Autor: Martín Descalzo, José Luis. 
   La Acción Católica y el compromiso temporal de sus militantes, centro del debate de los obispos en la sesión de ayer     
 
 ABC.    21/06/1974.  Página: 43. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

ABC. VIERNES 21 DE JUNIO DE 1974. EDÍCION DE LA IGLESIA EN EL

MUNDO DE Hoy

LA ACCIÓN CATÓLICA Y EL COMPROMISO TEMPORAL DE SUS MILITANTES, CENTRO DEL DEBATE

DE LOS OBISPOS EN LA SESIÓN DE AYER

Un animado debate tras el informe del obispo consiliario de los movimientos

apostólicos seglares

PRIMER CONTACTO DE MONSEÑOR ACERBI CON AUTORIDADES CIVILES TRAS UN NUEVO DIALOGO

CON LOS CARDENALES ESPAÑOLES

La Conferencia Episcopal vivió ayer la cucrta sesión de esta vigésima Asamblea y

el tono conjunto prosiguió sereno, aunque puede que los debates de ayer

alcanzaran mayor intensidad que los precedentes.

No porque surgiera una mayor discrepancia de opiniones —según parece, en esta

Asamblea las voces más conservadoras han preferido un discreto silencio—. sino

porque los temas tocados rozaron un mayor calado.

Centro de la sesión de la mañana fue la íresentación por parte de monseñor To-

rfja de un informe sobre el momento actual de la Acción ´Católica. Un informe

impresionante por su amplitud y realismo. En un centenar de folios el obispo

consiliario ha examinado la vida de la Acción Católica en las décadas pasadas y

el momento actual. Con plena sinceridad, monseñor Toríja expuso cómo iras los

años del 60, en que la A. C. tuvo un alto volumen cuantitativo y cualitativo y

un serio peso en la vida nacional, la crisis del año 68 redujo notablemente sus´

efectivos numéricos y su influjo social. De aquella crisis la A. C. no se ha

repuesto aún. Monseñor Torija confesaba que los esfuerzos posteriores para

reorganizarla han logrado frutos modestos aunque esperanzadores. Como conclusión

de su informe, monseñor Torija planteó a los obispos la necesidad de tomar

conciencia del problema y la de decidir si la jerarquía está dispuesta a

revitalizar una fuerza que fue tan importante en la vida de la Iglesia o si

prefiere dejarla languidecer y morir.

v] diálogo que siguió a la ponencia del obispo consiliario fue, tal vez, el más

interesante de los celebrados en esta Asamblea. Los obispos, evidentemente, no

están dispuestos a dejar morir a la A. C., aunque se preguntan si ha de

mantenerse con idéntica estructura a la tradicional En el de-bat se planteó

pronto el que es problema central en la cuestión: el tema del compromiso. ¿Hasta

dónde puede llegar la A. C. y sus militantes en sus opciones temporales?

Inevitablemente brotaba también el tema que hoy preocupa e interesa a muchos: el

de la opción socialista adoptada por muchos cristianos y concretamente por

algunos grupa que llegan hasta órbitas marsistas. Recientemente los obispos

habían recibido escritos de grupos cristianos que lo planteaban. La Conferencia

no rehuyó el tema, aunque parece que no se llegó, por el momento, más que al

convencimiento y propósito de estudiarlo en profundidad, tal y como acaba de

hacerlo la Conferencia Episcopal de Cataluña.

EL TEMA DE LOS SEMINARIOS

Se ha seguido, mientras tanto, estudiando el tema de los Seminarios, sobre el

que ayer celebraron una rueda de Prensa el arzobispo de Santiago y el obispo de

León. En resumen confirmaron la línea que hemos venido comprobando en estos

días: la situación en los Seminarios es «preocupante, pero no alarmante». :Hoy,

incluso, los signos esperanzadores predominan en una visión objetiva del

problema.

NUEVOS CONTACTOS DE MONSEÑOR ACERBI

Como un telón de fondo sigue gravitando sobre la Asamblea la presencia de

monseñor Acerbi en Madrid. Ayer tarde el enviado vaticano visitó por primera vez

el Ministerio de Asuntos Exteriores. Anteriormente se había tenido algún otro

largo contacto —además de la comida del otro día— con los cuatro cardenales

españoles y el secretario de la Conferencia Episcopal. Roma quiere trabajar en

pleno contacto con los obispos españoles, pero parece preferir que este contacto

se haga a nivel de los cardenales y secretario representantes que a nivel de

aula plena. Por ello, si ñoco se profundizó en el encuentro, con los obispos,

parece que se ha bajado´ más a fondo en loa contactos de la Nunciatura.

Sin embargo, tampoco habría eme magnificar la importancia de estos contactos.

Todo hace pensar que efectivamente en los diálogos concordatarios aún estamos en

la preparación de un prólogo previo a un comienzo de conversaciones. Se estaría

más en el terreno de los principios que en el de las concreciones y más en la

aclaración de cuáles sean los campos de competencia de la Iglesia y del Estado,

que en la decisión de cómo ha de actuarse tras esa clarificación de campos.

Parece confirmarse que estamos en la recta final. Y también que esa recta final

va a ser no poco larga.—P. MARTIN DESCALZO

 

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