Autor: Sender, Ramón J. . 
   La religión y su necesidad     
 
 Diario de Barcelona.    28/03/1973.  Página: 4. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

Página 4 — Miércoles, 28 de marzo de 1973 — DIARIO DE BARCELONA

La religión y su necesidad

LA verdad es que la religión no es necesaria, sino inevitable. Los primeros

hombres que pudieron mostrar algún uso de razón, lo primero que debieron hacer

fue mirar alrededor y preguntarse: ¿qué misterio es éste? ¿Por qué todo esto? ¿Y

por qué estamos aquí? ¿Y para qué? Esto es religión, naturalmente. Y como decía,

inevitable.

Pero el sacerdote Andrew M. Greeley, gran polemista que se enfada sin

motivo.buscándole tres pies al gato, a ver qué pasa, y quién le proporciona et

placer de una buena pelea, confunde los términos cuando dice, en su reciente

libro «La persistencia de la religión», que ésta es más general, más durable y

más efectiva que la política. Dicho asi se puede aceptar, pero cuando Greeley

Juzga la religión y él poder religioso por las estadísticas de los que -asisten

el domingo.» las iglesias, y los que votan por un presidente o un senador

nuevos, se equivoca de medio a medio.

La religión es necesaria e inevitable y no dejará nunca de existir .mientras no

podamos racionalmente abarcar el complejo maravilloso de la creación. Pero las

estadísticas en las que Greeley se basa-, no son religiosas, sino políticas.

Ciertamente, el hecho de asistir m una Iglesia u otra es un hecho político más

que religioso, lío hay duda de que algunos nombres Tan a los templos con una

emoción y una inspiración realmente religiosos, pero lai estadística de los que

acuden es de orden civil y político.

En los Estados Unidos, por ejemplo, hay muchas Iglesias, además de las

católicas, ortodoxa, romana y copta, las protestantes, las anglicanas,

presbiterianas, adventistas, anabaptistas, calvinistas, baptistas de "varias

especies (norte y sur), congregacionistas, metodistas, fundamentalistas,

luteranas, modernistas, puritanas, mormonas, speyeristas, unitarias. He dejado

para el final esta última porque su profeta o Inspirador primero fue natural de

Villanueva de Sigena, a .pocos kilómetros del famoso monasterio medieval de

Sigena, una de las maravillas del arte la arquitectura románicas," en el

Alto.Aragón. Me refiero al universalmenle famoso Miguel Servet llamado en latín,

según la moda escolástica, Michael Servetus.

El hecho de que el fundador de la iglesia cristiana más avanzada y liberal de

los Estados Unidos sea un vecino mío ribereño del Cinca (y probablemente

pariente por el lado materno), es un motivo de orgullo para mí. Como es sabido,

Servet escribió su propia interpretación de la Trinidad, y como estaba en

desacuerdo al mismo tiempo con los católicos de Roma y con los calvinistas de

Suiza huyendo de la Inquisición española, fue a morir en la hoguera en un auto

de fe presidido por el presbiteriano Calvino, que envidiaba su talento.

Es sabido también que Servet fue el descubridor de la circulación de la sangre y

actuó muchos años como médico del arzobispo de Vlena. En fin, fue uno de esos

aragoneses que en su tierra no habría hecho nada notable tal vez, pero empujado

a las naciones europeas encendidas en contiendas teológicas; y políticas (Paris,

Londres, Roma Viena, Basilea, Berlín) tomó partido y luchó como quien era y

murió noblemente.

Muchas veces en mi juventud he estado yo en el monasterio de Sigena, que es como

una pequeña población amurallada en el desierto, llena de gracia anacrónica, de

poesía y de tesoros artísticos, parte de los cuales, según el excelente libro de

José-Vicente Torrente que acabo de leer, «El país de García», siguen todavía

allí. Otros han ido a dar en los museos de Barcelona, y menos mal que no han

salido de España.

El autor del libro, padre Andrew M. Greeley, se confunde en cuanto a sus

estadísticas de votantes y de concurrentes a los templos, juzgando que éstos no

son también en su mayor parte políticos, un escritor católico francés, no

recuerdo quién, creo que es el mismo Balzac o tal vez Jules Renard, dice que los

campesinos franceses siguen yendo a misa aún mucho después de haber dejado de

creer en Dios. Recuerdo el caso de un exiliado español que Invitado a entrar en

la francmasonería, como se negara repetidamente y le preguntaran por qué,

respondió: «Primero porque soy católico, y segundo, porque no creo en Dios». Es

decir, que era el mismo caso del campesino francés. Todavía podríamos repetir

las sabidas bromas del que proclama ser «ateo, gracias a Dios», sin añadir que

la gran mayoría de los socialistas y los comunistas se casan en España por la

Iglesia y bautizan a sus hijos. Todo esto responde a la necesidad política de la

convivencia y a veces de la supervivencia, que no tienen gran cosa que ver con

la religión.

Religión Tiene de «religare», pero no, como decía Unamuno, en una comunidad

parroquial, porque entonces sobraría el prefijo «re» y bastaría con ligare. Se

trata de «religare» con Dios, del que al parecer nos separamos cuando nacemos.

Por eso he dicho yo algunas veces que todas las religiones son verdad y que

todas las iglesias son mentira (el buen lector entenderá lo que quiero decir), y

por eso también en España se llama «entrar en religión» al que se hace fraile y

no al cura de parroquia. Este mismo «entra en religión» cuando ingresa en un

monasterio de gente contemplativa y oracional, de esos ya desaparecidos en casi

todas las naciones, Un verdadero religioso es, por lo tanto, un trapense o

cartujo. Pero no olvidemos que fuera de todas las iglesias hay también hombres

profundamente religiosos. Lo mismo que se puede ser muy culto sin haber pasado

por una Universidad (de hecho los fundadores de las grandes escuelas de

filosofía no fueron universitarios), se puede ser ocasionalmente muy religioso

sin ir a la iglesia.

Esta es una verdad que irrita a algunos curas, precisamente porque saben que es

verdad. Pero que la mayor parte comprenden.

Andrew Greeley ha caldo en él error de juzgar el bosque por las apariencias de

los árboles y los arbustos de alrededor Y esta vez sus ganas de argüir,

discutir, pelear y buscarle tres pies al gato le van a fallar, al menos en un

país tan exacto en sus estadísticas corno USA, pero también en su manera do

interpretarlas.

 

< Volver