Autor: Tarancón, Francisco. 
   Oración, reflexión y esperanza del cardenal Tarancón  :   
 A los fieles de la Diócesis de Madrid y a todos los españoles de buena voluntad. 
 Nuevo Diario.    20/11/1975.  Página: 3. Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ORACION, REFLEXION Y ESPERANZA DEL CARDENAL TARANCON

A los fieles de la Diócesis de Madrid y a todos los españoles de buena voluntad.

En estos momentos históricos para nuestra Patria creo servir mi deber pastoral convocándoos una vez más

en un triple esfuerzo cristiano de oración, reflexión y esperanza.

ORACIÓN por quien durante tantos años ha regido los destinos de nuestro país y ha llegado hoy a las

dulces manos de Dios. Que el Señor premie su total entrega al servicio de la Patria y a nosotros nos

conceda luz para reconocer, mejorar y hacer fecundo cuanto de positivo se ha logrado durante estos años

en nuestra querida España,

REFLEXIÓN porque la desaparición de nuestro Jefe de Estado nos apremia a la más clara afirmación de

los lazos que deben unirnos a todos loa españoles para superar, sobre todo en estas horas,

cualquier causa de discrepancia entre hermanos en pos de formas de armoniosa, libre y respetuosa

convivencia. Hacemos un llamamiento especial a todos aquellos que más puedan hacer ahora por la paz:

que quienes poseen mayor poder, bienes económicos, prestigio social y cultural, e influencia en la opinión

pública, pongan todos estos dones recibidos de Dios al servicio de la comunidad y especialmente de

aquellos que más carecen de esas mismas posibilidades.

ESPERANZA también como cristianos y como ciudadanos españoles. Esperanza porque España es hoy

un país joven, moderno y lleno de vida, profundamente impregnado de ideales de igualdad civil y de

justicia social, en el qué siguen sustancialmente vigentes los valores de nuestra concepción cristiana. El

caudal que mueve esta esperanza es mucho más poderoso que la preocupación que puedan suscitarnos los

problemas que hemos de afrontar en esta hora.

Sobre Don Juan Carlos de Borbón, llamado a llevar sobre sí la suprema carga del Estado, para la que con

tanta dedicación y prudencia se ha preparado, y que convoca en torno a sí todas esas esperanzas,

invocamos como pastor de la Iglesia la bendición de Dios para que haga frente con fortaleza y decisión

las altas responsabilidades que en este momento asume.

A esta oración, reflexión y esperanza os convocó, la Iglesia de España, solidaria con los problemas de su

Patria e identificada con las inquietudes de cada uno de sus fieles.

CARDENAL TARANCON

 

< Volver