Autor: JASA. 
   Habrá batalla parlamentaria entre el Gobierno y el PSOE     
 
 El Alcázar.    22/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

La jornada política

HABRÁ BATALLA PARLAMENTARIA ENTRE EL GOBIERNO Y EL PSOE

El alcance de la ruptura provocada entre el Gobierno y el PSOE se ha plasmado ya en la negativa a

cualquier pacto posible sobre el paquete de medidas constitucionales. Suárez, en RTVE, puede gastar el

último cartucho

• Según fuentes solventes consultadas por EL ALCÁZAR, no existe en estos momentos ninguna

posibilidad de que el Gobierno y el Partido Socialista Obrero Español lleguen a un entendimiento o pacto

con relación al paquete de medidas constitucionales elaborado por el gabinete Suárez con la anuencia, en

principio, de los principales líderes políticos, incluido Felipe González. La razón de esta ruptura abierta

radica en lo que fuentes próximas al Gobierno han calificado "conducta ligera e irresponsable del PSOE"

al tratar de forzar en un incomprensible derroche de energías una crisis en el gabinete vencedor en los

últimos comicios precisamente en momentos en que la nación está requiriendo, con urgencia, unas bases

mínimas de convivencia y una aceleración del proceso de cambio en curso. Sobre el contenido de estos

proyectos, fuentes cercanas al Gobierno consultadas por EL ALCÁZAR han manifestado que consisten,

fundamentalmente, en la revisión de los aspectos penales y civiles de la legislación anterior. Como

promotor de estas iniciativas figura Landelino La villa, que habría utilizado varios proyectos inéditos

formulados por el anterior gabinete para llevar a cabo un intento más ambicioso. Entre los aspectos

sometidos a revisión figuran la derogación definitiva de la ley antíterrorismo, d adulterio, d servicio

militar, etc. Todo ello nace presumir que habrá batalla parlamentaria en ¡as Cortes tanto a nivel de

comisiones como de plenos para conseguir llevarse d gato al agua. Naturalmente, hay que anotar que la

actitud del PSOE podría verse modificada más o menos sustancialmente si el hombre duro del partido,

Alfonso Guerra, perdiera el papel preponderante que actualmente ostenta merced a otras influencias más

conciliadoras, de las que puede servir de exponente Enrique Mújica. Y sobre todo, permanece la incógnita

sobre la evolución que pueda registrarse en los próximos meses a nivel de base, vertiente ésta un tanto

descuidada por la burocracia del partido y que quedó patente en las recientes dimisiones registradas en

algunas provincias.

•• Sobre otro aspecto importante de la actualidad * política como es la confirmada próxima intervención

en las cámaras de RTVE del presidente Suárez, parece que se trata de un recurso a la popularidad del

primer ministro para tratar de aplacar, en alguna medida, los ánimos, y ofrecer a la nación un atisbo de

esperanza, de confianza y de seguridad. Sin embargo, otros comentarios apuntan también a la necesidad

de que esta intervención presidencial, que debe ser especialmente cuidada en todos sus aspectos, venga

acompañada de realidades efectivas que confirmen d margen de credibilidad que todavía se concede —

aunque cada vez con mayores reservas— a la gestión de Adolfo Suárez. El apoyo oficial del Consejo

Superior Bancario, por ejemplo, se contempla desde diversos medios financieros con gran incertídumbre,

y es considerado, más que nada, como una medida forzada desde el propio Ministerio de Hacienda para

provocar, desde arriba, una condénela irreal de optimismo. Otro tanto cabe decir, desde la vertiente

laboral, de las negodadones gobierno-sindicatos. Cuando el gobierno habla dd apoyo de la banca, lo único

que hace en la mayoría de los casos en mover los propios resortes de poder financiero de que dispone a

través de los doce ministros dd gabinete que son empresarios y mediante las cuarenta y tres empresas que

se mueven bajo la influencia directa de esos ministros. ¿Qué tiene de extraño entonces ese apoyo bancario

al Gobierno? se pregunta una publicación sindical. ¿Qué tiene de extraño —añade— que los

representantes de los siete grandes bancos hayan tenido que defenderse del ataque que les han lanzado

recientemente los pequeños y medianos empresarios acusándoles de discriminación a la hora de conceder

créditos, que son canalizados hacia las grandes empresas?

_ En el ámbito laboral, la realidad patente es que ™ no se ha llegado a un acuerdo entre Gobierno y las

centrales. Lo único que ha hecho el Gobierno es formular una serie de contrapartidas a las centrales

sindicales sobre las "condiciones" en que se procederá al reparto dd patrimonio de la Organización

Sindical y exigir a cambio un desenvolvimiento apacible de las reivindicaciones laborales, de manera que

no se produzcan innecesarios desórdenes públicos ni graves pérdidas para la economía —harto

abandonada— de las empresas. Bastantes problemas tienen ya las propias centrales por su dependencia de

partidos (excepto CNT), por su escasa filiación y por la profunda división que subsiste entre ellos a la

hora de repartirse el pastel como para plantear una postura mínimamente coherente ante el Gobierno. Y

menos aún para intentar disponer una disciplina sobre el mundo laboral, que, como se esta demostrando,

presta escasa audiencia a las decisiones políticas de las centrales porque son conscientes !os trabajadores

en muchos casos de que están siendo manipulados, ellos y sus intereses, ante las preferencias subjetivas

de unas ideologías que nada tienen que ver, lanías veces, con lo que el mundo del trabajo representa.

JASA

 

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