Los nuevos ministros. 
 Historia de la crisis     
 
 Informaciones.    05/03/1975.  Página: 8. Páginas: 1. Párrafos: 11. 

HISTORIA DE LA CRISIS

MADRID, 5. (INFORMACIONES.).

LA más extraña, larga y silenciosa crisis política de la historia del Régimen,

que ha durado exactamente catorce días, tiene sus prolegómenos en el

«consejíllo» celebrado en la Presidencia del Gobierno el jueves día 20, en el

que se hizo patente una clara discrepancia entre el Ministerio de Trabajo y

otros Ministerios a propósito del decreto regulador de los conflictos laborales,

especialmente al enfoque dado al artículo 25, por el que se permitiría el

despido en caso de participación de una huelga política, la que equivaldría, en

la práctica, a la permanencia del articulo 103 de la ley de Procedimiento

Laboral, derogado en el proyecto de ley actualmente en las Cortes. El ministro

de Trabajo, don Licinio de la Fuente, parece ser que se opuso a la inclusión de

esta cláusula, amenazando con dimitir en caso contrario. Por lo visto, predominó

en el «consejillo» el criterio de su inclusión, pese a la oposición del señor De

la Fuente.

El viernes día 21 se celebró e! habitual Consejo de ministros en el palacio de

El Pardo, al que no asistió el ministro de Trabajo, quien excusó su presencia

alegando una gastritis. El sábado día 22 y el lunes día 24, el ministro de

Trabajo acudió a su despacho del Ministerio, celebrando este último día una

reunión con sus más inmediatos colaboradores —subsecretario, secretario general

técnico y directores generales—, a los que informó de la situación que podría

crearse con la disposición antedicha, y mantuvo su criterio de regular la huelga

en todas sus consecuencias, anunciándoles, al mismo tiempo, su intención de

dimitir.

Esa misma noche, el señor De la Puente presentaba su dimisión oficial al

presidente del Gobierno.

El martes día 25 todos los periódicos se hacían eco ce los rumores de esta

dimisión, y ya comenzó a comentarse en distintos círculos políticos Que este

incidente podría dar paso a un reajuste a fondo del Gabinete que podría afectar

a varios Ministerios. El señor De la Fuente, por su parte, acudió este día

también a su despacho, en espera de que su dimisión fuera aceptada por el Jefe

del Estado.

ARIAS CONFIRMA LA DIMISIÓN

El miércoles día 26. la Secretaría del ministro de Trabajo confirmaba la

dimisión del señor De la Puente, al tiempo que comunicaba que «por respeto al

presidente, al propi9 ministro y a las deliberaciones del Consejo, no se hace

manifestación ni aclaración alguna». Esa misma noche, el presidente Arias, ante

las cámaras de RTVE confirmaba la dimisión del ministro de Trabajo, exp1icando

que «el tema de Licinio de la Puente venía de antiguo. Ya el verano pasado

manifestó su deseo de dejar paso, a quien con nuevas iniciativas le

reemplazara...». El presidente subrayo también que todo se había llevado de

manera cordial, «como siempre ocurre en el seno del Gobierno». Ese mismo día ya

se imponia como pronóstico predominante en los medios políticos el nombre del

secretario general técnico de la Presidencia, don Fernando Suárez, como

.sustituto del señor De la Puente. Del mismo modo, la presunción de un posible

reajuste ministerial amplio, daba paso a la idea de que la crisis iba a ser

solamente unipersonal, limitándose a la sustitución del ministro de Trabajo.

El jueves día 27 se celebró el Consejo de ministros con carácter deliberante en

el Palacio de El Pardo —adelantándose un día, ya que el viernes se iban a

celebrar en El Escorial los solemnes funerales por el alma de don Alfonso XIII y

otros Monarcas españoles fallecidos—. Al mismo asistió don Licinio de la Puente,

quien se despidió del presidente y de los demás miembros del Gabinete, haciendo

constar su gratitud, lealtad y afecto al Jefe del Estado y al Príncipe de

España, y pidiendo a sus compañeros de Gabinete que las discrepancias de

criterios que hubiera podido tener, «no empañaran una amistad» que él ofrecía de

«todo corazón». Don Lícinio de la Fuente mantuvo después en El Pardo, una

entrevista personal con Franco, durante la cual di Jefe del Estado le aceptó

expresamente su dimisión. También acudió al palacio de la Zarzuela a despedirse

del Príncipe don Juan Carlos.

Ese mismo día el señor De la Puente acudió al Ministerio y se despidió de todo

el personal que había estado a sus órdenes.

SILENCIO Y ESPECULACIONES

El viernes día 28, don Licinio´ de la Puente no asistió ya a los funerales por

las almas de los Reyes españoles celebrados en El Escorial y presididos por el

Jefe del Estado y el Príncipe don Juan Carlos. Ese día el señor De la Puente

dirigió una carta de despedida a los medios informativos en la qué afirmaba:

«Siempre he entendido que la política tiene que ser esencialmente compartida y

participada, y para ello la información., el conocimiento de la opinión pública

y el contacto con ella son fundamentales.» Mientras tanto, en círculos políticos

y periodísticos se hacían toda serie de especulaciones y conjeturas en torno al

alcance del posible reajusté ministerial y las inevitables «listas» empezaron a

circular en estos medios, mientras que a nivel oficial «1 suénelo era

impenetrable. A partir de entonces, y hasta ayer por la tarde, en que se conoció

oficialmente el alcance de la crisis, no pudo filtrarse ni la, más mínima

información fidedigna en torno a las gestiones que el presidente Arias estaba

llevando a cabo para solucionar la crisis.

En los ambientes políticos y periodísticos, y sólo a base de especulaciones, se

descartaba ya casi seguro que la crisis fuera unipersonal, tomando fuerza la

versión de un reajuste del Gabinete que afectaría a varios Ministerios.

El sábado dia 1 de "marzo continuaba el silencio oficial en torno a la crisis y

sólo pudo saberse que, en contra de su costumbre, el presidente Arias había

permanecido en su residencia de «Casa Quemada» todo el fin de semana, y que él

Jefe del Estado no había salido de El Pardo, especulándose con la posibilidad dé

haberse celebrado contactos de alto nivel en el fin de semana.

CONSULTAS DEL PRESIDENTE

El lunes día 3 se supo que el presidente Arias había tenido una gran actividad

durante toda la jornada: por la mañana se entrevistó en su despacho oficial con

los ministros del Ejército, Marina, Aire e Información y Turismo. Por la tarde

acudió al palacio de la Zarzuela, donde se entrevistó con el Principe Juan

Carlos, y posteriormente, a El Pardo, donde mantuvo una larga reunión con el

Jefe del Estado. Ese mismo día trascendió a la Prensa que, en efecto, la crisis

era amplia y afretaría a varios Ministerios, pero sin que pudiera conocerse

cuáles serian los afectados ni el nombre de los posibles sustitutos. En los

círculos oficiales el silencio era total y al contrario que en otras ocasiones,

ni en los mismos Departamentos posiblemente afectados por el cambio se tenían

noticias fidedignas de los posibles sustitutos. Sólo parecía confirmarse el

nombre de don Fernando Suárez como seguro sucesor del señor De la Puente.

SILENCIO DE L. RTVE.

El martes día 4, el presidente Arias continuó en sus consultas con varios

miembros del Gobierno.

También recibió en su despacho a la Junte de Defensa Nacional los ministros

militares, el jefe del Alto Estado Mayor y los jefes de los Estados Mayores

Centrales de los tres Ejércitos. A primeras horas de la tarde se daba por segura

la solución de la crisis, persistiendo el silencio en torno a los cambios y los

nombres de los sustitutos; circularon algunas «listas», la mayoría de ellas no

coincidentes en la totalidad con los ministros ahora designados. Poco después de

las seis de la tarde, el presidente Arias volvía a entrevistarse con el Jefe del

Estado en el palacio de El Pardo. A las ocho de la noche, la agencia Europa

Press ofrecía, sin confirmación oficial, los nombramientos de los nuevos

ministros y media hora más tarde eran confirmados oficialmente. Pese a ello,

tanto Radio Nacional como TVE. silenciaron la noticia en sus ediciones

habituales de la noche. Fue el último silencio de una crisis silenciosa.

SIETE CAMBIOS EN UN AÑO

En poco mas de un año han sido siete los ministros del Gobierno del señor Arias

que han sido sustituidos de sus cargos, bien por cese o por dimisión.

El primero en ser cesado fue don Pío Cabanillas, ministro de Información y

Turismo, con quien se solidarizó el entonces viceprésidente segundo y ministro

de Haciendo, don Antonio Barrera de Irimo, que dimitió de su puesto. Ello se

produjo el 29 de octubre de 1974.

La tercera baja se produjo por dimisión del ministro de Trabajo y vicepresidente

tercero, don Licinio de la Fuente, que dimitió tras el Consejo de ministros del

día 21 de febrero y provocó la actúa! crisis confirmada hoy con los ceses de los

ministros secretario general del Movimiento, señor Utrera Molina; Justicia,

señor Ruiz Jarabo; Comercio, señor Fernández cuesta, e Industria, señor Santos

Blanco.

5 de marzo de 1975

 

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