Monseñor Delicado, arzobispo de Valladolid. 
 ¿Suprimir o mejorar las procesiones?     
 
 ABC.    14/04/1976.  Página: 23. Páginas: 1. Párrafos: 4. 

Monseñor Delicado, Arzobispo de Valladolid

¿Suprimir o mejorar las procesiones?

Los días de Semana Santa vuelven a levantar en algunos ambientes la polémica en

tomo a las tradiciónales procesiones. ¿Hay que suprimirlas, reformarías»,

potenciarlas? Responde hoy el arzobispo de Valladolid, ciudad con larga

tradición en este campo:

—Dependerá de las circunstancias: si se hubiesen convertido en algún lugar en

mero reclamo turístico, expresión de un simple folklore sin ningún apoyo en la

fe y la voluntad populares, creo que un «teatro» de esa especie, si se diera, no

debería patrocinarlo la Iglesia de ninguna manera.

Si estuviesen reclamadas por la fe y el deseo del pueblo, aunque tuviesen

algunos defectos, habría que conservarlas o potenciarlas, según los casos,

reformándolas en la superación de esos defectos, para que fuesen cada vez más

expresivas de una religiosidad popular seria, la seriedad la repondría no sólo

en el silencio y respeto de los desfiles procesionales, sino principalmente en

la búsqueda de una mayor coherencia entre el significado de la representación y

la vida personal y social que se deriva, necesariamente de la evocación y

actualización de los misterios pascuales de Cristo.

Una verdad era comprensión de las procesiones debe llevar a la participación

litúrgica de esos misterios y a la vida, es decir, al compromiso cristiano.

Quedarse en las procesiones sin llegar a esos otros niveles sería una

deformación que habría de ser corregida.

 

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