Autor: Río Sainz, José del . 
   El 18 de julio y los soliloquios de don Cándido     
 
 ABC.    17/07/1962.  Página: 31-32. Páginas: 2. Párrafos: 24. 

EL 18 DE JULIO Y LOS SOLILOQUIOS DE DON CANDIDO

"Don Cándido, como su homónimo el optimista de Voltaira. era en julio de 1936 n buen señor que

tenia por norma "no reer de lo que leía le decían más que aquello que deseaba". Evitaba asi las malas digestiones y. podía dormir a pierna suelta, juzgándose "en el mejor de ]os mundos", aunque bajo sus balcones se matase la gente, como en las guerras de religión de Francia ante el "chateau" bórdeles del señor De Montaigne que, por cierto, seguía, escribiendo sus "Ensayos" como si no pasase nada.

Nuestro don Cándido no creía en ninguna de las cosas desagradables que sucedían en España. Sostenía que "todo tiene remedio dentro de los cauces legales", aunque los ricos como él tuviesen que perder un poco. Para afianzarse en esos juicios sólo leía periódicos equidistantes de los dos extremismos, y que siempre daban, a juicio suyo, la nota "ponderada".

Como la daba el número de "Ahora" que don Cándido leía y comentaba mentalmente. En su primera página, grandes titulares concedían la primacía de la actualidad a un intento de atentado contra Eduardo VIII de Inglaterra.

A juzgar por lo que decía el periódico, que como todos los restantes de España estaba sometido a una censura que "se cargaba" toda noticia "tendenciosa"—incendios de iglesias, allanamiento de morada, choques a tiros de bandos rivales—, el orden estaba más asegurado que nunca. Lo decía la Dirección General de Seguridad en una nota en que se daba cuenta de que "continuaban realizándose registros domiciliarios, recogiéndose armas y precediéndose a la detención de significados fascistas". Uno de los registros, según se especificaba, llevóse a cabo en la calle de Modesto Lafuente, en casa de un oficial del Ejército con destino en el Ministerio de la Guerra. Encontráronse dos pistolas "Star", dos revolverás, una escopeta y abundante munición. El oficial fue detenido.

—¡ Eso prueba que las autoridades están vigilantes y que toda alteración del orden es imposible!—pensó don Cándido. Digan lo que quieran los "buscarruidos" y aguafiestas, de mi tertulia del "Aquario". los energúmenos de la "Cacharrería" del Ateneo, que están deseando que "venga la gorda", para hacer ellos la última baza, y llevarse el dinero del plato. ¡Se conoce que tienen poco que perder. Si fueran, como yo, propietario por rústica y urbana, serían más ecuánimes...!

El horizonte se presentaba tan desnejado, que la Casa Civil de la Presidencia de la República carecía compartir el optimismo -de don Cándido. En una nota suya de este mismo número de "Ahora" se desmentían los rumores que circulaban sobre si el jefe del Estado veranearía en San Sebastián. "Lo cierto es—afirmábase—que no se ha modificado el primitivo proyecto de que su excelencia pase el verano en "Villa Piquio". del Sardinero. El jefe del Estado saldrá, posiblemente, a fines de la semana próxima para Santander."

Por otra parte, se anunciaba la reanudación de las sesiones parlamentarias el martes 22. También pudo leer don Cándido que segun el director de Seguridad, Alonso Mallol. "Las diligencias sobre el asesinato de Calvo Sotelo habían entrado en una fase de mucho interés". Aunque se negó a facilitar detalles.

La actualidad madrileña la acapara aquel día la estancia en Madrid de los avigores filipones Calvo y Arnaiz, que han venirlo en vuelo desde su archipielago a España y en cuyo honor están celebrándose distintos actos. En el cine Chueca anúnciase en su obsequio una fiesta, en la que actuaran "La Argentinita" y su hermana Pilar.

Las carteleras de los demás teatros y cines Son también optimistas. En el Alcazar, "refrigerado" anuncias» una comedía cuyo título vale por to`do el programa: "Perfectamente deshonesta" interpretadá por la actríz argentina Paulina Singerman; y en la Comedia, "Los títeres de Salamanca", escandalazo de risa", según reza el cartel. Para no ser menos, en Eslava hay otro título prometedor: "¡Caray, qué nochecita!"

Con todo esto y con la amplia Información de la vuelta ciclista a Francia, que se está corriendo en estos días, don Cándido puede dormir tranquilo aquella noche.

Lo mismo en la siguiente, pese a que a media tarde los bulas de los dias anteriores se han espresad tanto que se hace en atmósfera irresponsable. Se cuenta en todas las tertulias que la sublevación de1 Ejército de África se ha preducido ya. En la "Cacharrería" del Atenso, por la que don Cándido pasa, se refiere can toda clase de pelos y señales, citándose como origen de las referencias a Indalecio Prieto. Los amigos de Largo Caballero estén enardedidos, como si fueran ellos los sublevados, pues dicen que los militares les están sirviendo la revolución marxista en bandeja, al darles osasión para "echarse´ a la calle".

Don Cándido se refugia en busca de calmantes en la lectura de su periódico, que había leído sólo a medias. Y lo que lee le levanta el ánimo. En el huecograbado de la cubierta víene un retrato de Eduardo VIII, que es la actualidad, sin duda, en aquellos momentos más interesante. Y en la primera página del texto, una información sobre el Consejo de Ministros celebrado en Palacio, que no transpira nada alarmante. "El Consejo se, redujo--dice el diario—a la acostumbrada exposición del jefe del Gobierno sobre la situación interior y la política internacional. El Gobierno acudirá el martes a las Cortes." Publica también, ocupando planas enteras, el texto taquigráfico de los discursos pronunciados en la Comisión permanente del Congreso con motivo del asesinato de Calvo Sótelo. Sin ningún comentario. ¡Es agua pasada!

La Prensa extremista de izquierda no se esfuerza en dar esa sensación, pues toda ella despide fuego como un volcán en erupción. Aunque la censura le impide también publicar las noticias desagradables, señala por medio da moldes machacados y de huecos en blanco dónde el censor metió su lápiz. Y en sueltos que la censura ha autorizado se ensaya ya la literatura de delaciones, que tanto desarrollo tendrá días después.

Así, el "Mundo Obrero" publica una sección titulada "Sin careta", en que se dice: "Vamos a descubrir la identidad hasta ahora inédita de dos fascistas, padre e hijo, y algunas de sus amenazas. Se llaman Palacios, y el padre vive en una casa de su propiedad en Barbieri, 14. Tiene otra casa en Juan .de Olías, número 17 y una finca de verano en La Adrada. Es asimismo propietario de un automóvil. Guarda armas en su casa y tiene licencia recién expedida por la Dirección General de Seguridad debido a la influencia y a la intervención de una mecanógrafa de aquel centro.

"Palacios hijo era, indudablemente, uno de los que dispararon desde un auto el día 3 por la noche, por lo cual no tendría nada de particular que el auto fuese el de su padre.

"Este (el padre) acude diariamente a Tetuán, a una de las calles afluyentes al Metro, de nueve a once, reuniéndose después con Celia, su amante; en Estrecho o Cuatro Caminos."

Como se ve, se trata de una delación perfecta, puesta a punto por los servicios policíaco-marxistas. Los sabuesos de "La Escuadrilla del Amanecer" no tendrán en las horas próximas que esforzarse mucho en rastrear la caza.

Don Cándido, claro es no ha leído esto, porque no lee esos periódicos, ni tampoco los de las derechas. A él "que no le metan en líos" ni "le cuenten cuentos de miedo". Con su periódico le basta y le sobra. En él sigue leyendo "que había visitado" al jefe del Gobierno el fiscal de la República, y por la tarde, el señor Prieto; que los aviadores ´Arnáiz y Calvo-fueron recibidos por Azaña en el Palacio Nacional, y que el acto organizado en honor de ellos, y que debía celebrarse el domingo 19 en el hotel Ritz, "se ha suspendido por dificultades de organización".

También se dice que en la sesión del Ayuntamiento el alcalde, dan Pedro Rico, pronunció unas palabras "para expresar el sentimiento de la Corporación por los sucesos ocurridos en Madrid en la anterior semana, los que condena, así como el estado de violencia que conduce a la realización de hechos execrables". Un concejal monárquico, el señor Cort, dice que se impone un pésame particular por el asesinato de Calvo Sotelo autor del Estatuto Municipal, de tanta importancia para el Ayuntamiento de Madrid. Pero su petición cae en el vacío, y se entra en el orden del día.

A todo esto sigue la huelga de la construcción, en la que se enfrentan los Sindicatos de la U. G. T. y de la C. N. T., que se cambian notas de recriminación y de amenaza. Y los conflictos de los distintos ramos que se van solucionando bajo el peso de la coacción revolucionaria son trompeteados por la Prensa marxista como derrotas de la burguesía y del fascismo. Así, "Mundo Obrero" titula el día 17 a toda plana: "Dos nuevas victorias del proletariado. A los setenta y dos días de huelga, los obreros de la calefacción y ascensores derrotan a la Patronal fascista."

Y así llega el bendito don Cándido al histórico domingo día 19, cuando ya más de media España está levantada contra la República. Y Queipo de Llano escupe plomo desde la radio de Sevilla contra "la revolución y sus cómplices". Guarido ya una lucha a muerte ensangrienta las, calles de Barcelona desde las primeras horas del día. Pues ese mismo domingo el periódico de don Cándido ocupa su primera plana de huecograbado con la fotografía de los aviadores filipinos en el Ayuntamiento de Toledo, donde se celebró una recepción en su honor.

En las páginas interiores viene la información que ya no es posible soslayar: "Algunas guarniciones se alzaron ayer en armas contra el régimen." "´Todas las organizaciones obreras se unen para oponerse al golpe de fuerza." "A las dos treinta de la madrugada se ha formado un Gobierno presidido por Martínez Barrios." "Al amanecer, se empezará una acción enérgica contra aquellos lugares en que existen focos rebeldes." "La guarnición de Málaga depone las armas y vitorea a la República." "El Consejo de Ministros se ha, reunido por la "tarde en el Ministerio de la Guerra." "Quedan licenciadas las tropas y cuadros de mando que se han colocado frente a la legalidad de la República, y disueltas las unidades del Ejército que han tomado parte en la insurrección." "Son destituidos de sus mandos los generales Franco, Queipo de Llano. Cabanellas (don Virgilio) y González de Lara."

—¡Pues sí, parece Que ha pasado algo!, reconoce, consternado, don Cándido, al que se le da esta información de golpe, sin habérsele hecho sospechar nada hasta entonces. Pero, como su homónimo el personaje de Voltaire está dispuesto a no creer más que lo que le gusta, y se agarra como un- náufrago a un madero a una noticia al parecer sin importancia, que va perdida entre las gacetillas de espectáculos.

Es.el anuncio de un concierto que la, Banda Municipal ejecutará la noche de este mismo domingo en los jardines del Retiro.

—Si la situación fuese muy grave, se contesta a sí mismo, no se pensaría, en conciertos públicos. Hay que creer, por lo tanto, lo que asegura Gobernación: "que en el plazo de unas horas la rebelión será aplastada y se restablecerá la normalidad".

Y sin pensarlo más, prepara su veraneo. Saldrá. el martes, el mismo día en que, según "Ahora", reanudarán las Cortes sus sesiones: y en vez de ir a la costa como otros años se quedará en San Rafael, al pie del Alto del León, que le parece un lugar apacible, en el que nunca ocurría ni ocurrirá nada.—José DEL RIO SAINZ.

 

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