Textos antológicos     
 
 El Alcázar.    18/07/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 13. 

Textos antológicos

"Plenamente consciente de la responsabilidad que asumo,acabo de jurar, como sucesor, a

título de Rey, lealtad a Su Excelencia el Jefe del Estado y fidelidad a los Principios del

Movimiento Nacional y Leyes Fundamentales del Reino.

Quiero expresar, en primer lugar, que recibo de Su Excelencia el Jefe del Estado y

generalísimo Franco la legitimidad política surgida el 18 de julio de 1936,, en medio de tantos

sacrificios, de tantos sufrimientos, tristes, pero necesarios, para que nuestra Patria encauzase

de nuevo su destino.

España, en estos últimos años, ha recorrido un importantísimo camino bajo la dirección de

Vuestra Excelencia. La paz que hemos vivido, los grandes progresos que en todos los órdenes

se han realizado, el establecimiento de los fundamentos de una política social, son cimientos

para nuestro futuro. El haber encontrado el camino auténtico y el marcar la clara dirección de

nuestro porvenir son la obra del hombre excepcional que España ha tenido la inmensa fortuna

de que haya sido y siga siendo por muchos años el rector de nuestra política.

Pertenezco por línea directa a la casa real española, y, en mi familia, por designios de la

Providencia, se han unido las dos ramas. Confío en ser digno continuador de quienes me

precedieron.

Deseo servir a mi país en cauce normal de la función pública, y quiero para nuestro pueblo;

progreso, desarrollo, unidad, justicia, libertad y grandeza, y ésto sólo será posible si se

mantiene la paz interior. He de ser el primer servidor de la Patria, en la tarea de que nuestra

España sea un reino de justicia y de paz. El concepto dé justicia es imprescindible para una

convivencia humana, cuyas tensiones sean solubles en la ley, y se logren dentro de una

coexistencia cívica en libertad y orden.

Ha sido preocupación fundamental de la política española en estos años la promoción del

bienestar en el trabajo, pues no puede haber un pueblo grande y unido sin solidaridad nacida

de la justicia social. En este campo nunca nos sentiremos satisfechos.

Las más puras esencias de nuestra gloriosa tradición deberán ser siempre mantenidas, pero

sin que el culto al pasado nos frene en la evolución de una sociedad que se transforma con

ritmo vertiginoso en esta era apasionante en que vivimos. La tradición no puede ni debe ser

estática: hay que mejorar cada día.

Nuestra concepción cristiana de la vida, la dignidad de la persona humana, como portadora de

valores eternos, son base y a la vez fines de la responsabilidad del gobernante en ¡os distintos

niveles del mando.

Estoy muy cerca de la juventud. Admiro en ella y comparto su deseo de buscar un mundo más

auténtico y mejor. Se que en la rebeldía que a tantos preocupa está viva la mejor generosidad

de los que quieren un futuro abierto, muchas veces con sueños irrealizables, pero siempre con

la noble aspiración de lo mejor para el pueblo.

Tengo gran fe en los destinos de nuestra Patria. España será lo que todos y cada uno de los

españoles queramos que sea, y estoy seguro de que alcanzará cuantas metas se proponga,

por altas que éstas sean.

La Monarquía puede y debe ser un instrumento eficaz como sistema político, si se sabe

mantener un justo y verdadero equilibrio de poderes y se arraiga en la vida auténtica del pueblo

español.

A las Cortes Españolas, representación de nuestro pueblo herederas del mejor espíritu de

participación popular en el Gobierno, les expreso mi gratitud El juramento solemne ante

vosotros, de cumplir fielmente cor mis deberes constitucionales, es cuanto puedo hacer en esta

hora de la historia de España.

Mi general: desde que comencé mi aprendizaje de servicie a la Patria, me he comprometido a

hacer del cumplimiento del deber una exigencia impera tiva de conciencia. A pesar de los

grandes sacrificios que esta tarea pueda proporcionarme estoy seguro que mi pulso no

temblará» para hacer cuanto fuere preciso en defensa de lo Principios y leyes que acaba de

jurar. (Discurso del príncipio de España, en la sesión de la Cortes Españolas del 22 de julio de

1969}".

18 —JULIO— 1977

 

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