Documento episcopal. 
 Es precisa una reforma efectiva de los cauces vigentes de asociación     
 
 Informaciones.    13/03/1975.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 12. 

DOCUMENTO EPISCOPAL

"ES PRECISA UNA REFORMA EFECTIVA DE LOS CAUCES VIGENTES DE ASOCIACIÓN"

«LA RECONCILIACIÓN NACIONAL RECLAMA UN RECONOCIMIENTO MAS EFECTIVO DE

TODOS LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS Y GRUPOS»

MADRID, 13. (INFORMACIONES.)

EN nuestra Patria el esfuerzo progresivo por la creación de las estructuras e

instituciones políticas adecuadas ha de estar sostenido por la voluntad de

superar los efectos de una contienda civil que dividió entonces a los ciudadanos

en vencedores y vencidos, y que todavía hoy es causo de obstáculos serios para

una plena reconciliación entre hermanos. Las nuevas generaciones, que no

conocieron la contienda civil, nos piden, con rasan, la generosidad suficiente

para mirar esperanzados hacia el futuro y a las tareas que el mundo actual nos

impone; en el trabajo realizado en común, mejor que en recuerdos de ese pasado

han de nacer los vínculos de la nueva hermandad que entre todos hemos de

forjar.»

Esto dice el documento sobre la reconciliación, aprobado sustancialmente por los

obispos españoles en la pasada asamblea plenaria. El texto no es aún definitivo

y se pueden hacer estos días enmiendas de matiz por correo. El documento se hará

público previsiblemente a mediados de abril. -Hasta ahora, aunque ya está

aprobado, como decimos, párrafo por párrafo masivamente (con una media de dos

votos negativos), se había guardado silencio en torno a su contenido por respeto

a la tarea episcopal. Sin embargo; la agencia Europa Press acaba de hacer

público su contenido en sus puntos más importantes, por lo que cualquier tipo de

discreción se ha roto.

RECONOCIMIENTO DE LOS DERECHOS DE LAS PERSONAS V LOS GRUPOS

«Puestos ya en camino hacia la reconciliación —afirma también el documento—,

ésta reclama un empeño progresivo y constante, a fin de que, sin detrimento de

las justas exigencias del orden público y de la convivencia pacífica, se afronte

un reconocimiento más efectivo de todos los derechos de las personas y de los

grupos sociales. A la vez que queremos recordar el deber que a todos los

ciudadanos nos incumbe de acatar el ejercicio de la autoridad pública, regulado

el mismo por adecuadas normas jurídicas, asimismo se hace necesario urgir la

adaptación de la legislación ajas exigencias del momento. El desajuste entre la

normativa legal y las justas exigencias de la conciencia cívico-social es un

factor permanente de desequilibrio, incompatible con una sincera voluntad de

encuentro en el consenso político.

DERECHO DE ASOCIACIÓN

En el número 29 del documento se dice lo siguiente: «Consideramos obligado, como

hemos dicho en otras ocasiones, apoyar una evolución en profundidad de nuestras

instituciones, a fin de que garanticen con creciente eficacia los derechos

fundamentales de los ciudadanos, tales como los de reunión, expresión y

asociación. Este ha de ser el camino mis apropiado para eliminar la tentación de

resolver los problemas de la convivencia política mediante el recurso a fórmalas

violentas, tendentes a frenar el dinamismo natural de la sociedad u ordenadas a

provocar cambios estructurales en la misma. Las consecuencias perjudiciales que

se derivan de una participación asociativa, llevada al margen del reconocimiento

legal, la perdida del sentido de respeto y acatamiento a ´as leves, que es fruto

inseparable de la clandestinidad, la necesidad de clarificar los verdaderos

objetivos de cada grupo ilegal mediante una confrontación a la luz pública, son

argumentos graves en favor dé una reforma efectiva de los cauces vigentes d e

asociación.»

LAS MINORÍAS

Señala también él documento —Indica asimismo Europa Press— que se ha de impulsar

la creación de las formas Jurídicas apropiadas ante la toma de conciencia

progresiva del valor propio de las minorías y del derecho que a ellas les asiste

de afirmar sus propias peculiaridades dentro del respeto debido a las exigencias

del bien común. Igualmente se refiere a una adecuada política económica y social

entre las diversas reglones y sectores socioeconómicos de España.

Alude al valor de la crítica y al hecho de que «los cristianos han de vivir las

situaciones conflictivas con voluntad sincera de reconciliación, fieles a las

normas éticas de honestidad, verdad j respeto a los derechos ajenos. No puede

ser camino de reconciliación el que pasa por la negación de aquellos mismos

derechos que se pretenden instauran.

LA RECONCILIACIÓN DENTRO DE LA IGLESIA

Subraya el documento que para que pueda existir la reconciliación dentro de la

Iglesia, los elementos más activos y responsables de la comunidad cristiana

tendrían que comprometerse a una acción pedagógica, programada y coordinada,

tendente a la educación del clero y fieles en el acercamiento y conocimiento

mutuos, en él diálogo y en la responsabilización en tareas de la Iglesia.

Reclama para la Iglesia el derecho a iluminar desde el Evangelio los problemas y

las situaciones temporales, pero que no quiere «una apresurada Identificación de

la preferencia de la Iglesia por los pobres con la llamada «opción de clase»,

porque esto «supone acotar a i los pobres evangélicos en un determinado sector

social y canonizar el antagonismo dentro de la misma Iglesia, lo cual se opone

abiertamente a su consustancial universalidad».

Precisa que la comunidad cristiana debe edificarse sobre el contenido objetivo

de la fe católica, dentro del legitimo pluralismo teológico en aquellas materias

que son opinables. Entre las actitudes nocivas señala las de aquellos que

rechazando la institución de la Iglesia, permanecen en su seno buscando una

«eficacia» de diversa índole. Incluso pretendidamente evangelizadora.

La declaración episcopal sobre.«La reconciliación en la Iglesia y en la

sociedad», hecha con motivo del Año Santo, aborda los siguientes temas: «El

pecado, como causa de los enfrentamientos y rupturas», «La conversión personal»,

«El perdón de Dios», «La defensa de la insolubilidad y unidad matrimonial», «La

voz de la juventud», «El mundo laboral», «La concordia política», «La evolución

de las instituciones» y «La reconciliación en la Iglesia».

JUVENTUD: «SU VOZ DEBE SER OÍDA»

Sobre la Juventud, dice: «Si se quiere promover la reconciliación en nuestro

país es necesario prestar atención a la compleja problemática de la juventud

actual. Su voz debe ser oída. SU critica de la sociedad presente y su deseo de

un mundo más justo y más humano debe constituir un estímulo para todos. Los

mismos jóvenes deben sentirse llamados a buscar -la coherencia entre su vida

personal y los valores que defienden o las reformas que propugnan.»

REFORMA SINDICAL

«El hombre se reconcilia con lo que su trabajo tiene de costoso cuando es capaz

de aceptar con espíritu de fe y libertad Interior e1 amor y la entrega a los

demás, que se materializa en sus sudores. Con todo, si la sociedad española

quiere caminar hacia una reconciliación efectiva, será, preciso que los

trabajadores puedan hacer valer eficazmente sus derechos y participar con plena

responsabilidad y sin temor a represalias en la defensa de sus intereses y

justas aspiraciones, tanto en la empresa como en la ordenación de la vida

económica nacional. Y para ello es necesario el reconocimiento, dentro de un

marco jurídico más amplio que el que rige en la actualidad, de su derecho a

unirse libremente en asociaciones auténticamente representativas.)»

POSICIÓN DE LOS OBISPOS

En el último capítulo titulado «Posición de los obispos», entre otras cosas el

proyecto dice: «Ojala nuestras palabras en este documento, incluso las que

expresan reservas por ideas o actitudes desviadas, no las utilice nadie como

piedra contra el hermano ni las reciba con resentimiento. Quedaría así

desvirtuada la intención que las inspira». Concluye Invocando «sobre nuestra

Iglesia y sobre nuestro país la. bendición de Dios, la gracia del Espíritu Santo

y la protección de 1» Virgen María».

13 de marzo de 1975

 

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