Lo fundamental     
 
 Ya.    30/05/1980.  Página: 7. Páginas: 1. Párrafos: 7. 

Lo fundamental

A la hora de escribir este comentario no sabemos aún si la votación de censura

podrá hacerse tras la larga jornada de debate o se dejará para la tarde del

viernes. Pero a lo largo de Tos discursos se ha visto cuál es la tendencia del

voto; salvo sorpresa mayúscula, el Gobierno Suárez sorteará el intento de

derribo.

La jornada, sin embargo, que no ha sido tensa, aunque sí nutrida en

intervenciones, ha servido para demostrar que el partido en el poder se ha

quedado solo —o tal vez lo estaba ya— y que no ha sido derribado porque los

parlamentarios que han proclamado su abstención prefieren lo actual a un

socialismo, apoyado por el comunismo, que no ha querido o no ha logrado

definirse. Ha sido, pues, la prudencia de la derecha la que ha salvado al

Gobierno; por propia iniciativa, sin la forzada elección que hubiera supuesto el

voto afirmativo, los que se han abstenido hubieran votado a favor de la moción

de censura.

Nos encontramos así ante una situación dura pero clara al mismo tiempo para el

Gobierno. Una situación que, siendo incómoda de salida, puede convertir en punto

de arranque para su propio éxito. Tendrá, si quiere alcanzarlo, que decidirse

por objetivos claros y concretos, tendrá que limitarse a los fundamentales y

demostrar que puede alcanzarlos; tendrá, en suma, que gobernar con la conciencia

dé que su debilidad le obliga a ser eficaz por encima de todo.

ESTO es lo fundamental. Pero quisiéramos hacer dos consideraciones más al hilo

del desarrollo del debate y de la tendencia del voto. No puede el partido en el

Gobierno anclar más en la izquierda, no puede permitirse la debilidad de

apoyarse ni en los comunistas ni en los socialistas. No en los primeros, porque

han demostrado que cualquier signo de debilidad o cualquier confidencia serán

proclamados y traicionados. No en el PSOE, porque sus líderes son, ya

definitivamente, los aspirantes a los sillones del poder y tratarán de

conseguirlo a toda costa, por encima, incluso, de cualquier consideración de

política general.

Queda la «mayoría natural» que dice el señor Fraga. Sobre este punto no tenemos

por qué pronunciarnos ahora. Es un problema de alineación política y de

programación del propio partido de UCD. Es un planteamiento más estratégico que

ideológico; se trata de. aceptar el planteamiento derecha-izquierda o de

mantener la vocación centrista a ultranza.

LA segunda reflexión nos parece todavía más importante. Algunos portavoces de la

derecha se han irritado contra la Constitución, que fuerza a un voto

alternativo, a una investidura forzosa si la moción de censura sale adelante y

el Gobierno es derribado. Nosotros les diríamos dos cosas: la primera es que

nuestra tradición parlamentaria es demasiado pródiga y proclive a derribar

gobiernos sin arbitrar soluciones de recambio. Dejar vacante el poder es un lujo

que nuestra inmadura democracia no puede permitirse. Y la segunda cosa que

queríamos apuntar es que la propia Constitución prevé la posibilidad de

presentar mociones alternativas dentro de la moción ya presentada. Frente a la

alternativa socialista se podían haber presentado otras, con lo cual el recambio

hubiera sido más variado en el caso de que el Gobierno actual fuera derribado.

Sea como fuere, queremos repetir que lo importante ahora es gobernar, cumplir

plazos, fijar objetivos primordiales y concretos y llevarlos a buen término.

Hacerlo en minoría o lograrlo en mayoría puede ser importante, pero lo es mucho

más hacerlo, gobernar, dar respuestas válidas a los problemas. Eso es lo que

espera el pueblo español después de la variada esgrima del debate parlamentario.

 

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