Un hombre de fe     
 
 ABC.    28/02/1975.  Página: 27. Páginas: 1. Párrafos: 5. 

28 DE FEBRERO DE 1975.

UN HOMBRE DE FE

Ardua tarea enumerar, siquiera esquemáticamente, la intensa y ejemplar actividad

desplegada desde 1969 por don Licinio de la Fuente como titular de la cartera de

Trabajo. «Los problemas que el mundo del trábajo español tiene planteados en

esta hora del desarrollo declaraba poco después de tomar posesión son, en primer

lugar, las relaciones laborales; en segundo término, la estabilidad del empleo,

y, por último, todos los que cabe encuadrar en el amplio marco de la Seguridad

Social.»

Este seria el planteamiento básico de la infatigable labor de Licinio de la

Fuente, que ha visto culminado su programa inspirado en la doctrina social del

Movimiento. Enemigo de demagogias, hombre de fe insobornable, ha dedicado sus

mejores energías a humanizar el trabajo y a cumplir una política social

integradora y coherente.

Los logros de éstos años al frente del Ministerio de Trabajo arrojan un dilatado

balance positivo:

incremento de pensiones, puesta en marcha de los planes gerontológicos, de

rehabilitación y recuperación social de subnormales, de prevención de accidentes

y enfermedades profesionales; ampliación de las Universidades Laborales;

Reorganización del Instituto Español de Emigración; decreto-ley de

descongelación salarial, ley de la Seguridad Social Agraria, ley de Emigración,

ley de Perfeccionamiento de la Seguridad Social, ley de Convenios Colectivos,

mejoras para los trabajadores del mar, anteproyecto de ley Básica del Trábajo,

proyecto ote ley de Cooperativas... Impresionante catálogo de realizaciones que

prueban la voluntad de un hombre entregado con entusiasmo y vocación a la tarea

social.

Licinio de la Fuente ha practicado una politica de corte dinámico. Viajó allí

donde pudo entrar en contacto con los trabajadores, o donde pudo informarse y

defender sus problemas y aspiraciones. Acude a las Conferencias de la

Organización Internacional de Trabajo para hacer oír la voz de España. Visita

Holanda, Suiza, Hispanoamérica en varias ocasiones. «La política social no puede

quedar reducida al simple marco de las relaciones laborales —afirmaba

frecuentemente—, sino que debe tener perfecta conciencia de que es resultado

global de una concepción del desarrollo al servicio del hombre.» Su filosofía

social quedaría magistralmente plasmada en su libro «Trabajo, sociedad,

política: doctrina de un humanismo social», publicado el pasado año.

«En estos cargos —declaraba hace años Licinio de la Fuente— hay que tener

siempre el ánimo dispuesto en un doble sentido. Por un lado, hay que trabajar

como si, efectivamente, el ser ministro no fuera transitorio. Uno debe trabajar

y programar como si fuera a durar Indefinidamente, ya que es la única manera de

que el trabajo y la política tengan un sentido permanente y eficaz, no

transitorio. Por .otra, hay que tener siempre hecha la maleta para marcharse al

día siguiente.» Licinio de la Fuente ha sabido conciliar esta doble exigencia.

Su legado de realizaciones será un reto difícil de emular para su sucesor.

 

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