La crisis se agrava. Suárez acudió en representación de la UCD. 
 El Rey inició las consultas con los líderes políticos     
 
 Diario 16.    31/01/1981.  Páginas: 1. Párrafos: 19. 

LA CRISIS SE AGRAVA

Suárez acudió en representación de la UCD

El Rey inició las consultas con los líderes políticos

Suárez, Felipe, Carrillo y Fraga fueron recibidos en la tarde de ayer por el Rey

Don Juan Carlos, en la primera ronda de consultas con los partidos

parlamentarios, para la propuesta a las Cortes de un nuevo candidato a

presidente del Gobierno, Previamente, el Monarca despachó con el presidente

saliente y dio instrucciones a Landelino Lavilla, como titular de la presidencia

de la Cámara Baja.

Madrid - Lo previsto en el ordenamiento constitucional tras la dimisión del

presidente del Gobierno fue puesto en práctica ayer por el Jefe del Estado,

iniciando la primera ronda de consultas con los representantes de los grupos

políticos parlamentarios para proponer posteriormente a las Cortes a su

candidato para ocupar la vacante dejada por Adolfo Suárez.

Previamente a las conversaciones con los representantes de UCD, PSOE, PCE y CD,

el Monarca conversó en su residencia oficial con el presidente saliente y más

tarde recibió a Landelino Lavilla en su Calidad de presidente del Congreso de

los Diputados, a quien dio instrucciones sobre las conversaciones que debían

iniciarse horas más tarde.

A las cuatro de la tarde el presidente de UCD, Adolfo Suárez, quien no ha

abandonado todavía su puesto al frente del partido centrista, llegó al palacio

de La Zarzuela y dialogó con Juan Carlos I por espacio de sesenta minutos.

Hasta la próxima

A su salida declaró a los numerosos periodistas congregados en la residencia

Real que «he venido con el encargo de mi partido, para transmitirle a Su

Majestad el Rey, en esta serie de consultas que inicia para cumplir el mandato

constitucional en torno a la sucesión de la Jefatura del Gobierno, la propuesta

correspondiente al Congreso de los Diputados. He transmitido cuál era la opinión

de mi partido en torno a la actual situación política española. Eso es todo».

Con un cordial «hasta la próxima» y una imperturbable sonrisa Adolfo Suárez se

despidió de los periodistas.

Casi simultáneamente con la salida de Adolfo Suárez coincidía la llegada del

secretario general de los socialistas españoles. Felipe González debió esperar

unos minutos y posteriormente inició su conversación con el Rey.

Poco antes de las seis de la tarde, en que se reunía la Mesa del Congreso en la

Carrera de San Jerónimo para conocer oficialmente la decisión de Adolfo Suárez,

Felipe González salió de hablar con Don Juan Carlos e indicó que había expuesto

al Rey la opinión de su partido sobre el tema.

«Nosotros —dijo— creemos que toda la responsabilidad en la designación es del

Jefe del Estado y vamos a respetar el tiempo que se tome y la decisión final que

adopte. Creemos que hay que intentar calmar los ánimos y buscar una auténtica

salida a la crisis sin precipitarla.»

Los socialistas consideran que «la situación es lo suficientemente grave y

delicada como para no intentar estar añadiendo alarmas gratuitas».

«Creemos que se debería intentar respetar al máximo el tiempo entre elección y

elección, sin provocar anticipaciones innecesarias y por tanto se debería tratar

de buscar las soluciones constitucionales, por los mecanismos parlamentarios, a

la crisis.»

«Constatamos —siguió Felipe González— que hay dificultades importantes en el

partido que tiene la minoría mayoritaria para ofrecer una solución con garantías

y que en caso de que esas dificultades importantes fueran estimables después de

las consultas realizadas por el Rey, nosotros estamos, en tanto que partido, y

sin ningún tipo de precipitación, en disposición de hacer lo que sea necesario

para buscar una solución a´ Ja crisis.»

Los socialistas están en disposición de acertar la responsabilidad de buscar una

salida a la crisis «lo cual pasaría en el caso en que se produjera, por una

consulta con todos los grupos parlamentarios que componenen la Cámara», indicó

el líder socialista.

El secretario general del PCE, Santiago Carrillo, llegó al palacio de la

Zarzuela en el mismo momento en que salía de su entrevista Felipe González, por

lo que casi directamente pasó al despacho Real. Al igual que los anteriores

políticos, Carrillo permaneció durante una hora conversando con el Monarca.

El secretario general de los comunistas indicó al Rey su opinión de que no le

parecía muy normal como se había llevado la crisis y le expuso su teoría de una

necesaria colaboración UCD-PSOE en el futuro Gobierno.

Gobierno de progreso

«Todo esto ha sido muy mal llevado, y en cuanto a la sulución que a nosotros nos

parece, la única que podría dar esperanza al país, es la solución de un Gobierno

de progreso, que aborde tres temas fundamentales, que son la crisis y el paro,

la organización del Estado de las autonomías, y la lucha contra el terrorismo.

Este Gobierno, para suscitar la confianza del pais, tendría que tener una

participación de la izquierda», dijo Carrillo.

«Ese gobierno se arbitraria en base a un Gobierno de coalición UCD-PSOE. Yo he

hablado con el PSOE pero no puedo decir seriamente que esté de acuerdo con esto.

Tampoco puedo decir que se haya opuesto».

Por último, el presidente de Alianza Popular y parlamentario por Coalición

Democrático, Manuel Fraga, cerró esta tanda de conversaciones que continuará con

los representantes de las minorías vasca y catalana.

Fraga afirmó sobre la entrevista: «Básicamente he expuesto la opinión de nuestro

grupo. Hay que resaltar la gran diferencia que hay entre la actual serie de

consultas y la anterior, en la que estábamos después de unas elecciones con

resultados recientes, y con un partido integrado y unido, como era UCD. Ahora

estamos distintode unas elecciones, y con los partidos más pensando en las

próximas elecciones que en el resultado de las anteriores, siendo de resaltar

las tensiones internas que han tenido, y más por el hecho de que el partido más

numeroso está con un congreso abierto y unas propuestas que tienen un carácter

diferente al que han tenido entonces.»

 

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