Autor: JASA. 
   Inquietud en las fuerzas armadas por la escalada separatista     
 
 El Alcázar.    13/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 3. 

Lo jornada política

INQUIETUD EN LAS FUERZAS ARMADAS POR LA ESCALADA SEPARATISTA

Según se deduce de comentarios publicados en diversos medios de comunicación extranjeros y de

opiniones manifestadas por diversos altos jefes militares, existe en determinados círculos de las Fuerzas

Armadas una preocupación creciente por el alcance que está tomando los movimientos autonomistas y

separatistas. Los sucesos acontecidos recientemente en las Vascongadas y en Cataluña, "no solo inquietan

—según "Le Monde"— sino agitan a los jefes militares". "La visita que el teniente general Vega

Rodríguez —sigue afirmando el diario francés— jefe del Estado Mayor del Ejército, acaba de efectuar a

las guarniciones del País Vasco, ha sido interpretada por algunos colaboradores de don Adolfo Suárez

como una advertencia suficientemente clara". Por su parte "Le Nouveau Journal" escribe en un editorial

que "la actitud del Ejército, fundamentada en su conjunto sobre la idea de una España unitaria, se muestra

contraría a todas las formas de secesión". No se debe olvidar —sigue afirmando este diario— que el

separatismo fue en parte el origen del alzamiento de julio de 1936. "No se puede desconocer —añade—

por más tiempo el descontento en determinados circuios militares ante la idea de una Cataluña autónoma,

a la que, por su parte, se opone tenazmente el actual capitán general de Barcelona". A estas referencias,

suficientemente explícitas, se puede añadir la tensión existente en el seno de las Fuerzas de Orden Público

ante la continua presión de que son objeto. Las fuerzas de seguridad ciudadana están desempeñando en

las últimas semanas un meritorio papel en salvaguardia de la legalidad en condiciones harto difíciles,

tanto por la falta de un respaldo firme desde el Gobierno como por el exceso de servicios y por la

negativa consideración que reciben desde algunos sectores sociales. Sin embargo, tanto los altos jefes del

Ejército como de las Fuerzas de Orden Público continúan haciendo gala de elogiosa serenidad, siguiendo

muy de cerca el desarrollo de los acontecimientos y atendiendo pormenorizadamente todas las

implicaciones que se deducen para la soberanía nacional de los últimos acontecimientos.

Lo que sí está absolutamente claro es que el Gobierno está desbordado y no puede contener por más

tiempo a base parches las incoherencias de su gestión. "Vivimos a caballo de la más insensata temeridad"

apunta Baltasar Porcel. ¥ esa temeridad que puede costamos la ruptura de la reforma

no se puede afrontar desde la conservación de las prerrogativas de un usufructo personal de poder sino

desde una valoración objetiva, real y ajustada de la problemática nacional. El Gabinete Suárez se

encuentra imposibilitado para llevar a cabo esta política porque está lastrado por la multitud de intereses

heterogéneos que concurren en su seno, lo que significa que a la hora de tomar una decisión debe atender

mucho más a satisfacer sus convenien-" cias propias que a cumplir los requerimientos globales de la

comunidad. En el fondo, la cuestión radica sobre todo en que los partidos políticos de izquierda que

controlan las principales centrales sindicales contengan la amenaza de estallido huelguista que pende

sobre el país. Según Porcel, el Gobierno soto cuenta para afrontar esta situación con una sola baza: la de

una sustancial entrada de capital extranjero, léase germano, estadounidense y árabe. ¿Un nuevo

colonialismo?

f§ Por lo pronto, el presidente Suárez —debidamente ungido con la bendición papal— sólo puede esperar

tempestades después de haber sembrado —y en qué manera— fuertes vientos de inquietud y desasosiego.

AI Gabinete —apunta Josep Melia— "le falta la confianza del mundo financiero, del mundo sindical y no

logra mantener su crédito en el interior de las fuerzas policiales ni en los cuadros militares. Para colmo, la

Bolsa sigue hundida en los fangos de la derrota". Total, que se ha juntado el hambre con las ganas de

comer. Y es de esperar que se produzca en breve nncontrataque del primer ministro aunque ahora también

comienza a remorearse que el ala socialdemócrata del Gobierno se muestra proclive a estrechar sus rela-

ciones con el PSOE. Alguien se atreve incluso a apuntar —yo creo que sin el menor fundamento en estos

momentos, más bien como globo sonda— que el Sr. Fernández Ordoñez se encuentra en una gran

situación para acceder a ocupar el palacio de la Moncloa. Lo definitivo es que la situación de crisis invade

todas las esferas de la fida nacional. ¥ difícilmente podrá intentar remediarla un Gobierno doblemente

aquejado por un cáncer de transitorte-dad y de desconcierto; lo que no quiere decir que seamos

pesimistas: creemos en España y en el valor de los jóvenes españoles cuando reaccionen y asuman su

verdadero papel.

JASA

 

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