Más de 250.000 personas en la Plaza de Oriente  :   
 En conmemoración del 20 de noviembre. 
 El Alcázar.    21/11/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 27. 

MAS DE 250.000 PERSONAS EN LA PLAZA DE ORIENTE

EN CONMEMORACIÓN DEL 20 DE NOVIEMBRE EN MADRID

Se pidió la dimisión del Gobierno, la disolución de las Cámaras legislativas y la urgente formación de un

Gobierno de unidad nacional El sábado y el domingo, numerosos actos en toda España en memoria de

Franco y de José Antonio

MADRID. (PUEBLO y agencias.)—Según datos de la agencia Cifra, unas 250.000 personas

(exactamente la mitad de las que los organizadores preveían) se dieron cita ayer en la madrileña plaza de

Oriente y sus aledaños para homenajear al general Franco con motivo del segundo aniversario de su

muerte, asi como en el también aniversario de la muerte de José Antonio. El número de asistentes, según

fuentes de Fuerza Nueva, llegó al millón y medio, mientras que la Policía Municipal cifró la cantidad en

unas 300.000. Según datos facilitados a Cifra por el Ayuntamiento madrileño, la plaza de Oriente tiene

45.000 metros cuadrados. Teniendo en cuenta una media de cuatro personas por metro cuadrado, salen

180.000 personas, a las que hay que sumar las acumuladas en las calles adyacentes. Lo que permite

suponer un máximo de 250.000 personas. La concentración, convocada por grupos derechistas (Fuerza

Nueva, Falange Española de las JONS, Confederación Nacional de Combatientes, Asociación de Jóvenes

Tradicionalistas y el sector de Unión Nacional Española separado tte Alianza Popular que preside el señor

Zamanillo), transcurrió sin mayores incidentes, y duró exactamente una hora. Es de destacar la no

adhesión a este acto de Alianza Popular, quien, como se sabe, había hecho público un comunicado días

antes, en el que informaba de su postura, aunque dejaba en libertad a sus afiliados para asistir o no.

A continuación damos cuenta del transcurso del acto, respetando en su integridad la versión de la agencia

Cifra: de media mañana, grupos numerosos recorrieron las calles de Madrid, portando banderas

nacionales, y se congregaron en torno a. la tribuna de oradores. Participaron en el acto delegaciones de

Francia, Italia, Portugal y Chile, con sus banderas nacionales, Asi-mismo, se podían observar enseñas de

Fuerza Nueva, Fa1ange, Tradicionalistas, Acción Nacional, Orden Nuevo OJE y españolas con

el emblema del Sagrado Corazón de Jesús. Entre las numerosas pancartas, se podía leer: «Ni frente rojo ni

reacción, frente nacional de la juventud», «El Ferrol del Caudillo, con Blas Piñar»; «Y si somos los

fascistas, bueno, ¿y qué?», y otras. En la tribuna presidencial Re encontraban, entre otras personalidades,

José Antonio Girón de Velasco, Blas Piñar, el teniente general Iniesta, Utrera Molina, Gutiérrez Cano,

García Carrés, Jesús Suevos y Ezequiel Puig Maestro Amado, así como la duquesa de Franco y su

marido, el marqués de Villaverde. La tribuna estaba presidida por una gran pancarta con el texto

siguiente: «Francisco Franco, presente; José Antonio, presente»El acto se inició con el himno nacional y

una grabación de las palabras de Franco durante la manifestación de diciembre de 1970, en el mismo

marco. Después, los altavoces reprodujeron la oración de los caídos de Sánchez Maza y se rezó un

padrenuestro por los caídos.

• GRITOS DE «GOBIERNO., DIMISIÓN»

Intervino en primer lugar el delegado de Fuerza Nueva en Madrid, Javier Alba, quien denominó a la plaza

de Oriente «plaza del Caudillo». En su alocución pidió el cese inmediato del Gobierno —careado por

gritos de «Gobierno, dimisión»—; la disolución, por real decreto, de las actuales Cámaras legislativas, a

las que acusó de ilegitimidad y 3a formación urgente de un Gobierno de unidad nacional en él que figuren

hombres honestos, «de clara, transparente e irreprochable-conducta». A continuación, habló el presidente

de la Confederación Nacional de Combatientes, José Antonio Girón, que fue presentado como «el

ministro de Franco». Girón recordó a Raimundo Fernández-Cuesta «y a los compañeros que hoy están en

Alicante>. Manifestó que la concentración era un acto de afirmación nacional y de gratitud y respeto a las

figuras de José Antonio y Francisco Franco. Tras afirmar que «España es una realidad histórica que no

puede, ser fraccionada», Girón se refirió a la situación política actual «La ruina económica y la política de

inestabilidad —dijo— es lo que se les ofrece a tas españoles a cambio de contemplar más banderas rojas

y menos nacionales.» Después cié criticar duramente ad Gobierno, dijo Girón que España siempre se ha

salvado gracias a la unidad de las fuerzas nacionales. Abogó por la formación de «un bloque sólido que

reconstruya la unidad y fortaleza de la patria». Seguidamente, el presidente de Fuerza Nueva, Blas Pinar,

comenzó eu discurso agradeciendo la presencia de las delegaciones extranjeras y se refirió en numerosas

ocasiones al significado de la plaza cié Oriente. «Las paredes —dijo— todavía rezuman el aplauso

unánime de las multitudes. Esta es la plaza mayor del patriotismo, dignidad y decoro nacionales.»

Recordó después los cuarenta años pasados que —afirmó— habían conseguido, cíe la mano de Franco,

una patria más justa, más respetada y más rica. En la mayor parte de su alocución se refirió a Francisco

Franco, «soldado y estadista, que remozó una España miserable, pobre y triste, explotada por los que se

llevaron el oro a Rusia», Más adelante, comentó que el acto se convertía en un desagravio, frente a

aquellos que escupen la memoria de Franco y ahora se toman la revancha y contra aquellos que, pudiendo

impedirlo, se lo consienten, asi como ante «tantos desertores que hoy se esconden como perros ajo la

cama». «Hay que devolver a los trabajadores de España —dijo luego— las conquistas de la revolución

nacional sindicalista, de José Antonio y la Falange. Vamos a organizamos de verdad y en serio para

levantar las banderas gloriosas de siempre, las banderas de la paz, la religión y el progreso.» Esta frase

fue coreada por los asistentes con gritos de «Dios, Patria, Justicia». Sin embargo, los miembros de la

Asociación de Jóvenes Tradicionalistas, gritaban -Dios, Patria, Fuero, Rey.» Ai finalizar la intervención

de Blas Piñar, José Antonio Girón pronunció vivas a Fraileo y José Antonio y gritó tres veces «¡Arriba

España!», contestado por los asistentes. La duquesa de Franco, después, dijo: «Quiero daros las gracias a

todos por vuestra asistencia y por vuestro esfuerzo. ¡Arriba España!». El acto concluyó con el himno de

La Legión, el de la Infantería, el Oriamendi y el Cara al Sol, que fueron cantados brazo en alto por ios

asistentes. Después del acto, se observaron algunos grupos que se manifestaron por las calles cercanas y

en la Puerta del Sol, ante la Dirección General de Seguridad, donde cantaron el Cara al Sol, brazo en alto.

En la organización interna del acto participaron alrededor de 26.000 personas distribuidas de la siguiente

manera: 7.000 para ei servicio de seguridad, 18.000 para el servicio de orden, y 112 médicos y 560

enfermeras, con un hospital fijo y varias ambulancias.

• OTROS ACTOS

Si bien éste era el que acaparaba la mayor atención, lo cierto es que ya desde el sábado se registraron

en Madrid y otras localidades españolas, asi como en las Capitanías Generales, otros actos de adhesión a

Franco y José Antonio. Así, con asistencia de la viuda del anterior jefe de Estado, doña Carmen Polo, se

celebró, en la basílica del Valle de los Caídos, un funeral por el alma de Franco y de todos los caídos, que

tuvo carácter íntimo. A él asistieron unas treinta personas que sirvieron las casas del general, entre las que

cabe señalar a Fuertes de Villavicencio, el almirante González Aller y el teniente general Castañón de

Mena. También estuvieron presentes un centenar y medio de personas en representación de los grupos y

entidades fieles al 13 de julio. Por otra parte, y mientras en Barcelona, Albacete, Sevilla, Málaga, Toledo

y otras localidades se llevaban a cabo ceremonias religiosas con las mismas intenciones, unas doscientas

personas, sesenta de las cuales, aproximadamente, iban a pie, iniciaban una marcha desde el Arco de

Triunfo de Madrid hasta el Valle de los Caídos hasta depositar las cinco rosas simbólicas en las tumbas de

Franco y José Antonio y poder estar presentes, al mismo tiempo, en los actos de ayer domingo. También,

tras la concentración en la plaza de Oriente, el Valle de los Caídos fue escenario de otra misa en memoria

de Franco (ya por la mañana, a las diez, se había celebrado otra). Según datos de ía agencia Cifra, a ésta

asistieron unas veinte mil personas, presidiendo la ceremonia la señora de Meirás, la duquesa de Franco,

el marqués de Villaverde, los duques de Cádiz y otros familiares directos del general Franco, así como

Blas Pinar, ex ministros del anterior régimen y otras personalidades. Ofició la ceremonia el obispo de

Cuenca, monseñor Guerra Campos, quien pronunció una homilía en la que resaltó las virtudes de Franco

y su labor en pro de España y de la Iglesia. Al finalizar esta ceremonia, y al salir de la basílica los

asistentes, se lanzaron nuevos gritos contra el Gobierno y su presidente.

* LOS REYES: MISA EN PRIVADO

Sus Majestades los Reyes de España asistieron ayer por la mañana a una misa por el alma del anterior

Jefe de Estado, Francisco Franco. La misa fue celebrada en la capilla del palacio de la Zarzuela y en ella

participaron, junto) a los Reyes de España, el Príncipe de Asturias, la infanta doña Cristina y todos los

miembros de la Casa de Su Majestad el Rey, según informa Cifra.

• ATENTADO CONTRA UNA ESTATUA DE FRANCO

A la una y media de la madrugada de ayer un grupo de seis o siete jóvenes derribaron la estatua ecuestre

del general Franco, que se encuentra en la entrada principal del Instituto de Enseñanza Media Ramiro de

Maeztu, en la calle de Serrano, de Madrid. Los individuos, de unos dieciocho a veinte años, según

descripción del conserje de noche del Instituto, testigo presencial del hecho, penetraron a pie en la

plazoleta donde se encuentra la estatua de hierro y, tras atarla con cuerdas, tiraron de ella hasta que cayó

«1 suelo. El monumento, que había sido objeto en otras ocasiones, de diversos atentados, no ha sufrido

ningún desperfecto, excepto algunas hendiduras en el lomo del caballo. Por la mañana, varios miembros

del Parque de Bomberos procedieron a colocarla de nuevo en su sitio.

 

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