Autor: García Serrano, Rafael. 
   El ministro será convocado     
 
 El Alcázar.    21/09/1977.  Páginas: 1. Párrafos: 5. 

EL SEÑOR MINISTRO SERA CONVOCADO

MARTES, 20 DE SEPTIEMBRE Txiki Benegas, del PSOE de Euzkadi —clasificación que no

dice nada en favor de la unidad de España, y es lógico, porque el PSOE, como todo partido

marxista, está a lo que manden sus zares— ha declarado a "Hierro" que las negociaciones

baskas no van a ser como las katalanas de Tarradellas: "Nosotros seremos quienes citemos al

ministro de las Regiones para negociar". Es decir, que los baskos lo convocarán, como los

emperadores romanos convocaban a los jefes bárbaros y Clemenceau a los vencidos

alemanes. Tengo idea de que el ministro de las Regiones es andaluz y supongo que habrá sido

nominado para tan extravagante cartera por aquello de la simpatía, de la gracia y del trato, que

caracteriza a los andaluces en general y que expresó muy bien Pemán en una de sus

composiciones poéticas: "Gesto y elegancia de una raza vieja/ que gasta diez duros en vino y

almejas/ vendiendo una cosa que no vale tres." Me entra la duda de si el fragmento citado es

de Pemán, pero en todo caso merecería serlo. En esta enorme feria de ganado que es España

se trapicheará con la unidad como los "calés" con los borricos. Los gastos del ministro de las

Regiones van a subir mucho en comparación con aquellos de la Feria de Abril en Jerez, pero lo

que va en el trato es algo que vale más que los tres duritos de la venta comentada por el gran

versolari gaditano. Algo por lo que —sin ir más lejos— la gente moría cantando. Nos

gastaremos diez duros en vino y almejas vendiendo España a cachos. No hay que

equivocarse. Los racistas baskos parten de posiciones muy fuertes y además hay que

reconocerles una gran capacidad de adaptación. Están, pues, en condiciones de jugar con su

fuerza, que no es mayoritaria, pero que por minoritaria y audaz lleva la ventaja en cualquier

negociación con algo tan gaseoso, en este momento, como el Estado y el Gobierno de España.

Los racistas baskos juegan con todo para salir adelante con la suya, les da lo mismo el naipe

limpio que el marcado, la baraja francesa o la española, la derecha o la izquierda. A costa de

extenderme más de lo que pensaba, me permitiré transcribir aquí ciertas consideraciones que

figuran en un libro que escribo a ratos perdidos recogiendo desordenadamente algunas

experiencias e impresiones de una vida de periodista. "A tanta distancia de aquello (Alzamiento

del 18 de Julio) y salvando honestas y nobles reacciones personales, y yo soy testigo de

primera mano de algunas, dos de ellas realmente conmovedoras, bien pudiera decirse que el

nacionalismo basko se escindió en dos grandes grupos. El que se escalonó decididamente

junto al gobierno del Frente Popular, por la razón que fuese, y el que se incorporó al

Alzamiento, por la razón que fuera. Lo que sí es objetivo señalar es que el bando primero

floreció esplendorosamente en Vizcaya y Guipúzcoa, y el segundo en Navarra y Álava. Es

decir, que junto a sus motivaciones políticas, sentimentales, raciales, religiosas o económicas,

hubo un argumento poderoso que impulsó su alineación: el geográfico. En Navarra y Álava

triunfó el Alzamiento; en Gipúzcoa y Vizcaya, fracasó. En ambos casos los nacionalistas

baskos se adaptaron a la realidad y en ninguno la provocaron. ¿Qué hubiera ocurrido si los

coroneles Carrasco, en San Sebastián, y Piñerúa, en Bilbao, en lugar de ponerse a las órdenes

del gobierno de Madrid, se colocan a las del general Mola? Pues es posible que a Aguirre,

Monzón, Leizaola e Irujo, pongo por ejemplo, les hubiéramos podido admirar en Burgos y

Salamanca con la boina roja en la cabeza y quién sabe si de consejeros nacionales, y lo mismo

que Irujo —un navarro de Estella a quien no conozco, pero cuya honradez he oído elogiar a

bien antiguos y probados falangistas y carlistas de mi tierra— fue ministro de Justicia con los

rojos, acaso lo hubiera sido con los nacionales, o al menos subsecretario con el conde de

Rodezno. Después, también con e! conde cazador, escéptico, liberal y despreocupado, hubiese

ido a Estorial, certificando de este modo que el pleito que ensangrentó nuestro siglo XIX, no fue

ideológico, sino personal, consecuencia inmediata de la disputa de una familia extranjera y mal

avenida..." Dejo ahí el párrafo porque no quiero que me recojan eI libro incluso antes de

acabado. El nacionalismo basko, quiero decir, pactará con la UCD, con el PCE, con Moscú, con

Inglaterra, con el Vaticano, con China, con los cuáqueros, con la CÍA, con la Compañía de

Wagons Lits y de las Grandes Empresas Europeas, o con todos ellos al corro de la patata, con

tal de conseguir a plazo corto o medio la independencia de Euzkadi. Y mucho me temo que lo

consigan en el plazo corto.

Rafael GARCÍA SERRANO

— SEPTIEMBRE - 1977

 

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