Autor: Reinlein García-Miranda, Fernando. 
 Aprobada la ley Orgánica casi por unanimidad. 
 El control de la defensa paso a manos del Parlamento     
 
 Diario 16.    11/04/1980.  Páginas: 1. Párrafos: 26. 

11-abril-80/Diario16

Aprobada la ley Orgánica casi por unanimidad

El control de la Defensa pasó a manos del Parlamento

Con la aprobación de la ley de Criterios Básicos que regula la Defensa Nacional

y la Organización Militar, el control de los temas de la Defensa ha pasado a

manos del Parlamento y han adquirido un concepto constitucional, según se

desprende del texto aprobado y de las manifestaciones de la mayoría de los

grupos. El texto fue aprobado por 291 votos a favor, dos en contra y dos

abstenciones.

Madrid (FERNANDO REIN-LEIN) - El ministro de Defensa, Agustín Rodríguez Sahagún,

intervino tras la explicación de voto de los diversos portavoces y, tras

reiterar el agradecimiento por la colaboración de todos, dijo que esta ley puede

y debe constituir una plataforma adecuada para el desarrollo de la Defensa

Nacional.

Afirmó con rotundidad que, efectivamente, «se ha hecho, se esté haciendo y se va

a hacer una reforma importante para disponer de unas Fuerzas Armadas-modernas y

a punto». Se refirió al ciclo de política de defensa y a la idea central del

sistema que es «la necesidad de mantener una preparación continua que permita,

sin necesidad de un estado de movilización permanente, reaccionar ante los

ataques que puedan presentarse, disponiendo de los instrumentos militares

necesarios y facilitando la movilización total, si es preciso».

«Estamos en marcha. Estamos en el camino adecuado para seguir avanzando en la

reforma y me alegro de que, efectivamente, la Defensa es cosa de todos.»

«Existe un clima nuevo, como ya se ha repetido aquí; lo importante es coincidir

en lo fundamental aunque se pueda e incluso se deba discrepar en lo accesorio».

Elogios de izquierda

Alfonso Guerra, que intervino en primer lugar, dijo que la ley significa un

cierto progreso en la construcción del entramado legal de la Defensa, y que su

característica fundamental es su capacidad de aglutinar a su alrededor un máximo

de voluntades políticas.

Señaló Guerra que los militares «son periódicamente instrumentalizados por los

civiles, ora para justificar la lentitud de la transformación del Estado, ora

para responsabilizarles de los males de la Patria, y que ninguna de estas

posiciones es compartida por el PSOE.

Las Fuerzas Armadas —dijo— tienen su función específica en la comunidad

española», y añadió que «el proceso de identificación entre las Fuerzas Armadas

y el pueblo ha de ser la idea medular de la concepción de la Defensa».

Simón Sánchez Montero, del PCE, dijo que aunque la ley no satisface plenamente a

los comunistas se han introducido modificaciones importantes, se han anunciado

otras, leyes que las desarrollarán y que su grupo voto sí en función de los

«altos intereses de España y de la construcción del Estado democrático».

Fernando Sagaseta explicó su voto negativo porque no recoge la ley el concepto

de cooperación de los pueblos, sino que esconde la intención de UCD de entrar a

formar parte del complejo industrial militar en el que está inmerso el mundo.

Cuando quiso referirse a la Legión, el vicepresidente del Gobierno, teniente

general Gutiérrez Mellado, abandonó el hemiciclo y Sagaseta fue interrumpido por

Modesto Fraile que presidía la Cámara.

José Luis Arredonda (PSA) dijo que votó sí porque está de acuerdo básicamente

con el proyecto, pero que no entiende cómo se acepta una mayoría cualificada

para elegir el Consejo de Radio-Televisión y no para una cosa que implica la

cesión de parte de la soberanía como son las alianzas militares. Expresó la

solidaridad del andalucismo con las Fuerzas Armadas y con la unidad de España.

Alberto Oliart, del grupo centrista, explicó el voto positivo de la UCD y dijo

que con esta ley se defiende la democracia y la libertad, conceptos que están

garantizados por las Fuerzas Armadas.

«Estamos en una democracia amenazada por las circunstancias en que ha nacido.

Patria y libertad no pueden ser conceptos antagónicos sino el mismo concepto. No

es posible una democracia débil ni en el interior ni en el exterior.»

La Guardia Civil

La doble dependencia de la Guardia Civil, la naturaleza de la misma como Cuerpo

militar o no, fue ampliamente debatida en la sesión del Pleno de ayer. Simón

Sánchez Montero (PCE) presentó una enmienda de supresión del texto, por entender

que la Guardia civil no es un Cuerpo militar.

Intervino a continuación Luis Solana, por el Grupo Socialista, quien realizó una

documentada exposición que fue elogiada posteriormente por los representantes de

todos los grupos parlamentarios.

Se preguntó el diputado socialista si la Guardia Civil era una «Policía Nacional

bis,» como pretendían los comunistas, o un Cuerpo militar, como pretenden

quienes malinterpretan la «tradición del Cuerpo».

Manifestó que el problema de doble independencia se resolvería al ser la Guardia

Civil un Cuerpo puente entre las Fuerzas Armadas y la Policía, especialmente

útil para combatir la lucha armada y el terrorismo.

Confusión en la jerarquía

Citó como peligros de la doble dependencia el hecho de que la propia Guardia

Civil pueda llegar a no reconocer al ministro del Interior como su jefe

inmediato.

Luis Solana manifestó que debe definirse el concepto de Seguridad Nacional en el

que intervienen desde las Fuerzas Armadas hasta las Policías autónomas, para

enmarcar en ese esquema a la Guardia Civil.

Propuso, finalmente, tras varias referencias a los países occidentales, que la

Guardia Civil dependa del Ministerio del Interior, excepto en lo referente al

armamento, disciplina y funciones específicas de tipo militar.

Luis Solana finalizó su intervención con una solicitud al ministro de Defensa,

allí presente, de que sean difundidos en los cuarteles los debates de esta ley

para evitar malas interpretaciones.

Giménez Blanco, de UCD,replicó a Luis Solana, y señaló que la Guardia Civil es

un Cuerpo militar porque está integrada en el Ejército de Tierra, aunque no debe

necesariamente explicitarse del mismo modo que el Arma de Infantería está

integrada en el Ejército, aunque no se cite en la ley.

Antonio Carro, de Coalición Democrática, defendió el carácter militar de la

Guardia Civil, e incluso pidió que se volviese al texto de la ponencia.

Llibert Cuatrecases, de Minoría Catalana, presentó una enmienda transacional,

cuyo trámite fue en principio rechazado al oponerse el representante de CD. La

sesión se suspendió, y al. reanudarse Antonio Carro retiró su oposición al

trámite «por cortesía», aunque manifestó que su grupo votaría en contra.

La enmienda de acercamiento fue aprobada, y en ella se especifica que en tiempo

de paz la Guardia Civil depende del Ministerio de la Defensa, en lo que se

refiere a armamento y misiones de carácter militar, y del Ministerio del

Interior, en el desempeño de funciones relativas al orden y seguridad pública.

El reglamento de su organización será aprobado por el Gobierno, a propuesta de

los ministros de Defensa e Interior, y regulada por ley su organización,

funciones, armamento, personal y disciplina.

Reforma de la jurisdicción militar

En lo referente a la jurisdicción militar, desaparece del texto de la ley la

competencia militar en razón del delito, persona o lugar, y se estima que este

tema debe ser discutido en la reforma del Código de Justicia Militar.

 

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