Autor: Ferrando Badía, Juan. 
   Organización y funcionamiento de las Cortes     
 
 Madrid.    31/10/1969.  Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Organización y funcionamiento de las cortes.

Por Juan FERRANDO

La específica organización de las Cortes—como de cualquier otra Institución

legislativa proviene de su Reglamento. Y la Ley Constitutiva de las Cortes de 17

de julio de 1942, modificada por la Ley Orgánica del E s t a d o, de 10 de enero

de 1967, en su disposición adicional dice que "las Cortes de acuerdo con el

Gobierno, redactarán su reglamento"

La presencia del ejecutivo español en la organización Interna de las Cortes —

consecuente con la ideología encarnada por el Régimen—debe resultar lógica y de

hecho se hace patente y evidente.

Las Cortes—como cualquier otra institución legislativa — tiene: órganos

ordinarios como la Mesa a, las comisiones ordinarias; órganos extraordlnar I o s

como las comisiones especiales, y órganos burocráticos como los Secretarios.

Detrás de todos ellos se halla presente el Gobierno.

En artículos s u c eslvos analizaremos cada uno de estos órganos que integran

las C o r t e s españolas, su naturaleza y funciones, así como las posibles

reformas que se podrían Introducir en el actual Reglamento de las Cortes, sin

que perdamos de vista la lógica Interna del Régimen español. No todas las

reformas deseables serán factibles, a no ser que previamente se cambie la

naturaleza política de las Cortes. Y ello Implicaría otro sistema político. SI

consideramos las actuales Cortés, tan sólo admitirán aquellas determinadas

reformas de organización, que permita la lógica d e I Régimen. No debe olvidarse

esto sino se quiere confundir gigantes con molinos de viento.

LA MESA Y EL PRESIDENTE

La Mesa se compone de un Presidente, que será designado por el Jefe del Estado

entre los Procuradores en Cortes que figuren en una terna que le someterá el

Consejo d e I Reino.,, (art, 7.° de L. C.); de dos Vi c e p residentes, que

"serán elegidos en votación secreta por el Pleno de las C o r t e s, entre los

candidatos que figuren en propuestas s u s c ritas, al menos, por veinte

Procuradores", (art. 17 del Reglamento de C o r t e s); y de cuatro secretarlos:

serán elegidos los "cuatro Procuradores que hubieren obtenido mayor número de

votos" (art. 18 d e I Reglamento de Cortes).

La Presidencia de las Cortes es el cargo de mayor relieve en el marco de las

Cortes, y, por tanto, de la Mesa. Y ello no ya por las f u e r t e s

atribuciones que se conceden en orden a la organización y funcionamiento Interno

de las Cortes, sino, fundamentalmente, porque en el marco de otras Instituciones

fundaméntales del Estado español ha de desplegar tareas constitucionales de

primera magnitud.

El Presidente de las Cortes es también Presidente del Consejo del R e I n o y d

e I Consejo de Regencia, lo cual en momentos verdaderamente excepcionales lo

coloca por delante del Gobierno. En c u a nto Presidente del Consejo del Reino,

le compete convocarle y presidir sus reuniones: por ejemplo, aquellas en que

vaya a ser elegida la terna de nombres entre los que el Jefe d e I Estado escoja

para designar Presidente del Gobierno.

LAS COMISIONES

Normalmente las Cámaras -y también las Cortes españolas—no despliegan su

actividad en reuniones pienar las—tan sólo para el examen de determinadas leyes

que contengan materias especificas, según el artículo 10 de la Ley de Cortes—

sino y fundamentalmente, a través de comisiones.

En la Ley de Cortes españolas y en su Reglamento cabe distinguir tres tipos de

comisiones: la permanente, las c o m Islones legislativas y las especiales. Las

dos primeras no son temporales y tienen una competencia determinada sobre

materias específicas, según Imperativos del Reglamento de las Cortes. Las

comisiones especiales sí tienen un carácter temporal y su existencia depende de

que las cree el Presidente de las Cortes "a propuesta de la Comisión Permanente"

(artículo 19 del Reglamento). Casi todos jos ordenamientos constitucionales— y

especialmente los reglamentos parlamentarlos— albergan la preocupación de que

sea eficaz el trabajo parlamentarlo. Las comisiones son consideradas como

Instrumento Indis-pensable para la preparación del trabajo parlamentarlo, de s u

s discusiones. Suelen existir a este respecto dos tipos de comisiones:

temporales y permanentes. Estas últimas están especializadas en un determinado

sector de ía actividad de la Institución legislativa y se centran en el estudio

de las propuestas y proyectos de ley que afectan a la materia en que son

competentes.

Existe una Comisión Permanente y dieciocho comisiones legislativas. Es obvio que

el carácter más o menos autónomo e Independiente de las Cortes, dependerá de que

gocen de autonomía sus comisiones en la preparación del trabajo parlamentarlo. Y

para ello nada mejor que afirmar la necesidad de que el Gobierno se mantuviera

al margen en orden a la composición de las Comisiones.

La dinámica de las Cortes españolas gira en, torno a las Comisiones. Pues bien,

dice el artículo 25 del Reglamento de las Cortes que las Comisiones "estarán

formadas por los Procuradores que, a propuesta de la Comisión Permanente, y de

acuerdo con el Gobierno, nombre el Presidente de I a s Cortes, sin que pueda

exceder-de cincuenta ni bajar de veinticinco el número de los que componen cada

Comisión. En cada una de ellas estarán proporcionalmente representados, dentro

de lo posible, y atendidas de manera adecuada, las peticiones de los

Procuradores y la especialidad de cada Comisión, los diversos grupos que

Integran la Cámara.

Cada Procurador deberá ser adscrito a una Comisión, pero la Presidencia podrá

incluir en más de una a aquellos Procuradores cuyas circunstancias lo

aconsejen".

 

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