Felipe González: No a la reforma de la Constitución  :   
 Las críticas de Fraga, lógicas, razonables y en el marco de la derecha europea. 
 Ya.    30/05/1980.  Página: 14. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

FELIPE GONZÁLEZ:

No a la reforma de la Constitución

«Las críticas de Fraga, lógicas, razonables y en el marco de la derecha europea»

El secretario general del PSOE, Felipe González, adoptando un tono serio y de

respeto a las críticas y opiniones de sus antecesores en el uso de la palabra,

especialmente hacia las de Fraga, comenzó, mostrando su oposición a la reforma

>de la Constitución propugnada por el líder andalucista, Rojas Marcos.

Argumentó que todos los grupos parlamentarios, incluido el PSA, la aprobaron

tras haber un juicio de conjunto; insistió en que no- es oportuno reformarla

porque puede dar una respuesta igualitaria a las aspiraciones y problemas de

todos los pueblos -de España, y añadió que el problema es de credibilidad y de

voluntad política de los grupos.

Las autonomías —dijo Felipe González— tienen que ser sin" discriminación, jin

que eso signifique la identificación del estatuto vasco con el .catalán. En su.

opinión el estatuto catalán ha creado ´un techo mínimo de aspiraciones

autonómicas al que tienen que llegar todas las autonomías.

Tras señalar que el empleo comunitario es una careta a la cobertura del paro

agrícola y que hay que afrontar la realidad del problema, el líder socialista

fijó su postura, en materia de política internacional: España debe integrarse en

Europa sin abandonar sus relaciones con las áreas árabe, iberoamericana y

africana, pero «no tiene por qué haber una vocación tercermundista». Con

respecto al ingreso de España en la OTAN, Felipe González se mostró partidario

de la celebración de un referéndum en el que el pueblo español decida si quiere

esa alianza militar o no. A su juicio sería lo más clarificador.

Sobre la intervención de Fraga destacó su crítica seria y rigurosa y su

esfuerzo, del que dijo que habrá de ser tenido en cuenta en adelante en el

Parlamento. La mayoría de sus críticas le parecieron «lógicas», razonadas y en

el marco de la derecha europea. Con respecto a Abril Martorell, agradeció su

gallardía al defender el programa del Gobierno y su presencia «en la brega

diaria y parlamentaria» como lo hace la primer ministro inglesa. Señaló la

situación "de- desempleo y falta de perspectivas en que se encuentra medio

millón de^ jóvenes y añadió que la información técnica sólo sirve si. resuelve

el problema.-Como en su exposición de su programa insistió en que la, capacidad

para llevar adelante al país depende de la eficacia de la Administración y que

sus técnicos deben ser neutrales, sirviendo al Estado y no a un determinado

partido.

Finalmente discrepó de las cifras expuestas por el vicepresidente para asuntos

Económicos, Abril Martorell, sobre el déficit de la Administración Local,

señalando que en su gran mayoría procede de créditos arrastrados de los

anteriores ayuntamientos no democráticos y que en el pasado año han descendido

los ingresos. Asimismo, dijo que si a un pueblo se le piden sacrificios hay que

ofrecerle la solución de sus principales problemas (solucionar el paro y una

mayor igualdad), que si no, no habrá esperanzas y que^ no se puede dar al país

la impresión de que el parado tiene la culpa del paro.

 

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