Autor: Kindelán Duany, Alfredo. 
   Frente a las altas presiones, monárquico     
 
 ABC.     Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Este ideal estoico del austero Atalio, no exente de aquilatada soberbia, pues también el mayor anonadamiento deliberado coexiste y aun denota el mayor enaltecimiento de uno mismo para con los demás, digo que este ideal estoico de Atalio, el maestro, el de subir con las alas ingrávidas de la pura ética, hasta ser rey de reyes, se le grabó con estigma religioso en el espíritu virgula? y blando del joven alumno cordobés, Séneca. Años adelante, cuando este adolescente de ahora, Séneca, fue en la Roma imperial, señora del mundo, el árbitro político, puesto´ que el emperador era su pupilo sumiso y obediente, y él, por tanto, imperaba sobre el emperador; y era además entonces este Séneca, con sus admirables tragedias, lumbrera sin rival e ídolo público y canon literario en el proscenio del teatro trágico latino.

Ramón PÉREZ DE AVALA

FRENTE DE ALTAS PRESIONES MONÁRQUICO

DESDE que el mundo es mundo, más concretamente, desde que Grecia venció a Persia en Maratón y Mantinea, tres sistemas políticos se han venido disputando el gobierno de los Estados : el imperial, el monárquico y el republicano. El primero, el de más remoto abolengo, ha desaparecido casi por completo de los mapas; los otros dos sufren alternativas de crecimiento y mengua, como el flujo y reflujo de las mareas.

Durante el medievo, la forma monárquica prevaleció.en todo el Viejo Continente, para atravesar una grave crisis a fines del siglo XVIII y en el XIX, por efecto conjunto de varias concausas: grandes revoluciones, guerras perdidas e independencia de colonias. En el XX se produjo la natural reacción contra el flujo republicano, que aún no se tradujo en actos, ya ,que !as ideas para transformarse en acciones necesitan un largo período de gestación. Un siglo necesitaron "las ideas de Rousseau y de los enciclopedistas para acabar con la Monarquía en Francia, y aún tuvo Bismarck que darle el último empujón.

Si la forma monárquica no ´fuese más que una entidad política, sólo en ella influirían factores geográficos, políticos y económicos; pero es más que eso: es, -sobre todo, ,una forma sentimental, una aspiración ideológica de cada nación a cumplir su destino histórico. Por eso, en su crecimiento o mengua intervienen, de modo especial, los factores sentimentales.

Los pueblos conservan.en sus subconscientes, en el fondo de sus almas colectivas, el amor a sus reyes, que hicieron la grandeza de sus historias y fueron aliados poderosos en sus luchas con otras clases sociales, .liberándolos de, la dura servidumbre del feudalismo. Pero como los gobernantes de otros regímenes procuran se hable poco de monarquía, los pueblos van olvidando a sus reyes, y la adhesión a la Monarquía permanece larvada, latente; para hacerse actual al meñor estímulo.

De cuando en cuando, por designio divino, ignoto para el hombre, preséntanse juntos varios estimulantes sentimentales. Hoy, por ejemplo, avanza sobre Europa un frente de altas presiones monárquico, cargado de romanticismo sentimental.. Es la boda del Rey Balduino de Bélgica con la distinguida madrileña Fabiola de Mora—amor sincero, gran simpatía, nobles, cualidades, libre elección—. Es el matrimonio real di Tailandia, Bhumibol Adulbajed y Sirikit—abolengo, cultura, caridad, amor conyugal— Es el nacimiento de un heredero al trono de Persia, que amamanta su madre, Farah Diba, que lo tuvo en un sanatorio. Este feliz suceso necesitó el repudio, impuesto por ´razón de-Estado, de la anterior esposa, bien amada del Sha; de la misma manera quería religión impuso a la princesa Margarita de Inglaterra la ruptura de su primer amor. Es el idilio de los principes Harald de Noruega y Sofía de Grecia...

A los pueblos interesan todos los episodios de la vida de los reyes: nacimientos,, bodas, muertes. También en. estos días la Parca ha segado con su guadaña la vida en flor del segundo hijo del Conde de París, Príncipe Francisco de Orleáns, muerto al frente del enemigo, en Argelia.

Esperemos que estos) estimulantes, estos hormonas biológicos, surtirán su efecto, no muy luego; pero tengamos paciencia, que el tiempo trabaja despacio y la precipitación estorba, a veces, su labor. Alfredo KINDELAN

 

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