Acabó la crisis     
 
 Informaciones.    05/03/1973.  Páginas: 1. Párrafos: 6. 

ACABO LA CRISIS.

LOS augures temían, ¿para qué negarlo?, un giro a la derecha. Pero los nuevos

cambios ministeriales son más garantía de innovación que otra cosa y parece que

el presidente sugiere con los nombramientos que hay que reforzar la linea de

progreso enunciada el 12 de febrero del año pasado.

Sin menospreciar para nada otros sintonías ni otros nombres, permítasenos

señalar un cese (el del señor Utrera) y una incorporación (la del señor Suarez

dignos de comentario. La ausencia del señor Utrera Molina de la Secretaría

General del Movimiento es mas que significativa. Durante su mandato se produjo

el famoso «gironazo» y las fuerzas más regresistas del Movimiento-organización

tuvieron acceso j; audiencia en los circuios políticos oficiales. Herrero

Tejedor llega a la Secretaria General precedido de un fundado prestigio como

jurista y de una cierta aureola de aperturista en definitiva, él fue quien

protagonizó la liquidación del S. E. U. y el intento de creación, frustrado, de

nuevas asociaciones universitarias . No es difícil esperar que con él se oreen

los pasillos de Secretaria, con demasiado olor a cerrado.

La incorporación a la que nos referiamos es la de don Fernando Suárez al

gabinete de Trabajo y como vicepresidente social del Gobierno. El señor Suárez,

que es catedrático de la especialidad, es algo más que un técnico en el tema. Se

le considera como un hombre resueltamente partidario de la evolución democrática

del Régimen, dentro de la llamada linea Carro, y absolutamente afín al equipo de

Presidencia que durante los últimos meses ha protagonizado el reformismo en el

Gobierno. Suárez es un hombre joven, aceptado entre los círculos de oposición,

respetado en el seno del Régimen y eficaz en cuantos cargos públicos ha

desempeñado. Como parlamentario se ha distinguido en numerosas ocasiones por

mantener actitudes criticas contra el Gobierno. Es, en definitiva, un político

de corte distinto al que estamos habituados, capaz de conectar en gran medida

con las inquietudes de las nuevas generaciones del país. Su designación se

considera una reafirmación, por parte de Arias, del espiritu del 12 de febrero.

Los demás cambios ministeriales pueden considerarse más técnicos. El cese del

señor Ruiz Jarabo al frente del Departamento de Justicia es interpretado, no

obstante, por algunos comentaristas en la misma línea que el del señor Utrera.

Para sustituirle ha sido designado don José María Sánchez Ventura, hombre de

entrañable recuerdo para INFORMACIONES, pues fue presidente del Consejo de

Administración de esta casa en 1967. Su corto paso por la Subsecretaría de

información ha dejado una estela de bien hacer político. Al cesar como fiscal

del Tribunal Supremo el nuevo ministro secretario general, es de suponer que el

señor Sánchez Ventura acometa una reorganización en profundidad de los cuadros

de la justicia española.

Don José Luis Cerón es un técnico de probada competencia y con prestigio

internacional, que sustituye a otro técnico, el señor Fernández-Cuesta, de quien

se asegura irá como nuevo embajador de España ante las Comunidades Europeas, en

sustitución del señor Ullastres. Lo mismo puede decirse del señor Alvarez de

Miranda, sustituto del señor Santos Blanco. Ambos tienen y han tenido bien

ganada fama de expertos en sus especialidades, pero no puede encontrarse en

estos nombramientos y ceses ninguna especia] significación política, si no es la

de que ya es buen síntoma que los nuevos titulares de las carteras de Comercio e

Industria no estén identificados con posiciones regresistas.

La larga crisis que hoy se cierra con estas designaciones es, en definitiva,

refuerzo de la linea Arias, y constituye la segunda remodelación del Gabinete en

poco más de un año. Hay que reconocer que los españoles no estamos acostumbrados

a cambios tan frecuentes. Y, sin embargo, la máxima tradicional aceptada en este

país de que la estabilidad política equivale a la estabilidad de los ministros

en sus cargos, debe ser puesta en cuarentena. La estabilidad política es fruto y

causa de la estabilidad de un programa y de una linea de actuación. Con todos

los respetos, la política Arias nos parece más estable y coherente tras los

cambios , de hoy que lo que era hace unas semanas. Sólo nos queda desear que

estos buenos augurios se cumulan.

 

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