Anoche falleció en Madrid el Teniente General Don Carlos Asensio Cabanillas  :   
 Fue ministro del Ejército, jefe de la Casa Militar del Generalísimo y consejero del Reino y de Estado. 
 ABC.    28/04/1970.  Página: 43. Páginas: 1. Párrafos: 9. 

A B C. MARTES 28 DE ABRIL DE 1970. EDICIÓN DE

ANOCHE FALLECIÓ EN MADRID EL TENIENTE GENERAL DON CARLOS ASENSIO

CABANILLAS

Que ministra del Ejército, jefe de la Casa Militar del Generalísimo y consejero

del Reino y de Estado

Anoche, a las doce, taras una larga y penosa enfermedad, llevada con singular

entereza, ha fallecido en su domicilio de Madrid, Blasco de Garay, 74, el

teniente general don Carlos Asensio Cabanillas.

En el momento del doloroso desenlace se encontraba rodeado de su director

espiritual, padre Manuel Carceller, y sus hijos, Carlos, Federico, María del

Carmen, Manuel y María Gloria, asi como de sus hijos políticos, doña María de

los Angeles Goicoechea, doña María de los Dolores Ferrán, don Darío Serrano,

doña Blanca Esteher Izco y don José María Abbad Bordiú, así como, de su hermana

Enriqueta.

Nada más conocerse la noticia diversas personalidades acudieron a la casa

mortuoria, donde la familia recibe a su vez numerosas muestras de condolencia.

La conducción del cadáver al cementerio 1e la Almudena, donde recibirá

sepultura, se realizará esta tarde, a las cinco y cuarenta y cinco, desde Blasco

de Garay. 74.

La muerte acaba de llevarse a un gran caballero y a un heroico soldado. Nacido

en Madrid en 1896, don Carlos Asensio Cabanillas sintió desde niño la llamada de

la carrera de las Armas. Con sólo quince años de edad, en 1911, ingresaba en la

Academia e Infantería y tres años inás tarde, con las estrellas de oficial

recién estrenadas, embar-:aba para África, donde había de permanecer siete años.

Fue una etapa dura y heroica que puso a prueba el temple abnegado, el carácter

sencillo y decidido del joven oficial en innumerables hechos de armas. Dos ve-

:es herido en combate y los sucesivos ascensos, que lo elevaron a comandante en

plena iuventud, son hechos lúe subrayan la brillantes de su hoja militar en

aquellos años iniciales que fueron só-´o el comienso de mía carrera de

inmarcesibles servicios a la Patria.

En 1930 ingresó en la Escuela Superior de Guerra, de la que salió, cinco años

más tarde, con el diploma de Estado Mayor y el ascenso, for antigüedad, a

teniente coronel.

África le esperaba de nuevo, y en los primaros meses de 1936 llegaba-a Tetuán,

donde se le confió el mando del Grupo de Regulares que guarnecía la Alcazaba.

Asensio Cabanillas se incorporó decididamente al Alzamiento y cumpliendo con

entereza y dominio las órdenes del coronel Sáens de Buruaga consiguió en pocas

horas que Tetuán fuera la segunda española ganada para el Movimiento Nacional.

El teniente coronel Asensio, al frente de sus regulares, pasó a la Península, y

a las órdenes del general Várela participó activamente en la toma de Badajoz, de

Talavera de la Reina y de Toledo, avanzando hasta´, las Puertas mismas de

Madrid, después de vivir las jornadas emocionantes de la liberación del Alcázar

toledano. En noviembre de 1936 recibió la orden de avanzar sobre Madrid y

rebasar el Manzanares hasta alcanzar la Ciudad Universitaria. La resistencia era

terrible y enconada, pero los regulares y los legionarios del teniente coronel

Asensio, siguiéndole con el. heroísmo -y el temerario arrojo que él mismo

demostraba en todas partes, lograron ejecutar la orden recibida; desde aquel día

la Ciudad Universitaria de Madrid no dejó de pertenecer ni un minuto al Ejército

nacional.

Cumplida aquella misión heroica, otros frentes conocieron la presencia decidida,

el paso heroico y resuelto del coronel Asensio Cabanillas: Brúñete, Teruel,

Falencia, Cataluña, la toma de Barcelona, la escalada del macizo del Monseny

hasta llegar a la frontera francesa fueron otros tantos jalones de su

infatigable entrega a la Patria. Ascendido a general de brigada combatió también

en el Ejército del Sur, donde tomó parte activa en la ruptura final de la línea

roja "Mano de hierro", en el frente cordobés. La Medalla Militar individual y la

colectiva, aparte los ascensos, dejan nueva constancia de su heroísmo.

La paz le lleva nuevamente a África como alto comisario de España en Marruecos.

Sus servicios desde nuevos puestos se suceden jefe del Alto Estado Mayor,

ministro del Ejército en 1942, capitán general de Baleares en 1945, teniente

general en 1947, director de la Escuela Superior del Ejército desde 1948 hasta

1955, jefe de la Casa Militar del Jefe del Estado, consejero de .Estado y del

Reino, procurador en Cortes y presidente de la Comisión Legislativa de Defensa

Nacional. En 1951 presidió la Misión ^extraordinaria que asistió en Río de

Janeiro a la toma de posesión del presidente de la República brasileña Getulio

Vargas. Al cesar en 1962 como jefe de la Casa Militar del Jefe del Estado, por

pasar a la situación B, se le concedió la Gran Crus del Mérito Militar. Cuatro

años más tarde pasó a la situación de reserva y se le otorgó la Gran Cruz de la

Orden Imperial del Yuao y las Elachas.

 

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