Autor: Miquelarena y Regueiro, Jacinto. 
 ABC en Londres. 
 Cerca de cuatro millones de extranjeros invadirán las playas de España  :   
 Asombroso crecimiento de la corriente turística hacia nuestro país. 
 ABC.    05/08/1959.  Página: 17. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

CERCA DE CUATRO MILLONES DE EXTRANJEROS INVADIRÁN LAS PLAYAS DE ESPAÑA

Asombroso crecimiento de la corriente turística hacia nuestro país

Londres 4. (Crónica telefónica de nuestro corresponsal. En ocasión de la llamada Bank Holiday de agosto—el período del año en que los ingleses no consiguen frenar, su impulso migratorio—, ciento cincuenta mil habitantes de estas islas las abandonaron para caer en el Continente: la tercera parte, por tren y Paso de Calais; la tercera parte, por vía aérea, y el resto, en sus coches. En esta ocasión, el éxodo fue de treinta y cinco mil viajeros más que el año último en los mismos días. , Buscaron, por este orden, Italia, España, Francia y Suiza, Las estadísticas subrayan "el crecimiento de popularidad de España como objetivo".Ocho veces más ingleses, en relación con 1950, saldrán este año hacia nuestro país, mientras el turismo británico hacia Italia sólo ha aumentado dos veces en el mismo tiempo.

"De España — dicen en Londres — nos gusta el sol (y el sol y sombra también, aunque no lo digan). Esta preocupación nos impide desarrollar cualquier interés arqueológico. El tostado de la piel en cuánto se parte del blanco merluza, consume mucho tiempo." Añade que los norteamericanos, en cambio, viajan por España para comprobar que sus equipos fotográficos son los más pesados y heterogéneos del mundo y que pueden llevarlos al hombro como si tal cosa—entre las comidas—, porque ellos son robustos. Y que la atracción de España para los franceses es simplemente económica; se trata d« vivir barato y comprar barato durante una «temporada.

Por lo que fuera, España recibirá este año cerca de cuatro millones de extranjeros, y no de los que atraviesan el país vertiginosamente, como los que pasan por otros ´países, sino de los que anclan durante dos semanas, cuando menos, en la ardiente arena de sus playas.

No todos los ingleses se escapan por una sola razón. Como cualquier otro pueblo, tienen varias. Algunos parten con una ilusión geográfica, otros por cansancio y su medió actual, y la mayoría para no fre-

gar platos, y quitarse—¡al fin!—los calcetines de lana y el chaleco de punto con su cremallera vertical que tantas horas de autobús y de dale que dale le costaban a la señora Jones.

Pero las estadísticas sirven para todo: para exaltar y vilipendiar, por ejemplo, con las mismas cifras.

España vende mucho turismo, pero compra poco. Y esto, fin de cuentas, desequilibra la balanza turistica, lo que es casi un ultraje a la interdépendencia de los pueblos. España es el país que menos viajeros envía al exterior en relación con los que recibe. Luego vienen Italia y Francia. Parece que la ilusión de muchos británicos de descubrir de verdad Torremolinos—y no en folletos— debe ser retribuida con el incontenible deseo de las gentes de Torremolinos de dedicar dos semanas al estudio de los temporales que barren las costas de Gran Bretaña.

Nuestro turismo puede ser. calificado ya de "exportación invisible". Esto es malo y puede suscitar recelos.

Las únicas "exportaciones invisibles" que les gustan a los ingleses son las suyas—trenes y seguros, por ejemplo—, acerca de las cuales ellos airean muy poco estas cifras.—J. MIQUELARENA.

 

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