líderes y diputados socialistas por Barcelona, Raventos, Triginer y Eduardo Martín. Son de

interés y no puedo yo, como periodista y cronista en Cataluña de «El Alcázar», ni silenciarlas,

ni hurtarlas al conocimiento de los lectores nuestros.

LA DE UN BUEN PERIODISTA,

DEL QUE ME SEPARAN MIS

CONCEPCIONES

Antes de darla, porque la considero de gran interés, debo decir que no ha sentado nada bien

en ciertos partidos y dirigentes catalanes no socialistas, muy en especial en Jordi Pujol y su

partido o coalición burgueso-catalanista, la afirmación que hizo Raventos en sus declaraciones

a la prensa en Barcelona, en e! sentido de que el «organismo» o «comisión ejecutiva» que se

constituya en la «Asamblea de parlamentarios», debe de estar presidida por el «cabeza de lista

triunfante en Catalunya», es decir, por el mismo Raventos en persona,

para la negociación con el «Gobierno del Estado español».

Y, ahora, la opinión del compañero al que aludo, que es Ramón Pi, corresponsal desde hace

poco de «La Vanguardia» en Madrid. Opinión sentada en su «Crónica política», titulada

«Firmeza y Prudencia para la autonomía», de ia que transcribo:

«Parece cosa clara que ´Raventos, Martín y Triginer, los tres socialistas catalanes que han

estado en Madrid entrevistándose con Suárez y con el Rey, han de hacer urgentemente

cursillos de expresión facial. En la doble rueda de prensa — Madrid y Barcelona— en que

dieron cuenta de sus gestiones desmintieron que sus rostros reflejasen preocupación o dis-

gusto. Grata noticia, que tranquilizó a todos los que habíamos creído lo contrario, incluido el

corresponsal de «The New York Times», que también preguntó a Raventos la razón de su

rictus de la víspera».

«Fruncimiento de cejas aparte —prosigue Pi —, el caso es que, por los datos suministrados por

los diputados socialistas..., nos encontramos ante un delicado proceso que comienza con buen

pie, pero tiene no pocos obstáculos por delante... Junto a la firmeza, Raventos, Martín y

Triginer han hecho gala de una

prudencia exquisita: han hablado del inicio de un proceso negociado, de solidaridad entre todos

los pueblos de España, de iniciativa para contribuir a la elaboración de un proyecto general de

autonomías. Esta actitud no dejó de sorprender a algunos periodistas en la rueda de prensa de

Madrid, que se preguntaban si el empuje autonomista se había aguado tras la consecución de

las actas para el Parlamento. Yo creo, sin embargo, que del mismo modo que flotaba en el aire

el recuerdo de las movilizaciones ciudadanas, también andaba por el éter, como decían los

antiguos, cierta idea de la posible reacción de los «poderes tácticos», como graciosamente

algún documento de la oposición denominaba a las Fuerzas Armadas. Se preguntó a los

políticos catalanes si este tema había salido y la respuesta fue negativa. Solo que esta negativa

significa menos que el hecho de que se les hiciese la pregunta».

Y mi compañero y excelente periodista y comentarista finaliza así su crónica madrileña para

«La Vanguardia» sobre el evento: «delicada tarea la que se han impuesto los ganadores de las

elecciones en Cataluña: respecto de la Corona, del Gobierno, de las Fuerzas Armadas, del

resto de las Fuerzas Políticas catalanas. La noticia del día de hoy ha sido la estancia de los tres

socialistas catalanes en La Moncloa y — (aquí el error en Pi increíble, pues fue en el Palacio de

Oriente) — la Zarzuela. Porque e! tema autonómico se entenderá más o menos finalmente,

pero a nadie le cabe duda de su importancia capital».

EL DURO EDITORIAL (¿DE

TRISTAN LA ROSA SU

DIRECTOR?) DE «DIARIO DE

BARCELONA»

Porque no dispongo de espacio ni de humor para dar la réplica adecuadamente, voy a

limitarme a dar literales los párrafos má pungentes y duros del editorial del «Brusi», tal vez

debido a su exacerbado director, gran periodista sin discusión, Tristán la Rosa, aparecido el

miércoles:

«En Catalunya se teme que el problema de la autonomía vuelva a ser mal interpretado en los

grandes centros de decisión política, y sea nuevamente confundido con un atentado contra la

unidad del Estado. Cada vez que los miembros de la administración o del sistema no admiten

que España, lo mismo que el Reino Unido— (¿puedo decir que la comparación entraña falacia

y «desnivel político sitúacional»?) —, es un espléndido conjunto de naciones, confunden

autonomía con separatismo y consideran que las reivindicaciones catalanas, vascas, valen-

cianas y gallegas —(nueva interpolación, con permiso: si vamos a eso y yendo hasta las

últimas consecuencias de la disgregación regionalista y de la creación de instituciones y bu-

rocracias «autonomistas» políticas, ¿dónde queda usted, señor editorialista del Brusi a Castilla

la Nueva, a Castilla la Vieja, Extremadura, León, Andalucía, Baleares y Canarias...? —suponen

la desmembración de la patria— (de nuevo, con permiso interrogo: ¿y no lo supondría?, ¿por

qué no se vuelve a leer el artículo de don Ricardo de la Cierva que nuestro periódico reprodujo

hace unos días?)—, los catalanes van y vienen del asombro a la irritación».

«Las conversaciones de la delegación catalana con el Rey y el presidente han suscitado la

natural expectación en Catalunya. Los actos anunciados para esta semana son esperados con

ansiedad e incertidumbre. Las preguntas son: ¿Qué sucederá? ¿cuál será la actitud del Gobier-

no? ¿qué decidirán los parla-

mentarios catalanes? ¿regresará, por fin, el president Tarradellas?».

Y este casi dramático y durísimo editorial del «brusi» termina así: «un bosque de interrogantes

se ha alzado de pronto ante la opinión catalana. Los horizontes se han cerrado, y el futuro es

imprevisible. Lo único seguro, lo que nadie pone en duda, es que Catalunya demostrará que

continúa siendo lo que siempre ha sido: una nación — (de nuevo perdón: ¿por qué «nación» si

Catalunya no lo es en el justo término semántico y sí es una «región» en términos reales

geográficos, políticos y semánticos?)— dispuesta a pactar».

¿ADVERTENCIA O SUPLICA

AL PRESIDENTE SUÁREZ DE

UN RELEVANTE ESCRITOR

SOCIALISTA CATALÁN?

Nuestros lectores ya le conocen puesto que les he citado con frecuencia en estas crónicas. Se

trata de González Casanova —que en otras publicaciones es «Martín Rizal» — , habitual

columnista de «Mundo Diario». En su comentario, siempre tratando del tema que nos ocupa y

mantiene actualidad viva en Barcelona, escribe algo que pudiera entenderse como advertencia

o como súplica al presidente Suárez. Transcribo:

«La estrategia del señor Suárez viene caracterizándose por una curiosa alternancia de gra-

dualismo lento y formalista, por una parte, y de «golpes de mano» o política de hechos

consumados, por otra. En general, predomina la primera táctica sobre la segunda. En eso sigue

a Franco, el cual dejaba morir los problemas a base de «entretantos». Suárez entretiene los

problemas, les da largas a sus oponentes, apura hasta el final las soluciones. Pero entonces —

en ese momento último en el que tiene al contrario fatigado y desconcertado— da el golpe de

mano, impone su voluntad. Y el rival «lo toma o lo deja». Si lo toma, cede y se resigna. Si lo

deja, no le queda otro camino que seguir presionando y esperar a mejor ocasión».

Termina González Casanova su advertencia o súplica, y también, me parece a mi, el «retrato»

político y «negociador» del señor Suárez, con estas palabras: «que no quiera entretenernos el

señor presidente con lentitudes constitucionales si puede y quiere ser político. Una rápida

decisión si estaría justificada con creces en este caso y puedo asegurar que no sería,

antijurídica». (Permítame el señor González Casanova exteriorice aquí mi sorpresa ante esta

última afirmación, siendo, como es, todo un profesor y catedrático de Derecho Político de

nuestra Universidad barcelonesa).

DOS NECESARIAS PRECISIONES, O ACLARACIONES

Ángel Sánchez el "recensionista" —perdón por e) barbarismo— y comentarista de lo que

opinan los demás en "Mundo Diario", al dar en su sección titulada "Polémica" un amplio párrafo

de nuestra crónica titulada "Suicidio de la burguesía", aunque nosotros la titulábamos "Derrota

de la burguesía catalana", lo presenta con esta "en-tradilla": "¿Que piensa la extrema

derecha?. Jaume de Llansa, en "El Alcázar", cuenta la película a su aire", y, seguidamente,

transcribe un extenso párrafo de la crónica. Debo decir que siempre me ha molestado el

simplismo "denominador" de bastantes colegas; pero en esta ocasión, en lo que me afecta, voy

a tomarlo con humor diciendo a Ángel Sánchez que admito su calificación si él me admite a mí

lo de que él es de "extrema izquierda", lo cuál es verdad, y yo prefiero estar donde estoy que

estar donde él está y que Dios reparta suerte y dignidad profesional/.

.

Directa e indirectamente se ha hecho llegar esta pregunta: "¿Por qué usted, al escribir de

socialistas y comunistas de Catalunya pone siempre entre comillas lo de "catalanes"? yo

respondo: porque, en serio, socialistas y comunistas de y en Catalunya, son, en su abrumadora

mayoría, no catalanes; son murcianos, andaluces, estupendos trabajadores españoles en

Catalunya pero también socialistas no-catalanes. ¿Queda claro?

 

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