Autor: JASA. 
   El colapso del Estado  :   
 ola profunada angustia vital de España. 
 El Alcázar.    12/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

Información política

EL COLAPSO DEL ESTADO

(O la profunda angustia vital de España)

• El proceso al franquismo es un hecho. La ruptura de las bases de convivencia, también. La pirámide en

el poder, obsoleta, ante la amnistía permanente.

• UN profundo conocedor del espirita hispano y de los entresijos del alma humana, el profesor López

Ibor, ha definido el actual momento de nuestra Patria como de profunda angustia vital. No es para menos.

No es habitual en la trayectoria de los pueblos el cuestionar en cada períplo generacional todo el complejo

entramado de las bases de la convivencia. ¥ lo que es mis, la legitimidad histórica y la filosofía ética que

constituye la carta de naturaleza, la identidad dinámica de toda sociedad. Como bien ha expuesto el

profesor Fernández Miranda en sus obras de derecho político, todas las civilizaciones de nuestro entorno

occidental parten como hecho fundante y definitivo de una victoria, de una dolorosa conflagración

interna, en la que se resuelve de manera definitiva e inapelable la estructura del Estado y las pautas de

vida en común. De tal manera adquiere firmeza y consistencia este hecho fundante que todas las

innovaciones posteriores se entienden siempre como continuación y perfeccionamiento de tal veredicto

histórico, pero nunca en su renovación.

PROCESO AL FRANQUISMO

• No lo hemos entendido así en España. Deshauciado el 18 de julio como punto de partida para la

edificación de la España moderna, se han preferido adoptar como moldes los mismos patrones que,

durante dos sigloSjfueron causa y motivo de una grave descomposición interna. Entramos de nuevo, por

lo tanto, en el tenebroso túnel de la historia, en nuestro más remoto pasado. Teniendo, además, como

pórtico, el rechazo oficial del más prometedor período de vida española en los dos últimos siglos. El

proceso al franquismo es un hecho. La petición de responsabilidades hacia quienes protagonizaron un

papel activo en tal período, también. La ruptura de la legitimidad histórica está consumada. Ahora se

inicia la nueva etapa constituyente poniendo en cuestión los dos últimos cimientos del Estado que todavía

sobreviven´, la unidad nacional y la institución monárquica. Todos loa observadores coinciden en señalar

que. más tarde o más temprano, el parlamento tendrá que decidirse al respecto. Y si la izquierda es

consecuente con su historia y sus postulados, tanto una como otra pueden verse seriamente amenazadas.

"TACTO DE CODOS"

• En este panorama, el propio Rafael Alberti se atreve a afirmar que nos encontramos en tata

situación más grave que la existente antes de la guerra civil. No está el país para paños calientes, por lo

tanto. Hará falta mucho ´´tacto de codos" (en expresión de Giménez Caballero) para evitar en un

determinado plazo de tiempo lo que el exministro Sánchez Bella ha definido colapso del Estado. Por lo

pronto, habrá que ir preparando, en rigurosa congruencia con el programa de austeridad del Gobierno, los

700 millones de pesetas que el erario público sustraerá del dinero de tóaos los españoles. Mientras tanto,

se ofrecen afirmaciones casi folletinescas. El escritor Ramón José Sender escribe en Blanco y Negro:

"Una de las ventajas de Suarez sobre Fraga es su juventud y la limpieza de su pasado, Ubre de

complicaciones.". No sabíamos que el profesor de la Universidad de California gustaba del género

humorístico.

EL BUEN CAMINO

• De seguir así, de poco o de nada servirán las paternales advertencias doctorales del viejo profesor Tierno

para "volver al buen camino´. Cualquier detonante puede provocar un estallido. Ahora, la chispa bien

podría ser el tema de la amnistía total, que alguien pretende traducir en amnistía permanente. No se

explican, por ejemplo, las acerbas críticas recibidas por el presidente del Tribunal Supremo nada más

tomar posesión de su cargo por el solo hecho de que en su brillante historial al servicio de la carrera

judicial no haya dado^ muestras en ninguna ocasión de oposición a la figura del General Franco. Más

irrisorios, si cabe, son los reproches dirigidos al dimitido embajador mejicano, Díaz Ordos, acusándole de

"franquista,", solamente porque condeno la actitud de su sucesor en la presidencia de la nación azteca,

Luis Echeverría, cuando orquestó una ardorosa campaña contra nuestro país. Lo ocurrido en el caso Díaz

Ordaz es moralizador sobre cómo se desenvuelve la pirámide de influencias en un partido predominante.

Se distribuyen las influencias sin permitir la más mínima fisura en el poder. Díaz Ordaz faltó a este

requisito. Por eso fue barrido a los once días de presentar sus credenciales al Rey. Faltó a un compromiso

de partido que podía perjudicar el principio vital de autoconservación, y no hubo clemencia posible.

¿MINICRISIS?

• Para dínamizar el actual vacío oficial, no faltan los primeros rumpres que dicen apuntar una primera

"minicrisis". Como implicados se citan los nombres de Jiménez (de Parga y Fernández Ordóñez. Del

primero se dice que se mueve en un mar de ambigüedades al tratar de compaginar su voluntad de

protagonismo con la sumisión a la disciplina del gabinete. Del segundo, que ha fraguado un proyecto

económico híbrido tan inaceptable para los trabajadores como para los empresarios. Resultante: la clase

media es la más perjudicada. Precisamente la clase media que engrosó en mayor proporción los seis

millones de votantes de UCD. Mientras tanto, Socios Humbert parece haber sido la persona elegida para

formar la rama laboral del partido gubernamental. Este sindicato "amarillo´´, tan vituperado desde todos

los ámbitos por tener una significación oportunista y de pura significación política (cubrir el flanco social

de UCD), carece de las menores posibilidades de ejercicio en una situación tan radicalizada como la

actual, y puede representar, de llevarse a la práctica, un duro revés para él Gobierno. Por cierto que

Marcelino Camocho ha elegido como lugar de convalecencia —fíjense que´ casualidad— una residencia

junto al Mar Negro, en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Naturalmente, que se trata de una

simple casualidad porque, como ya dijo hace tiempo del dirigente de Comisiones Obreras, él no es

comunista.

JASA

 

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