Autor: JASA. 
   Un castillo de naipes  :   
 El Centro busca nuevos derroteros para mantener su preponderancia. Una alternativa podría ser una coalición de centro izquierda. Pero el precio de la operación sería Suárez. 
 El Alcázar.    05/10/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 4. 

LA JORNADA POLÍTICA

UN CASTILLO DE NAIPES

El Centro busca nuevos derroteros para mantener su preponderancia. Una alternativa podría ser una

coalición de centro izquierda. Pero el precio de la operación sería Suárez

• En te continua sucesión de rumores, informaciones y comentarios que diariamente circulan en lo»

mentideros politicos, hay que anotar dos htidativas; una, te poslbBidad de que te amalgama conservadora

actualmente Integrada en tomo a UCD ae decida a prescindir de Suárez como cabeza visible y buce un

cabo a te izquierda para formar un gobierno de centro-izquierda; dos, te tacertí-dumbre sobre si todavía

respalda te Zarzuela la gestión de Suárez. Se recuerda al respecto que fue una decisión expttdta y rotunda

del rey to que motivó te caída de Artes en momentos en que el entonces presidente de Gobierno se

aferraba tenazmente ni poder con todos los medios a su alcance. ¿Podría producirse una decisión sorpresa

similar añora con Suarez. De lo que no cabe duda es de que te erosión sufrida por su Imagen parece

irreversible. Todos los comentarios de los observadores potttkos coinciden sustanciabnente en afirmar que

d primer ministro —futuro Marqués de Cebrero— ha tocado techo y que 20 es posible continuar por más

tiempo en te ficción de un equipo absolutamente disociado de te realidad nadónal y radicalmente lastrado

para afrontar una attematíva coherente.

Además, hay que apuntar que toda la habilidad maniobrera dd primer ministro está bloqueada, porque ya

no dispone de cartas en te manga para simular nuevas alianzas- El flamante galeón centrista navega, pues,

a te deriva, movido tan sólo por la fuerza de inercte de una sociedad en proceso de cambio y por d miedo

latente a afrontar otras opciones con demasiada precipitación. Pero, cabe preguntarse; ¿hasta cmíndo

podrá mantenerse el castillo de naipes?.

• En cnanto a te tesis apuntada —una posibilidad más de cuantas se manejan entre los drarios "bien

informados^- de un gobierno de centro izquierda, podría constituir una escapatoria más que ana

alternativa dd actual estado de cosas. Son sectores disidentes de te izquierda —y en cualquier caso

minoritario»— escorados a te derecha dd PSOE podrían aceptar sumarse a una operación dd apoyo al

centro, pero resulta muy dudoso que pudieran consolidar ni siquiera tes aparlmria» de una izquierda

mínimamente representativa. Guste o no guste, es una realidad que no existe en estos momentos una

izquierda no mandsta y que te socteidemocrada apenas reviste mayor alcance que una derecha ñus o

menos progresista. Un enteudtauie»to, ahora, entre socialistas, demo-oristianos, sodaldemócratas y

liberales acabarla por conmar d arco iris de cavilaciones en que se desenvuelve d espectro político. Y

seguramente serte una bengala efímera en un mar de sombras. La otra posuttdad que te izquierda mandsta

fomenta con una eficiencia nada desdeñable es una candidatura unitaria. Resulta curioso que, mientras

que a nivel de altos dirigentes se descarta rotundamente cualquier entendimiento —léase tes distribas de

Carrillo a Felipe,— a nivel de organización y a escala provincial existe toda una estrategia real pan

motivar la fusión de cuadros. La maniobra puede dar d pego, pero es una realidad patente. Y puede

obedecer a una internacionalidad mucho más ambiciosa de lo que pudiera Imaginarse tras una

contemplación inicial de la división aparente de te izquierda.

• La cuestión última, en definitiva, es averiguar si todavía Suarez puede recomponer sus menguadas

energías y sorprendernos de nuevo con una acometida entusiasta y espectacular. Y no se puede negar que

efectivamente está echando leña al fuego. Medidas como la amnistía total, reconocimiento provisional de

tes autonomías, programa económico, son cordadas colgando sobre d abismo. Por cierto que siguen

fluyendo rumores sobre un entendimiento UCD —minorías vasca y catalana. El objetivo es simple:

conseguir mediante el apoyo de estos grupos un respaldo reducido pero suficiente para permitir una

mínima desenvoltura al partido gubernamental. La cuestión es que rápidamente representantes de los

partidos autonomistas de estas regiones han desmentido indenüa-tamente tales suposiciones; pero, a pesar

de todo, se signe especulando con tal posibilidad. Hay que despejar muchos espejismos en nuestro

contorno inmediato. En las Cortes se aventura un batalla contra reloj, donde Suárez tiene necesidad de

poner toda la carne en el asador para mantener una postura mínimamente airosa. Y te realidad patente y

visible es que el propio partido vencedor el 15 de junio es una minoría ante una alianza del PSOE con los

restantes grupos menores. Lo que más preocupa es que, si permanece roto d entendimiento entre Suárez y

Felipe ¿cual puede ser te baza que permita inclinarse la balanza hada d casillero gubernamental?. No hace

falta ser demasiado avezado para adivinar que una Jugada inteligente dd PSOE en´estos momentos

pondría d poder en sus manos en cuestión de •emanas, de días incluso. Pero, según parece, el PSOE no

quiere arriesgarse hasta después de las municipales, cuando Felipe González disponga ya de mu

infraestructura dd Partido a nivel local. Esa es, en estos momentos, te mayor —y quizá la única—

garantía de que dispone d gabinete Suárez pan proseguir, siquiera tímidamente y entre múltiples escouos,

su andadura.

JASA

 

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