Política. Adolfo Suárez dimite como presidente del Gobierno y de UCD. Garaikoetxea y Pujol acogieron con serenidad la noticia. 
 Expectación en toda España ante la dimisión     
 
 El País.    30/01/1981.  Página: 16. Páginas: 1. Párrafos: 19. 

EL PAÍS, viernes 30 de enero de 1981 Adolfo Suárez dimite como presidente del

Gobierno y de UCD

Garaikoetxea y Pujol acogieron con serenidad la noticia

Expectación en toda España ante la dimisión

La mayor parte de los presidentes de comunidades autónomas recibió ayer con

sorpresa la noticia de la dimisión de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno

y de UCD, informan nuestros corresponsales.

Sólo el presidente de la Generalidad de Cataluña, Jordi Pujol, dijo que ya se lo

esperaba, calificando de preocupante la situación a que este hecho da lugar. Por

su parte, el presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaikoetxea, dijo que no

sería suspendido el viaje de los Reyes a Euskadi, y que para valorar

adecuadamente la dimisión «creo que el congreso de U CE va a ser un dato

esclarecedor. Ahí es donde hay que mirar».

«Confio en que el nuevo Gobierno conseguirá eliminar el clima de in-certidumbre

que durante las últimas semanas se había instalado en Madrid», dijo Pujol, «y

que podremos reemprender con ello la eficaz y constructiva negociación que en

diversos aspectos hemos podido mantener con los gobiernos de Adolfo Suárez».

El presidente de la Generalidad, que conoció la noticia sobre las cinco de la

tarde, cuando se entrevistaba con el secretario general de CC OO, Marcelino

Camacho, y otros dirigentes de esta central en Cataluña, añadió: «De momento, en

Cataluña, donde, afortunadamente, no hay el clima de tensión y de crispación que

hay en Madrid, hemos de seguir trabajando serenamente. Hemos de seguir haciendo

nuestro trabajo de cada día».

Pujol aludió al periodo en que Suárez ha presidido el Gobierno, indicando que

durante el mismo en Cataluña se había restablecido la Generalidad, discutido y

aprobado el Estatuto de Autonomía y aplicado una parte importante de éste. «Es

evidente», añadió, «que a todo esto muchos sectores sociales y fuerzas políticas

han contribuido. El Rey ha jugado también en ello un papel decisivo.,El Ejército

ha facilitado las cosas con gran disciplina y sentido de la responsabilidad, y

todo el pueblo español ha colaborado en ello.

Pero es evidente que la persona que ha presidido el Gobierno del país participa

con una parte muy importante en este mérito colectivo. Negarlo sería una gran

injusticia».

Garaikoetxea, contra la coalición UCD-PSOE

El presidente del Gobierno vasco, Carlos Garaikoetxea, tras ver por televisión

la intervención de Adolfo Suárez anunciando su dimisión, manifestó,en torno a la

posibilidad de una coalición UCD-PSOE: «No me parece la hipótesis más viable, a

pesar de que hay rumores al respecto».

Añadió que había sentido una cierta conmoción, «políticamente hablando», y

calificó de «inteligente, emotiva y digna» la intervención de Suárez. «El

presidente Suárez», dijo, «parece que prefiere hacer un acto de renuncia que

puede redundar en beneficio del Estado».

Consideró, no obstante, que es prematuro realizar valoraciones en torno a las

causas que han provocado la dimisión. «Existen en este sentido muchas incógnitas

y detalles internos de UCD que aún desconocemos».

Garaikoetxea tuvo palabras de reconocimiento a la labor de Suárez, recordando

que durante su mandato se ha aprobado el Estatuto de Autonomía vasco y se ha

llevado a cabo su desarrollo. «Respecto al futuro», señala, «como dije en su día

al constituirse el Gobierno español, por sus obras los conoceréis».

El presidente de la Junta de Galicia, José Quiroga (UCD), declaró no conocer los

motivos de la dimisión, y, muy afectado personalmente, manifestó su opinión de

que «a Suárez le ha correspondido una etapa muy difícil de la historia de

España, por cuya puerta grande entró con todos los méritos, como artífice que ha

sido de la transición».

Para el presidente de la Junta de Canarias, el centrista Vicente Alvarez

Pedreira, que estuvo prácticamente recluido en un hotel de Madrid durante todo

el día de ayer, a la espera de cualquier novedad sobre el tema, la dimisión «ha

sido una sorpresa y, a pesar de haber firmado el manifiesto de los 200; en mi

intención no estuvo nunca cuestionar el liderazgo de Suárez». Juan Antonio Bolea

(UCD), presidente de la Diputación General de Aragón, manifestó que lo

importante es el interés general del partido.

Repercusión en el congreso de Convergencia

Por otra parte, la dimisión de Adolfo Suárez se prevé que tenga una fuerte

repercusión en el VI Congreso de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC), que

se inicia hoy en Barcelona, a pesar de que Jordi Pujol dijo ayer qué no tendría

consecuencias en este sentido. El punto más problemático de dicho congreso es el

futuro político de Miquel Roca, durante años principal colaborador de Pujol y

hoy fuertemente contestado por sectores de la alta dirección y de la base de su

propio partido.

A Roca se le acusa principalmente de haberse alineado totalmente al lado de UCD,

y más particularmente, en favor de Suárez, del que se ha manifestado como un

entusiasta en declaraciones públicas, mientras que Pujol ha adoptado siempre

actitudes más distantes. Anoche, altos dirigentes de CDC manifestaron su

intención de incrementar las ya fuertes criticas a Roca, en base a que el apoyo

personal de éste a Suárez dificultará, por lo menos a corto plazo, el buen

entendimiento entre el principal partido catalán y UCD.

El secretario general del Partit Socialista de Catalunya (PSC-PSOE), Joan

Revenios, lamentaba anoche «que la crisis interna de UCD haya llegado a provocar

una crisis política que afecta a la propia gobernabilidad del Estado». Añadió

que «es necesaria una transparencia informativa sobre, las causas reales de la

dimisión, como también sobre el peligro real de una posible derechización como

salida de esta crisis».

Euskadi no provocó la crisis

La dimisión de Suárez se recibió ayer en el País Vasco con el telón de fondo de

la posible suspensión del viaje de los Reyes, que se esperaba con expectación

creciente. Las fuerzas políticas vascas consideran el hecho como una muestra de

que las contradicciones internas de UCD han llegado a un punto extremo y en que

Euskadi, pese a los rumores, no ha sido la chispa que ha provocado la crisis.

El diputado de Euskadiko Ezkerra (EE) consideró que para llegar a la dimisión

«han tenido que ponerse sobre la mesa problemas gravísimos, porque a mí me

consta el apego que tenía Suárez al cargo», y la valoró como «una victoria del

sector derechista de UCD», que sería negativa para el Estado, y más en concreto,

para ¿1 País Vasco y la izquierda.

Santi Brouard, presidente de HASI, fuerza mayoritaria en la coalición electoral

Herri Batasuna (HB), manifestó su preocupación porque la dimisión puede producir

no sólo la derechización del partido, sino también una política regresiva a

nivel de autonomías. «Quizá la derechización», añadió, «sea un procedimiento

apto para quemar etapas en el camino de la ruptura necesaria».

Criticas en Andalucía

El líder de Unidad Andaluza y ex ministro ucedista, Manuel Clavero Arévalo,

manifestó en Huelva que «el tema andaluz ha sido un elemento desencadenante dé

la dimisión de Adolfo Suárez», aunque indicó que no fue el único que se equivoco

con Andalucía, pues «todas las personas responsables en UCD»

participaron en el error de decir a Andalucía que no votara en el referéndum del

28 de febrero.

Por otra parte, el comité nacional del Partido Socialista de Anda-lucia (PSA),

reunido en Sevilla con carácter urgente, valoró que la dimisión plantea «una

grave situación de crisis»;y que hace falta una explicación, puesto que las

manifestaciones de Suárez «no han sido mínimamente satisfactorias».

El presidente de la Comisión Constitucional del Congreso y diputado de UCD,

Emilio Attard, manifestó en Valencia que la dimisión podía ser el3 coste

político de una difícil transición cumplida con éxito.

 

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