Autor: P. A.. 
   No faltan vocaciones en nuestros seminarios y en los últimos años se mantiene el índice de nuevos alumnos y de perseverancia  :   
 Entrevista con el director del Secretariado de la Comisión Episcopal de Seminarios y Universidades. 
 ABC.    14/06/1974.  Página: 47-48. Páginas: 2. Párrafos: 16. 

14 DE JUNIO DE 1971.

LA IGLESIA EN EL MUNDO DE Hoy

«NO FALTAN VOCACIONES EN NUESTROS SEMINARIOS Y EN LOS ÚLTIMOS AÑOS SE MANTIENE

EL ÍNDICE DE NUEVOS ALUMNOS Y DE PERSEVERANCIA»

Entrevista con el director del Secretariado de la Comisión Episcopal

de Seminarios y Universidades

TODA LA COMUNIDAD ES RESPONSABLE EN LA TAREA DE SUSCITAR Y FORMAR A LOS

FUTUROS SACERDOTES

Madrid 13. El problema de las vocaciones sacerdotales y religiosas es

fundamental para la Iglesia. La próxima Asamblea de la Conferencia Episcopal

española tiene como tema central de su reunión algunos aspectos de la acción

pastoral para promover las vocaciones al sacerdocio y a la vida religiosa. Sobre

el sentido de este tema nos contesta el director del Secretariado de la Comisión

Episcopal de Seminarios y Universidades, don Luis José Alonso.

—El ambiente es pesimista respecto a las vocaciones sacerdotales. ¿Por qué hay

Seminarlos vacíos? ¿No hay vocaciones?

—En principio no cabe postura pesimista: el sacerdocio es fundamental para la

Iglesia, el Señor le dará los ministros que necesite. Además, los datos nos

demuestran Que si hay vocaciones. Los obispos van a disponer de una, amplia

estadística. Como resumen puedo decirle: nuestros seminaristas menores son

actualmente 14.286: los seminaristas mayores 1.793; se mantiene en estos últimos

años el índice de perseveran´ cía.

—Cuáles son las causas principales del descenso en el número de vocaciones? ¿Los

jóvenes no se sienten llamados por Dios?

—Se trata de un fenómeno complejo en el que concurren causas muy diversas: no

debemos simplificar si no queremos equivocarnos. Los obispos en una de las

Ponencias que se presentan en la Asamblea aducen, entre otras, las siguientes

causas: el cambio estructural del mundo contemporáneo que lleva a una crítica de

formas y criterios recibidos-, las corrientes de secularismo y secularización,

que han afectado a valores que influyen decisivamente en la elección sacerdotal.

Y también apuntan otras causas de naturaleza teológica: así, aquellas corrientes

que afectan a la autocompresión de la iglesia y consiguientemente a las formas y

exigencias de vivir la vocación sacerdotal. Los jóvenes siguen escuchando la

llamada dé Dios: ahí están las cifras. Tendríamos que pensar —como nos ha

recordado el Papa— si no será que, a veces, no se presenta claro y exigente, el

ideal de vida sacerdotal. Sólo un ideal, así presentado, puede tener respuesta.

—Se han hecho muchas experiencias para formar de modo adecuado e! mundo de hoy,

a los nuevos sacerdotes. ¿Qué frutos ofrecen sus experiencias?

—Las experiencias son búsqueda Unas han sido positivas y otras negativas. Llega

si momento de una revisión de ellas vara adoptar las más eficaces y abrir

caminos a otras posibles formas. Los documentos de la Santa Sede, como los demás

que han a manejar los obispos están abiertos a esos posibles caminos.

Pero en ellos queda clara la misión insustituible de los Seminarios: preparar a

los futuros ministros de la Iglesia para desempeñar, la misión en el mundo de

hoy.

Los obispos van a tratar de modo directo el tema de los Seminarios: será

posiblemente tema de otras Asambleas. Ahora se trata dé. centrar la función

especifica de los Seminarios en el marco de la pastoral vocacional.

—En las Ponencias preparadas para la Asamblea, ¿qué líneas se apuntan para una

pastoral vocacional?

—La Ponencia «lineas de reflexión sobre pastoral vocacional» no es un documento

para ser votada y aprobado, sino un instrumento de trabajo para la reflexión

conjunta sobre este tema. Entre las líneas se pueden destacar: el planteamiento

de la, vocación ministerial dentro del marco de la vocación cristiana; en

consecuencia, el considerar la pastoral vocacional como varíe, aunque en un

sentido específico, de la pastoral general de la Iglesia. Se presta especial

atención a los tres momentos del desarrollo de una pastoral vocacional adecuada:

el suscitar vocaciones, el acogerlas y acompañarlas en su desarrollo, el

proporcionarlas la debida formación. En tas Ponencias se destaca la

responsabilidad de toda ¡a comunidad en esta tarea

—¿Siguen siendo necesarios los Seminarlos? ¿Los Seminarlos mayores y menores?

—Siguen siendo necesarios, Nuestros obispos, siguiendo las orientaciones del

Concilio y de documentos posteriores, reafirman esta necesidad. E igualmente

fieles al Concilio se muestran abiertos a otras vías de acceso, siempre que

éstas respondan a una seriedad de- planteamiento y tengan unas garantías de

eficacia.

El Seminario menor no es para formar sacerdotes, sino para acoger posibles

gérmenes de vocación y acompañar a quiénes las manifiestan en el discernimiento

de su autenticidad y en la maduración humana y cristiana que lleve a una opción

personal y responsable de cara al sacerdocio. El Seminario mayor tiene -un

planteamiento distinto: no tiene otra razón de ser que la preparación integral

de los futuros sacerdotes.

Esto implica que ya se ha hecho esa elección; lo contrario seria-

contraproducente para las personas y para la vida interior de la institución

—¿Vocaciones infantiles o adultas?

—Las Ponencias abordan este tema. Y parten de un principio: la vocación es don

de Dios, al que no podemos poner tiempo. Es deber de la Iglesia acoger y atender

a todos los que se crean llamados-; aunque, naturalmente, con un tratamiento

distinto. Con todo, por rosones psicológicas y de experiencia, -parece ser la

juventud el momento más propicio; en la juventud hace el hombre las opciones

fundamentales de la vida.—(P. A.)

 

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