¿Cuidado que viene Camuñas"!     
 
 El Alcázar.    08/08/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 3. 

¡"CUIDAO" QUE VIENE CAMUÑAS...!

Tal vez D. Ignacio Camuñas se sienta a estas horas muy contento si —como pensaba Alfredo

de Vigni—, el de la servidumbre y la grandeza de las armas—, una vida lograda es aquella en

que las ilusiones de la juventud se realizan en la edad madura. Llegar a ser ministro sin haber

traspuesto el umbral de la madurez, cuando los amigos le llaman todavía Nacho de Noche,

según atestigua Paco, el violador de todos los umbrales, debe constituir para un hombre

ambicioso y con desparpajo, si bien no de muchas letras, el éxito de los éxitos. El Poder y la

Gloria, aunque sea un poder por los suelos y una gloria efímera, poseen el atractivo erótico

que, hasta en el paroxismo del destape que vivimos sustituyen con ventaja, en palabras de

expertos, a cualquier otra clase de posesiones, quizás más carnales pero menos gratificantes.

Sobre todo si, como según las muestran ocurre en este caso, se confirma lo que creía

Stevenson, ei de "La Isla del Tesoro": Que el oficio de la política es el único para el que no se

considera necesaria ninguna preparación.

Pues bien. Ahi tienen Vds. El Casón de Felipe IV, como le llaman los académicos a su casa,

desde la que limpian, fijan y dan esplendor al idioma. Una casa que además es cuna de

senadores digitales para la democracia. Pues bien, otra vez. Ei ministro de Relaciones con las

Cortes y, por tanto, el encargado de hablar con ellos, que atiende por Camuñas, debe darles

unos sustos horribles. Político de lengua fácil y dicharachera, aunque nada académica, cada

vez que se sitúa como Mussolini delante de un "arengarlo" y de las cámaras de televiansón,

además de asustarnos a los españoles con el nacimiento de la libertad y la muerte de la

prosperidad, sin duda también les mete el resuello en el cuerpo a los senado resacadémicos, o

academicosenadores por más contenido de "Diccionario Secreto" que pongan sobre la mesa.

Esperemos que el Sr. Camuñas, con esto de las 200 millas, la solicitud de ingreso en la Europa

de los mercaderes y los problemas de la pesca en el Gran Sol, no nos avise a los españoles,

así, de pronto, que no tenemos más "pescao" para comer que el "bacalado" que nos manden

de "Bilbado" todavía tierra irredenta para la Eta.

 

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