Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
   El documento sobre la reconciliación, a punto de lograr lo casi imposible: solo dos votos en contra en los escrutinios de ayer  :   
 Dentro de tres semanas se celebrará po correo la votación definitiva y el texto se publicará a mediados de abril. 
 ABC.    09/03/1975.  Página: 27-28. Páginas: 2. Párrafos: 13. 

ABC. DOMINGO 9 DE MARZO DE 1975. EDICIÓN DE LA MAÑANA-

PAG. 37.

LA IGLESIA EN EL MUNDO DE Hoy

EL DOCUMENTO SOBRE LA RECONCILIACIÓN, A PUNTO DE LOGRAR LO CASI IMPOSIBLE: SOLO

DOS VOTOS EN CONTRA EN LOS ESCRUTINIOS DE AYER

Dentro de tres semanas se celebrará por correo la votación definitiva y el texto

se publicará a mediados de abril

La unanimidad en el aula episcopal, que hace pocos días parecía inalcanzable,

está ahora al alcance de la mano. Monseñor Pont y Gol lo atribuía al Espíritu

Santo, y realmente algo poco frecuente se registraba al concluirse ayer la XXII

Asamblea, del Episcopado: la euforia y la satisfacción eran comunes, compartidas

por todos. Las diferencias ideológicas parecían desaparecidas y uno podía oír

parecidísimos elogios al documento sobre la reconciliación partiendo de labios

de obispos de muy distinta mentalidad teológica.

Aun los obispos que mayormente se opusieron inicialmente al documento se

mostraban satisfechos de la última redacción y veían en ella, cuando más,

algunas «ambigüedades".

Pero mejor que las opiniones registraba esta coincidencia la montaña de

votaciones emitida ayer por la mañana antes de concluir la sesión. Tras un

tremendo esfuerzo físico, la Comisión de la Ponencia logró, partiendo de las 500

enmiendas presentadas a la anterior redacción, la elaboración de un texto

totalmente nuevo

que todos reconocen como muy superior al precedente.

Según monseñor Montero este nuevo texto tendría las siguientes virtudes:

— Más breve: baja de 58 a 32 folios.

— Mas cercano al mundo real y a 1a Iglesia real.

— Más incisivo en sus formulaciones.

— Ha progresado en claridad. —- El tono es más religioso.

— Tiene mayor coherencia interna.

— Se ha evitado gran parte de la* repeticiones.

Tras una lectura en el aula y un tiempo para la refléxica común o privada, loa

obispos procedieron a una serie de 45 votaciones, tantas como párrafos tiene I»

nueva versión del documento. Se emitieron en total 2.888 votos, de los cuales

2.568 afirmativos, 118 negativos, 163 positivo con enmiendas y 39 en blanco.

Si se obtiene la media de este total de votos tendriamos que cada uno de los 45

párrafos ha alcanzado unos 57 vetos afirmativos, dos negativo os, tres con

«iuxta moilum» y ana abstención. Resultado insoñable hace sólo cuatro días. Al

presentarse el texto en el aula, 17 votos (un 25 por 100) se mostraron

frontalmente contrarios. Estos descendieron a cuatro negativos y nueve

abstenciones tras la discusión en el aula. Y, tras la reelaboración del texto,

parece que estuviera a punto de lograrse lo que hace días presentábamos como un

círculo cuadrado: la unanimidad episcopal en un texto que atañe a la realidad

concreta de nuestro país de hoy y de nuestra Iglesia de hoy. Nadie ignora que

sobre ambas realidades hay muy diversos diagnósticos entre nuestros obispos

(cosa que a nadie serio escandaliza), pero ahora parece que esa diversidad de

diagnósticos ha sido superada o por el diálogo, o por la caridad, o por el

acierto. Si esto , es así, el documento de la reconciliación podría ser

histórico por muchas razones: aparte de por su contenido, por haber logrado la

libre coincidencia de los divergentes.

EL ITER PRÓXIMO DEL DOCUMENTO

Pero el camino no ha concluido aún. Podría jurídicamente, pues el reglamento

señala que no es obligatorio el atender a las enmiendas cuando un párrafo

hubiera obtenido más de dos tercios de votos favorables. Con haber añadido una

votación global tras las 45 parciales, el texto habría quedado listo para la

publicación. Pero los obispos quieren agotar los esfuerzos para que toda

posibilidad de mejora quede incorporada. Realmente el tiempo concedido a los

prelados antes de la votación fue muy corto, y es posible que alguien, en

lectura más reposada, encuentre defectos que no haya percibido ayer. Tendrán,

pues, los obispos un nuevo plazo de quince días para presentar nuevas enmiendas,

si bien éstas no pueden ya afectar a la sustancia e ideología del documento, que

está en todo su fondo aprobado por el aula.

Revisado una vez más el texto a la luz de estas últimas enmiendas, volverá a

enviarse a los obispos para una última y definitiva votación postal. Tras ella

se espera que el documento pueda publicarse hacia mediados de abril.

¿No temen los obispos—preguntó alguien en la rueda informativa—que el documento

pierda mucha, parte de su eficacia si fuera publicado después de la prevista

concesión del indulto por parte del Gobierno?

Son—respondió monseñor Montero—dos cosas muy diferentes. Nuestro documento

plantea un problema mucho más amplio que el del´indulto. Sobre este ponto

concreto el Episcopado cree haber cumplido ya su deber emitiendo su juicio en

dos Asambleas episcopales y elevándolo oficialmente en la visita del cardenal

Ta-rancón al presidente:

PREOCUPACIÓN SOBRE CAMPAMENTOS JUVENILES

Al margen de los grandes temas surgen siempre en las Asambleas episcopales los

problemas- de la vida diaria. En ésta ha aparecido el peligro a una

«estatalización» de campamentos juveniles que afectaría a más de 50.000

muchachos encuadrados en organizaciones privadas o confesionalmente católicas.

Sobre este tema la-Comisión de Comunicaciones distribuyó ayer la siguiente nota

oficial:

La Asamblea Plenaria del Episcopado se ha informado acerca de la preocupación

que un decreto del Gobierno (20 de Julio de 1974) sobre campamentos, albergues,

colonias y marchas juveniles ha originado en entidades públicas y organizaciones

privadas—Escultlsmo, Acción Catódica Española, Caritas, parroquias, colegios,

asociaciones de padres, etc.— que desarrollan una benemérita y amplia tarea

social en este ámbito educativo.

Reconociendo el derecho y el deber de la Administración Pública de regular la

condicionéis exigibles para estas actividades, principalmente en cuanto a la

preparación de educadores y monitores que se encarguen de las mismas, entidades

y organizaciones dependientes de la Iglesia coinciden en reclamar para este

sector el «-conocimiento legal de la existencia de cauces institucionales no

estatales que garanticen ordenadamente ante la Administración tonto lia

promoción y funcionamiento de este tipo de actividades educativas llamadas de

tiempo libre como I« formación de su personal dirigente.

Los obispos se han hecho eco de este preocupación y proseguirán las gestiones

necesarias para alcanzar soluciones satisfactorias en este campo.

 

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