Autor: Medina Cruz, Ismael. 
   España se hunde, pero...     
 
 El Alcázar.    30/09/1977.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 13. 

ESPAÑA SE HUNDE, PERO...

QUINIENTOS dieciséis mil millones de pésetas se han perdido en la Bolsa española entre el 1

de enero y el 10 de septiembre de 1977. ¿Y qué ha hecho el señor Suárez? Restablecer

autoritariamente la Generalidad republicana, a cambio de unos pocos y efímeros votos de

sostenimiento en la Cámara de Diputados. Entre seis mil y diez mil empresas pequeñas y

medias quebrarán antes de que termine el año, además de los muchos cientos de ellas que ya

han que-, dado en el camino. ¿Y qué hace Suárez? Restablecer autoritariamente la

Generalidad republicana, a cambio de unos pocos y efímeros votos de sostenimiento en la

Cámara de Diputados. Las más grandes empresas públicas están al borde de la quiebra y no

precisamente por defectos internos de gestión, sino como consecuencia de los efectos legales

de una lamentable política económica del Gobierno. ¿Y qué hace el señor Suárez? Restablecer

autoritariamente la Generalidad republicana, a cambio de unos pocos y efímeros votos de

sostenimiento en la Cámara de Diputados. Los astilleros punteros y, en general la espléndida

industria naval que nos enorgullecía y se situaba en cabeza del palmares mundial, corren el

riesgo, acaso ya irreversible, de cerrar durante el otoño y el invierno. ¿Y qué hace el señor

Suárez? Restablecer la Generalidad republicana, a cambio de unos pocos y efímeros votos de

sostenimiento en la Cámara de Diputados. Un buen número de las empresas de cabecera de la

industria española y de los servicios están en suspensión de pagos, pueden declararla y casi

con toda certeza bastantes de ellas habrán de echar el cierre. ¿Y qué hace el señor Suárez?

Restablecer autoritariamente la Generalidad republicana, a cambio de unos pocos y efímeros

votos de sostenimiento en la Cámara de Diputados. Miles y miles de empresas dejan de pagar

las cuotas de la Seguridad Social, la cual se hunde en una situación de liquidez cada día más

agobiante. ¿Y qué hace el señor Suárez? Restablecer autoritariamente la Generalidad

republicana, a cambio de unos pocos y efímeros votos de sostenimiento en la Cámara de

Diputados. La deuda exterior de España roza ya los dieciseis mil millones de dólares y muy

pronto será difícil que podamos pagar los intereses. ¿Y qué hace el señor Suárez? Restablecer

autoritariamente la Generalidad republicana, a cambio de unos pocos y efímeros votos de

sostenimiento en la Cámara de Diputados. Los agricultores españoles contemplan cómo se

envilecen aún más profundamente sus precarias economías y el sector se hunde en la miseria.

¿Y qué hace el señor Suárez? Restablecer autoritariamente la Generalidad republicana, a

cambio de unos pocos y efímeros votos de sostenimiento en la Cámara de Diputados.

El coste de la vida amenaza con desbordar a final de año la tasa terrible del 35 por 100,

destruyendo la capacidad adquisitiva de los españoles. ¿Y qué hace el señor Suárez?

Restablecer autoritariamente la Generalidad republicana, a cambio de unos pocos y efímeros

votos de sostenimiento en la Cámara de Diputados. Hace tiempo que las cifras reales de paro

superaron el millón. Las previsiones más optimistas preveen casi dos millones para final de

año, que al ritmo de hundimiento que llevamos pueden ser bastantes más. ¿Y qué hace el

señor Suárez? Restablecer autoritariamente la Generalidad republicana, a cambio de unos

pocos y efímeros votos de sostenimiento en la Cámara de Diputados. Los oficiales mueren de

tiros en la nuca, los miembros de las Fuerzas de Orden Público caen asesinados, la

criminalidad crece opresivamente, la inseguridad personal alcanza cotas insoportables, los

piquetes imponen su ley en todas partes sin que nadie les cierre el paso, la ocupación de

edificios públicos está a la orden del día, las amenazas del revanchismo marxista son ya

intolerables en muchos pueblos de España. ¿Y qué hace el señor Suárez? Restablecer

autoritariamente la Generalidad republicana, a cambio de unos pocos y efímeros votos de

sostenimiento en la Cámara de Diputados. Me niego a seguir. El estómago de un pueblo entero

defraudado e iracundo se me viene a la boca, agrio y arrojadizo. España, amigos, puede morir

de hambre, de dolor, de miseria y de envilecimiento. ¿Pero qué importa todo ello si el señor

Suárez logra permanecer en la Moncloa, merced al trueque de la Generalidad republicana por

unos pocos y efímeros votos? Iba a cerrar esta crónica amarga y desmoralizada cuando me ha

llamado desde muy lejos un viejo y escéptico amigo. A su ruego incorporo esta frase que me ha

traducido de un número reciente de "París Match": "¿Son virtuosos los hombres políticos? Es

como preguntar si es virgen el ama de una casa de prostitución con veinte años a su frente".

Ismael MEDINA

 

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