Autor: Fontana, José María . 
   La locura antiespañola del socialismo     
 
 El Alcázar.    23/12/1977.  Página: 2. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

LA LOCURA ANTIESPAÑOLA DEL SOCIALISMO

A quiz de las elecciones del 15 de junio hicimos observar como los llamados partidos autonomistas

clásicos, más o menos separatistas, fueron derrotados en los comicios y superados mayoritariamente por

los socialistas: Esto ocurrió en Galicia, Vasconia, Cataluña, Levante y Andalucia. Lo inaudito es que el

socialismo, aprovechando la disparatada apertura autonómica del Gobierno y al amparo del difuso

sentimiento anticentralista y de la tradición cantonal o invertebrada del país, recogió la antorcha caída del

autonomismo y, siguiendo y superando las certeras consignas del «agitprop» comunista, ya ensayadas con

éxito en Italia, se lanzara, abierta y desaforadamente, por la vía antiespañola, pretendiendo desestabilizar

la posibilidad de una democracia viable y vivible: como paso previo a la instauración del totalitarismo

socialista. La estrategia antiespañola del socialismo renovado es absolutamente contraria a la tradición de

sus mayores, desde Pablo Iglesias al doctor Negrín, pasando por Largo, Prieto y Besteiro, que alardearon

siempre de españolidad, siguiendo la huella de Jaures y de los socialistas alemanes e italianos. Y que

muchas veces lo demostraron, en especial al discutirse las autonomías en el Parlamento de la II

República, constituyéndose en defensores de la unidad de España. ¡Si Indalecio Prieto levantara la

cabeza...! Las masas marxistes, primero en Vasconia y Cataluña, y ahora en Galicia y en Andalucia, se

han lanzado contra España y contra su Bandera, uniendo su radical leninismo estalinista y guareciéndole

bajo los postulados autonomistas. Tal posición tiene su lógica, paranoide, pero lógica al fin: España, su

historia, su bandera y sus instituciones, son —para ellos— simples manifestaciones de la tradicional

oligarquía opresora y, por tanto, es lícito y justo hacer tabla rasa con todo el pasado, desde Don Pelayo

para acá. El radicalismo doctrinal y dogmático del socialismo español, no tiene parigual en el mundo —¡a

ver si os enteráis, señores embajadores!—, y sólo cabe rastrearlo en ciertos estratos y fases de la URRS.

El más fiel e incondicional partido comunista en España siempre fue, yes, eI PSOE : lo siento por

Santiago que, a veces, resulta más divertido y agudo, pero no tiene apenas papel en el drama. El

socialismo marxista español no es una opción democrática, como no lo fue el de Fidel y el de Allende.

Sería penoso y terrible que las instituciones cayeran en la trampa ensoñadora de su democraticidad. Los

social marxistas españoles no son como Palme o como Soares o como Brant. Si se les deja clavar la garra

en el Poder (y esto ya ha ocurrido en Cataluña) no lo soltarán jamás por las buenas. Ellos están en línea

geopsíquica con Bumedián o El Gadafi, riéndose abiertamente de los domesticados Laboristas británicos,

porque los cuadros socialistas españoles son profundamente marxistas y leninistas. Las discrepancias

entre PSOE y PC son tan sólo una hábil comedia para engañar a los burgueses, memos de baba; y cuanto

más, rencillas entre lobos por la pitanza del Poder. La lealtad del socialismo al marxismo leninismo es

compatible y lógica con la indigencia intelectual en la elaboración doctrinal. La capacidad de infiltración

del socialismo es infinitamente mayor, porque a muchos tontorrones todavía les produce cierto sonrojo la

palabra «comunismo», y, en cambio, marcha alegremente hacia él, bajo la etiqueta tranquilizante del

socialismo. El éxito de la campaña autonomista del PSOE está a la vista, así como su enorme fuerza

subversiva y disolvente. Porque además ha conseguido que actúen como comparsas todos los

parlamentarios de UCD e, incluso, los de Alianza Popular. ¡Qué triste papel de «compañaeros de viaje»

los Clavero. Giménez Blanco, Meilan, Pérez Puga, Armesto, Sentís, López Rodó, etcétera! Si Felipe en

USA ha tenido que engañar, en Moscú podrá desplegar sus poderes y pasar la factura con pleno derecho.

Porque ellos no son aprendices de brujos, torpes o inhábiles. Son brujos experimentados y eficaces que

saben a donde van: quieren la destrucción total y la voladura de todo cuanto España fue y es; quieren

hacer imposible la democracia. ¿Qué más pueden desear en Moscú para coger a la OTAN por la espalda?

El socialismo ha encontrado el formidable instrumento de los nacionalismos locales y antiespañoles, con

la nefasta complicidad del Gobierno y de su partido mayoritario. Los regionalismos rompen el frente de

posible resistencia ai marxismo y, por ello, es fácil deducir que la situación y el riesgo para el Occidente

son infinitamente más graves y azarosos en España que, incluso, en el agónico Portugal, libre, al menos,

de la traición interna de los autonomismos Ellos han elegido campo a favor del viento y del sol. Aquí, con

las autonomías, se juega el porvenir del país y del régimen. Al tiempo...

José María FONTANA

ELALCÁZAR

 

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