Autor: Paso Gil, Alfonso. 
   Puedo prometer y prometo     
 
 El Alcázar.    20/08/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 11. 

"digo yo que..?

PUEDO PROMETER Y PROMETO

Puedo prometer y prometo que las huelgas azotarán España implacablemente, y desde la

hostelería hasta el transporte todo andará hecho un quiebro sin que haya manera de poner paz

y arreglo en los problemas.

Puedo prometer y prometo que la peseta será devaluada, que tal devaluación redundará en los

precios de las materias de primera necesidad - y que, como consecuencia, se proveetaran

subidas importantes en la gasolina, el azúcar, el café y otras clases de comestibles.

Puedo prometer y prometo que no sólo no entraremos en el Mercado Común, sino que echarán

a nuestros obreros de Alemania, Suiza, Francia y Holanda; capturarán nuestros barcos

pesqueros, y de este modo nuestros pescadores se dedicarán a faenar en el Júcar, el Jalón o

el Manzanares, que no es pequeña faena.

Puedo prometer y prometo que, para sostener una caricatura de poder tendré que pactar

diariamente con las fuerzas de la oposición las cuales están en abierta hostilidad con los

procedimientos del sistema económico de libre mercado que se piensa aupar

gubernativamente. Así se producirá la paradoja verdaderamente distorsionada y tremenda de

que, en un país encuadrado en el sistema económico capitalista, se rebasen las "zonas de

inspección" mas que en cualquier otro país de la comunidad europea.

Puedo prometer y prometo que se concederán amplias autonomías al País Vasco y a Cataluña,

lo. cual significará, prácticamente, la desmembración de la Patria y el triunfo bastardo de la

paletería regional frente a la unidad española concebida como unidad histórica o de destino. A

este efecto haré pactos con Tarradellas y con la madre que nos parió a todos, porque no olvido

que Maquia-velo en "El Príncipe" apunta: "Y hágase el pacto del gual quede favorecido el

príncipe, que después todo se justificará al gusto de quienes ha de gustar".

Puedo prometer y prometo que a los tradicionales días de Navidad y Año Nuevo en que los

españoles solían comer el pan duro por no trabajar los panaderos añadiré días extra con el

afán lógico de que el país se entere de lo que vale un peine o, en este caso muy concreto

de lo que vale una barra de pan. Y esto haré porque mis conciudadanos comen poco pan y

mucho sandwich, y es hora de revalorizar la barra tomatera frente al Bimbo más propio para

ancianos y gentes de vivir quebradizo.

Puedo prometer y prometo que todos los aviones que traigan turistas a España serán

desviados inexorablemente a Yugoslavia y Grecia con lo cual favoreceremos la armonía

intermediterránea y se quedará la peseta más flaca pero será más rico el dracma, y hágase

todo esto en beneficio y en homenaje de la tragedia griega ya que para lo que va a suceder en

España se necesitará la pluma de un Sófocles b de un Eurípides, dejando de lado a Esquilo

porque las ovejas no tienen la culpa de nada.

Puedo prometer y prometo que utilizaré todo lo que pueda los aviones Mystere en mis largos

desplazamientos hacia la Europa de la rechifla donde se preguntan ya si los españoles se han

vuelto locos o si han dejado de ser españoles porque habían visto a esta raza singular dar el

pecho en todo instante, mas nunca la habían visto poner el popó como en las circunstancias

que nos ocupan.

Puedo prometer y prometo que en el mes de octubre el número de parados excederá del millón

con lo cual se habrán cumplido las previsiones más optimistas y habrá un millón de

desesperados dispuestos a votar a Breznev personalmente y a quien les de una miga de bollo

suizo ya que el pan volverá a ser conflicto.

Puedo prometer y prometo que acrecentaré, sin proponérmelo, los odios en nuestra querida

España; que la falta de autoridad será cada día mayor, que las cárceles se quemarán, que los

asesinos tardarán años en ser juzgados y que, en todo caso, se les extrañará por cuenta del

erario público no teniendo que pagar más que el viaje de vuelta que, ese sí, dejamos a su

responsabilidad.

Y en fin, en tales circunstancias, en esta especie de terremoto político y económico que padece

nuestra Patria, puedo prometer y prometo que la democracia no sufrirá ni un ápice y que

gozarán de ella los veinte o treinta que queden vivos, de lo cual quedan avisados.

Alfonso PASO

 

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