Alfonso Guerra. 
 La democracia no soporta ya a Suárez     
 
 El Imparcial.    29/05/1980.  Página: 2-3. Páginas: 2. Párrafos: 28. 

2/NACIONAL

Madrid, 29 de mayo de 1980

ENTRE la expectación, el temor y la esperanza comenzó, a las cinco menos cuarto

de ayer, el Pleno del Congreso para debatir la moción de censura presentada hace

una semana por los socialistas a la política del Gobierno de Adolfo Suárez.

Antes de empezar el Pleno numerosos grupos recorrían los pasillos y los bares

del Congreso. Diputadas, senadores y periodistas comentaban, preguntaban y

especulaban tratando de despejar incógnitas de cara a la votación final. La

presencia en Madrid de los diputados del PNV ha despertado el interés de todos

los grupos políticos, pues su voto puede ser decisorio si con él arrastra a la

minoría catalana, de la que se espera la abstención. Los peneuvistas, sin

embargo, no acudieron a la sesión de ayer. Pasadas las cuatro y media de la

tarde comenzaron a sonar los timbres en todo el edificio del Congreso avisando

que el

Pleno estaba a punto de comenzar. Los diputados fueron ocupando sus escaños en

el hemiciclo, que se encontraba repleto. En el «banco azul», Suárez se

encontraba al frente de su gabinete. Todos los líderes estaban presentes. Las

tribunas de invitados y de Prensa se encontraban repletas a la espera de los

acontecimientos. El Gobierno y los diputados de UCD se dispusieron a afrontar la

gran prueba de la moción de censura socialista.

Alfonso Guerra

«La democracia no soporta ya a Suárez»

ALFONSO Guerra inició su intervención con una breve, explicación del significado

de la moción de censura para los socialistas: «Una explicación necesaria, por la

política de intoxicación del Gobierno, que utiliza los medios de información

para falsear la verdad. Asi, por ejemplo, Arias-Salgado exponía no hace mucho en

un ´ ´Telediario´´ argumentos justificables tan sólo por la ignorancia política.

Según el Gobierno y según UCD los socialistas habríamos presentado la moción de

censura para evitar ofrecer una alternativa al Gobierno de Suárez, lo que es

absurdo. La moción de censura es un derecho constitucional para juzgar al

Gobierno. Es también un deber moral cuando se considera que el Gobierno no

defiende los intereses de ¡os ciudadanos. Con ella, además, se tiene la

posibilidad de cambiar al Gobierno sise consiguen los votos necesarios...»

«SUÁREZ, HECHO PEDAZOS»

«En e! debate de la semana pasada los españoles pudimos comprobar cómo Suárez se

caía de la vitrina y se hada pedazos en el suelo desde el punto de vista

político. Su intervención no tenía comparación con la de Felipe González. Basta

con compararles en este debate para demostrar que los socialistas estamos

preparados para gobernar... A partir de la presentación de la moción de censura

se puso en marcha todo el mecanismo de la democracia. -Hoy los socialistas somos

portavoces de todo el descontento y censura que la semana pasada expusieron los

representantes parlamentarios de casi todos los grupos, a excepción de UCD... No

hemos tenido la intención de intervenir en torno a los diputados de UCD para la

recopilación de votos. La mitad de los componentes de UCD aplauden las

intervenciones de Fraga, y la otra mitad, las de Felipe González; pero hasta hoy

todos votan a Suárez... Las razones para la presentación de la moción de censura

se basan en que Suárez y su Gobierno han incumplido los compromisos contraídos

entre los ciudadanos..., han eludido la responsabilidad de- enfrentarse ante la

corrupción..., han probado su incapacidad para dirigir los destinos de la

nación... En cuanto a materia legislativa, son innumerables los incumplimientos

del Gobierno... No ha dado cumplimiento a importantes promesas económicas dadas

en el discurso de investidura... Ha dado muestras de desprecio hacia las

instituciones democráticas: basta con las palabras del ministro de Cultura: «Si

hacemos caso de la Constitución, que, por su puesto, no lo hacemos...» El

Gobierno tampoco da garantías de seguridad a los ciudadanos. El terrorismo en el

País Vasco continúa, sin que el Gobierno no haga más que afirmar reiteradamente

que se tomarán medidas...»

REFORMA DEL SECTOR PUBLICO

«Los objetivos políticos de la nueva democracia, se ha dicho, exigen una reforma

del sector público. La Administración pública debería ser un instrumento del

Estado que debería imponer con eficacia y menor coste unos objetivos daros

impuestos por el pueblo. -Debería estar al servicio del administrado. Pero la

realidad es que la Administración no es neutral es ineficiente y muy cara,

trabaja poco y mal, siendo su síndrome la parálisis. El Gobierno no tiene

credibilidad porque ampara, tolera y protege la corrupción administrativa.»

Alfonso Guerra expuso aqui dos ejemplos de esta corrupción: el fraude de

televisión y el del deporte.

«El Ministerio de Hacienda -siguió diciendo Alfonso. Guerra— encargó a la

Intervención General del Estado un- informe sobre Televisión Española en materia

de presupuesto, de lo que se dedujo que el despilfarro y la incompetencia

cabalgaban por donde querían. Están sin responder un sinfín de saldos y cuentas

bancarias sin justificación..´. Todo ello justifica la querella criminal

interpuesta por los socialistas contra altos dirigentes de TVE. Pero nadie puede

conocer mejor que el Gobierno el desastre de TVE;

no sólo por ser el responsable, sino porque, además, tres de sus miembros han

sido directores generales RTVE. Parece que es un cargo que facilita la formación

política. En el mundo del deporte, por otra parte, se dedican muchos millones

que poco se ven en la práctica... Ante este panorama, el ciudadano se pregunta:

¿pagar impuesto, para qué? El hombre de la calle es consciente de que la reforma

fiscal se aplica mal. La política de retenciones ha sido un fracaso que hace que

¡os más débiles paguen esa retribución. La ley no trata a todos por igual. En

cuanto a la poli-tica económica, el Gobierno no ha cumplido tampoco sus

promesas.»

El señor Guerra hizo posteriormente una dura crítica sobre la política de

educación y urbanismo; refiriéndose después al tema autonómico, calificando al

Gobierno de ignorante y oportunista.

POLÍTICA MUNICIPAL TORPE

«El Gobierno —finalizó-ha practicado una política municipal torpe, y en cuanto a

política internacional hay que decir que Suárez se olvidó de ella, quizá por

tratarse de un discurso de retales. Con este análisis queda demostrada su

incapacidad para gobernar. Su política ha supuesto un retroceso en el camino a

la democracia... Suárez no soporta más la democracia, y la democracia no soporta

ya a Suárez.»

Arias-Salgado

«Felipe quiere ser presidente sin ganar unas elecciones»

Tras Alfonso Guerra tomó la palabra Arias-Salgado, quien, entre otras cosas,

dijo:

«El señor Guerra no ha expuesto un argumento serio ni un análisis crítico sobre

la gestión de Gobierno...

Sus palabras han recordado las fases, de la revolución de mayo del sesenta y

ocho... Los socialistas han presentado la moción de censura como un gesto moral

y desinteresado, haciéndose portavoces de todos los descontentos. Pero la moción

de censura es una estrategia de lucha por el poder, es una confrontación

política en el Parlamento, con una votación para tratar de quitar el poder.

Esta moción de censura no es seria ni en su significación ni en sus argumentos

de apoyo. No es serio tratar de derribar al Gobierno, buscando votos

heterogéneos, desde FN hasta el PCE, y, de triunfar, daría lugar a un Gobierno

hiperminoritario...

No es serio hablar de incumplimiento de programa, elaborado para cuatro años, a

los trece meses de gestión.

UCD siempre ha hecho gala de capacidad de compromiso, como lo evidencian las

leyes orgánicas aprobadas por una mayoría de alrededor de 300 votos; cuando el

PSOE ha vulnerado los acuerdos en la negociación del estatuto gallego... De

sesenta y dos mociones aprobadas sólo cinco no se han cumplimentado en el plazo

previsto... El Gobienro ha tratado siempre de responder con rigor y amplitud.

Por su parte, la directiva del PSOE ha vulnerado los secretos parlamentarios,

como en el caso de RTVE, y su actuación ha dado lugar a dos cartas de protesta

por filtraciones socialistas a la Prensa. Esto no es serio... PSOE y UCD han

hecho un Estatuto de RTVE que si no se ha aplicado es porque los socialistas no

quieren remitirse a la ley. Un superávit de cuatro mil millones de pesetas no se

puede alcanzar desde el desorden financiero. Si en Televisión hay lucha es

porque el PSOE quiere controlar la televisión. Esto es decir la verdad al

pueblo.

Respecto a la Administración Pública, siempre ha operado persiguiendo intereses

generales... Sobre economía los objetivos del Gobierno requieren una actuación a

medio y largo plazo, y no hay que olvidar la reducción de la inflación, el

aumento de reservas, el encarecimiento del petróleo y el aumento de paro debido

al retorno de emigrantes. Sobre política industrial el Plan Energético Nacional

y el Estatuto de Trabjadores se han elaborado como método de negociación para

encauzar sectores en crisis. En cuanto a política agraria, el programa es de

lenta tramitación... Sobre política educativa existe un alto índice de

escolarización en bachillerato y los créditos del Ministerio de Educación dan un

85 por 100 para la subvención de la enseñanza estatal.. En la construcción de

viviendas, si no se han podido edificar más es porque los Ayuntamientos

socialistas no conceden licencias para su construcción, con demoras

injustificadas...

Sobre seguridad ciudadana, el PSOE ha votado en contra de algunos proyectos y ha

presentado enmiendas al proyecto del Código Penal, en el sentido de que la

reincidencia no es agravante y encaminadas a la rebaja de penas por consumo y

tráfico de drogas...

Si prospera la moción de censura la formación de un acuerdo entre comunistas y

socialistas aceleraría la formación de las dos Españas.

El motivo de la presentación de censura es que Felipe González quiere ser

presidente sin ganar unas elecciones.

La corrupción, sobre el tapete

TRAS las primeras intervenciones de Alfonso Guerra, por parte socialista, y

Arias-Salgado, por parte centrista, y después de las mutuas acusaciones que

realizaron respecto al funcionamiento de los dos partidos mayoritarios en la

Cámara, tanto uno como otro tomaron la palabra en diversas ocasiones en un

debate que atrajo la atención de los diputados durante gran parte de la sesión y

que tuvo como tema estrella la corrupción, que, según el diputado socialista,

existe en la Administración.

ALFONSO GUERRA

E] señor Guerra volvió a hacer uso de la palabra para replicar a Arias-Salgado.

«Comprenda que el señor Arias -dijo- represente los papeles que le asignan desde

el Gobierno, y lo hace bien, contando con el cinismo que se aprecia en sus

manifestaciones.»

Dijo más adelante que no estaba bien descalificar al Partido Comunista cuando

aún no se había pronunciado en la Cámara, y añadió: El señor Arias califica de

anécdotas lo que y o he dicho aquí. Los millones que han ido de un lado para

otro sin saber dónde, son anécdotas. El señor Arias está descalificado para

hablar de Televisión, porgue es el miembro del Gobierno que más sale en

televisión.

Decir que el PSOE quiere el control de Televisión es mentir, porque lo que

queremos es

neutralidad, una neutralidad que nos beneficiaría porque la tienen copada

ustedes.»

En cuanto al resultado de la votación de la moción de censura, manifestó que

«aquí no se va a contar sólo el sí a la moción, sino los votos que tiene el

Gobierno, a ver cuántos se le han ido desde la investidura, sin contar con los

que se ¡e irán de la propia UCD algún día».

Acusó al señor Arias-Salgado de pasar de la democracia al franquismo, paso que

«ha demostrado con su política dictatorial», y al Gobierno de no contestar.

muchas mociones. «Es verdad que ha contestado algunas, pero también ha dejado

muchas sin contestar, y eso es lo que interesa. Cuando ha contestado lo único

que ha hecho ha sido cumplir con su deber.»

Refiriéndose a los logros sociales alcanzados, Alfonso Guerra dijo que «el señor

Arias ha empleado un lenguaje que recuerda tiempos pasados. Sólo le ha faltado

nombrar los pantanos. Se atreve a decir que no se construyen viviendas porque

los Ayuntamientos socialistas no dan licencias, cuando tos socialistas se oponen

a las licencias porque no quieren amparar la especulación del suelo, porque no

estamos dispuestos a este robo, porque no queremos que se llenen los bolsillos

los de siempre».

«Dice el señor Arias —continuó— que hemos votado en contra de medidas que

favorecen la seguridad, Hemos votado en contra de toda lo que supone represión.

La libertad y la seguridad han de ampararse, y la UCD vasca no descarta una

amnistía.»

Alfonso Guerra finalizó su intervención diciendo: «Dice e! señor Arias que la

moción puede crear graves problemas al país. Se los creará al Gobierno, porque

lo que yo sé es que ha supuesto un entusiasmo popular extraordinario.»

ARIAS-SALGADO

El señor Arias-Salgado comenzó lamentando que Alfonso Guerra acudiese a

argumentos personales, «porque refleja su incapacidad para razonar, y asi no se

va a ninguna parte. Yo no he descalificado al PCE, lo único que he dicho es que

su presencia o no en el Gobierno constituye un problema de primera magnitud, y

esto en todos los países de Europa. Al Partido Comunista lo hemos legalizado

nosotros».

En cuanto a la corrupción, Arias-Salgado dijo: «Entiendo que le encante hablar

de corrupción, señor Guerra, pero esto hay que probarlo, y, si no, es mejor

callarse. Si hay pruebas hay que remitirlas a los tribunales y, por un mínimo de

respeto, esperar su sentencia. No se puede injuriar. Controle su lenguaje, señar

Guerra, parque es fundamental para una convivencia democrática.»

El señor Arias-Salgado insistió en que formaba parte de un Gobierno democrático,

«aunque le pese, pero un régimen de cuarenta anos tarda en transformarse». Dijo

que Alfonso Guerra había mentido en el tema de la amnistía propuesta por UCD del

País Vasco, porque había citado una información de forma incompleta. «La UCD

vasca ha dicho amnistía, pero tras la pacificación del País Vasco. Esta amnistía

podría estudiarse en su caso, pero siempre después de la pacificación.»

 

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