Autor: C. V. De la R.. 
   democracia es lo mejor     
 
 El Alcázar.    20/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 15. 

DEMOCRACIA ES LO MEJOR

HACE muchos años, allá por el 1521, moría ejecutado un bravo segoviano, que hastiado

del favoritismo progermánico de la Corte del César Carlos, se alzó contra el Emperador en

defensa de los intereses de su patria: España. Aquel legendario español se llamaba Juan

Bravo. Bravo de apellido, y no menos bravo de corazón y reaños. En el juicio que se le

instruyó, tras la derrota de los Comuneros en. Villalar, él y sus dos compañeros de Alzamiento,

Padilla y Maldonado, fueron condenados a muerte. Juan Bravo, que no tenía miedo a nadie,

porque jamás había sentido flaquear su ánimo, se dirigió a uno de los personajillos que le

acusaban en el juicio y dijo... "¡mientes tú, y más aún quien te lo mandó decir!". Se me dirá por

cualquiera de esos tantos personajes ponderados que han florecido en España, mi patria

bendita, tras la luctuosa efemérides del 20 de noviembre de 1975 y de todo lo que ha seguido

después, que ya han pasado los tiempos de las bravuras y de los ríñones... que ya ha sido

llegada la hora de la concordia... de la comprensión... de la convivencia. Que no podíamos

seguir, en manera alguna como estábamos, disfrutando de veraneos, economía estabilizada,

de orden en las calles, y flamear sólo de banderas nacionales. Este es el lenguaje que

mantienen todos los líderes de la libertad, de los campeones de la defensa del diálogo. ¿Cómo

vamos a pretender seguir viviendo en 1521, 1951 ó 1971? Eso ya ha pasado definitivamente,

dicen; ahora es preciso evolucionar, ponerse al día, evitar el mantenimiento de tensiones

emocionales. La Ikurriña, las cuatro barras —esperemos también que la blanquiverde de

Andalucía— son izadas en edificios oficiales y se glorifica y resucita la Generalidad. Y todo ello,

porque... ¡nos estamos realizando! Realizarse, como la educación sexual mal llevada, produce

tremendos traumas. La realización política, igualmente sin traumas, nos lleva, nos ha llevado

ya, a este paraíso actual que disfrutamos. Los años 40 de vida política, gobernados por el

temor, nos han traído este Edén de la ruina económica de España, del canto al separatismo, de

los partidos y partidillos, de la huelgas políticas, de los atentados en la calle, de los secuestros,

seguidos de asesinatos, etc., etc., etc... Por eso, porque vivimos en pleno Edén, en un

verdadero paraíso, porque no debemos temer a nada ni a nadie, a mí me ha parecido muy bien

que el presidente del Gobierno adopte medidas excepcionales, conducentes a su propia

seguridad. No hay que sacarles punta a ellas. En tiempos de aquel hombre de confianza del

director, que se llamó Luis Carrero, sí hubieran sido criticables; ahora no, porque ya estamos

viendo que los enemigos de la Democracia no se paran en barras. Noy hay que olvidar lo que

pretenden todas estas fiestas amnistiadas o "extrañadas". ¿Desde cuándo no teníamos en

España paz ni disfrutábannos de libertad? En 40 años de gobierno no se había hecho nada de

nada, según nos decía ese "forofo" del PSOE, Sr. Gómez Bosque en Televisión. El por lo visto,

estudió Medicina y fue catedrático de la Facultad de Valladolid, tan sólo gracias a que entonces

había injusticias sociales. ¿Que queríais Ikurriña? Pues ya la tenéis. ¡Todo menos fomentar

tensiones emocionales! ¡Que los honorables Tarradellas, Busquet y demás coro de

catalanistas, querían más libertades, pues ya las tenéis! ¡Que quieren hablar lenguas

vernáculas, que tantos años llevaban sin pronunciarlas! ¡Pues ya las tenéis! El catalán, el

euskera, el bable, el galaico... todas, todas las lenguas vernáculas las tendréis, así vuestra

presión arterial bajará y podréis vivir tranquilos. Pero eso sí, han de hablarse, escribirse y

cantarse, acompañadas de huelgas, tiros, secuestros, asesinatos y desórdenes. Cuando algún

asesino a sueldo, más exaltado de lo que recomienda la prudencia, la ponderación y la pacífica

convivencia, desee "balear" o "molotoflear", instruirles bien de que al disparar a quemarropa o

colocar bombas, no olviden proclamar a qué partido o ideología pertenecen. Inculcar bien, a los

"padres de la patria", ardientes defensores de la libertad, de que lleven puesto un pectoral o un

mandil, diciendo que ellos son diputados o senadores y que tienen derecho a participar en

algaradas y protestas contra las Fuerzas de Orden Público. El Gobierno bastante hace con

esos grupos subversivos, diciendo que no está dispuesto a pactar con ellos, y que si los

"extrañados" aparecen mezclándose con la masa contestataria que, si no se les detiene, es

para evitar episodios sangrientos. Bastante hace nuestro Gobierno con advertir que los

ciudadanos que pertenezcan al GRAPO o a cualquier otro grupo, serán juzgados severamente

con arreglo al Código. Lo malo es que esos grupos califiquen de inhumano a nuestro Gobierno,

ya que éste, recientemente, ha firmado su adhesión a la declaración de los Derechos

Humanos. En el nuevo orden social mundial, sólo existen derechos, y en manera alguna se

puede consentir que existan Deberes Humanos. Quen en la Unión Soviética se ejecuta a los

que están en desacuerdo con el comunismo, bien de forma violenta o bien a muerte lenta, eso

no nos importa a nosotros. Que el Democrático Gobierno de Su Graciosa Majestad Británica,

socialistilla él, esté desde hace años a tiro limpio en el condado de Belfast, tampoco nos

importa. Que el democrático gobierno de Francia confirme penas de muerte, tampoco nos

puede importar. Lo único que en verdad interesa y hemos de agradecerle con toda nuestra

alma al Presidente Suárez, es que se siga desmontando toda, absolutamente toda, la obra de

Franco. Que no quede nada, absolutamente nada, de lo que él edificó; que los signos del

franquismo queden borrados y bien borrados, para así entrar, como hechos entrado, plácida

mente, con evidente madurez, en el camino de la democracia, panacea de todos los regímenes

políticos, bienestar de todos los ciudadanos y gloria redentora de todos los pecados.

Nosotros, a lo nuestro; nada de producir tensiones emocionales. Que las Fuerzas de Orden

Público sufren asesinatos, insultos y vejaciones, pues lo lamentaremos, y... ¡nada más!

Nuestros políticos, tanto gobernantes, como las mayorías o minorías parlamentarias que lo

apoyan, ya hacen públicas sus lamentaciones y para evitarlo, están dispuestos a dialogar con

agresores, injuriantes y oposicionistas. Que en este desiderátum socio-político-económico que

estamos viviendo, hay que sacrificar a alguien, pues se le sacrifica, ¡nosotros, a lo nuestro! ¡A

democratizar se ha dicho! Ahora bien, siguiendo por este camino de rosas, a lo mejor algún día

pueden recordarle a todos estos personajes, a tantos ponderados, a tantos ecuánimes, a tantos

transigentes, como yo se lo recuerdo ahora, lo que Juan Bravo le dijo a sus acusadores:

¡Mientes tú, y más aún quien te lo mandó decir! Y a lo mejor también acompañan estas

palabras con otros adjetivos del más puro castellano, que los Doctores que cuidan de que no

suba nuestra tensión emocional, considerarán, a buen seguro, como peligrosas para nuestra

salud. Lo tranquilizante, lo bueno, si de gritar se trata, es decir:

¡LA DEMOCRACIA ES LO MEJOR!

C.V.G. de la R.

20 — SEPTIEMBRE — 1977

 

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