Autor: Booz, Jakin. 
   Masonería y descristianización     
 
 ABC.    26/04/1960.  Página: 38. Páginas: 1. Párrafos: 17. 

MASONERÍA Y DESCRISTIANIZACION

Nuestro querido colega "Arriba" publicó el domingo el siguiente articulo, firmado por Jakin Booz.

Entre los fines que la masonería persigue hemos de destacar como el más trascendente él de la descristianización. No existe en el Universo obra demoníaca que pueda parangonársele. Su blanco principal, desde su nacimiento, fue la Iglesia de Roma. Sus ataques contra la cabeza de la Iglesia y sus miembros más destacados llenan grandes páginas de su funesta historia.

Cuál no será la trascendencia de su maldad cuando ha merecido las más duras sanciones que a través de los siglos los Pontífices han pronunciado: la condena terminante de la masonería y la excomunión de sus miembros. Permanente y gravísima sanción de la Iglesia Católica, cuyo levantamiento queda exclusivamente reservado a sus supremas jerarquías.

Esto nos demuestra la importancia que a través de todos los tiempos la Iglesia viene dando a este gravísimo mal, que por tratarse de sociedad secreta, en la que la mayor parte de su acción se desarrolla en la clandestinidad, su perversidad escapa a la observación directa de los creyentes.

No es necesario, sin embargo, el descender a los detalles de su actuación cuando el simple análisis de sus constituciones nos ofrece la exposición de una doctrina completamente contraria a los principios de la fe verdadera que Cristo nos predicó. La negación de la fe católica y de sus principios es en ellos terminante.

Su pronunciamiento contra la educación religiosa en la formación de la infancia, propósito decidido de su obrar. La implantación del laicismo, la ruptura de los vínculos sacramentales, todo cuanto tienda a la descristianización de la sociedad figura en la primera línea de los preceptos masónicos.

Su actuación tenía que responder a aquella doctrina, y así viene sucediendo sin interrupción al correr de la historia. Para lograrlo se propone la conquista de los puestos clave en el Gobierno de las naciones a través de su filtración en los cuadros políticos, en los campos cultural, periodístico y de la justicia; en todo aquello que pueda influir de una manera decisiva en la orientación de las leyes, en la educación de la juventud, en la formación de la opinión pública o en su influencia sobre la justicia.

Así podemos comprobar cómo todas las leyes, perseguidoras de la Iglesia o atentatorias a sus derechos han sido siempre promovidas o promulgadas por Gobiernos masónicos ó de predominio masónico, pero que antes habían sido concebidas y decididas en los talleres de -las logias. La conquista de la Universidad, de los puestos decisivos sobre el Magisterio, de los puntos clave del periodismo, de los elementos directivos de las organizaciones obreras, brindándoles en contrapartida su influencia para la inmunidad ante la justicia, ha venido siendo la obra progresiva y constante de la masonería al correr de los años.

Todo el fermento anticatólico que en las revueltas del siglo último salió a la superficie con los saqueos de conventos, matanza de monjas o de sacerdotes, incendio de iglesias, expulsión de Ordenes religiosas, etcétera, fueron antes decretadas por las logias y transmitidas a sus afiliados.

Para intentar matar a la Iglesia había que destruir a sus miembros más destacados, y así las generaciones que nos precedieron pudieron ver cómo Se fraguaban las acusaciones más calumniosas contra la Compañía de Jesús y se decretaba su expulsión sucesivamente por los Gobiernos masónicos, tanto en Portugal como en España. Varios son los países de predominio masónico en su política que, a pretexto de su obediencia expresa al Pontífice, llegaron a prohibir el establecimiento formal de la Compañía de Jesús en el territorio de la nación, con el único fin de privar a la Iglesia Católica de uno de sus más valiosos baluartes.

Sl examinamos la descristianización progresiva de algunas naciones europeas y de gran parte de los pueblos de América a los que España dio la fe, su sangre y el dioma, encontraremos las causas en la acción perniciosa de sus logias, infiltradas en sus clases superiores, progresivamente desmoralizados bajo el imperio de sus leyes laicas y der establecimiento del divorcio.

Mas si del plano superior descendemos al detalle, su acción demoníaca no reconoce límites y llega a extremos desconocidos por gran parte de los profanos. El que en otros países la masonería sea más moderada y no llegue a extremos de perversidad; no quita los que la continental europea y en particular la ibérica han venido regístrando.

Públicos han sido los sacrilegios y profanaciones que de tarde en tarde se descubren en nuestras iglesias, ejecutados por miembros de la masonería, que han recibido sanción de nuestros Tribunales o Justicia; pero, ¿cuántos otros casos habrán pasado para los fieles inadvertidos?

Otra muestra del espíritu perseguidor y antirreligioso de las logias la confirma la saña con que persiguen las vacilaciones en materia, religiosa de sus más destacados miembros. Muchos recordarán cómo bajo la malhadada República que padecimos, y ante la arbitrariedad de las autoridades, que intentaban prohibir a las familias de la decisión sobre el entierro católico de sus miembros fue necesario llevar en la cartera una declaración de fe católica y la voluntad expresa de ser enterrado católicamente.

Un caso puedo referir que por la repercusión que tuvo en la comarca se hizo pronto de dominio público: una importante población gallega fue escenario del gravísimo acontecimiento. Existía en la misma un significado masón, de esos que sobamos llamar republicanos históricos, que, Bese a su filiación masónica, siempre • se había comportado como hombre de bien, honesto y generoso. El mismo personaje que en el siglo pasado había evitado, con su enérgica decisión, como jefe de una.,logia, el que ésta llevase a cabo el regicidio que, sus miembros habían fraguado para ser realizado con motivo de la visita,a aquella localidad de D. Alfonso XII. Episodio que, cumpliendo la voluntad del interesado, poco después de su muerte fue publicado en el A B C, de Madrid, como crónica sobre el regicidio frustrado por el ameno y fallecido historiador, contemporáneo don Natalio Rivas.

Fue el caso que este significado masón sintió en las horas postreras de su existencia un hondo arrepentimiento y deseo de volver al seno de la Iglesia, confesándose y recibiendo los sacramentos en su última enfermedad; así lo pidió a cuantos le rodeaban, pero una guardia permanente constituida por varios masones lo evitó, negando al enfermo su derecho, a volverse atrás de una carta que en mala hora había entregado a la logia, y en que expresaba su voluntad de que si en la debilidad de sus últimos momentos, mostrase un deseo de recibir los sacramentos, lo evitasen. De nada le valieron los ruegos, primero, y los gritos del enfermo solicitando auxilio y ayuda del exterior y mostrando su deseo de confesarse. Nada pudo ante el muro levantado por los masones, y abandonado y sin consuelo murió en la más terrible desesperación. Ni la alarma de los vecinos, ni los esfuerzos de algunos de sus familiares pudieron lograr nada de aquellas autoridades. No cito el lugar ni el nombre, de, muchos conocido, por evitar un dolor mayor a una honradísima familia española. -Ese piquete de masones que se relevan viene siendo clásico en la muerta de los masones más significados. Se pretende a toda costa evitar la desmoralización que causaría al ateísmo de los masones el divulgarse entre ellos la rectificación a última hora de los personajes que admiraban.

Hoy, ante el materialismo grosero que al mundo invade, son muchos ´ya los gobernantes que vuelven sus ojos hacia los valores del espíritu, cuando esos .valores han sido sañudamente destruidos- por la acción constante de las logias masónicas. No cabe progreso espiritual si se deja enquistada en las posiciones clave de las naciones a una minoría poderosa, cuyo fin principal es el de destruir la base de la espiritualidad constituida por la fe de Cristo.

He aquí las razones por las que un pueblo católico como España, en el que el fin primordial de nuestra vida es el de la salvación del alma, tenga que obrar con toda rectitud frente a las maquinaciones masónicas, con las que se intenta destruir, sus valores más altos, aunque ello puedan, representarnos molestias, incomprensiones y acritud en aquellos sectores del mundo que los masones manejan y que, con apariencias de libertad, están subyugados por las sectas.

 

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